La Union Europea desplazó a Brasil como el segundo comprador de productos uruguayos, sin embargo, la asunción de Lula Da Silva representaría una esperanza de un relanzamiento que busca modernizar el acuerdo del bloque del Mercosur.
Lula da Silva, flamante presidente de Brasil.
La Union Europea desplazó a Brasil como el segundo comprador de productos uruguayos, sin embargo, la asunción de Lula Da Silva representaría una esperanza de un relanzamiento que busca modernizar el acuerdo del bloque del Mercosur.
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En el informe anual de comercio exterior, que detalla un año récord de exportaciones, la Union Europea desplazó a Brasil como el segundo comprador de Uruguay. Las ventas del bloque crecieron en un 22% en el 2022 y representaron $195 millones de dólares de ingresos en exportaciones para el país. Del total, el 51% de las exportaciones pertenecieron a la celulosa y crecieron un 19% en comparación con el 2021. Otro producto en el que se verificó un aumento fue en la carne vacuna con un 18% y la madera con un 8%, teniendo a Portugal como puerto de entrada a Europa.
En tercer lugar, y desplazado por la Union Europea, quedó Brasil que permitió obtener a Uruguay ventas por $1.873 millones de dólares con un aumento del 3% en comparación con el 2021. Se destacó el aumento de vehículos exportados que fue de $148 millones de dólares a $290 millones de dólares. Otros productos que se exportaron fueron los lácteos, la malta y los plásticos con un 13% de participación del total cada uno. Por otro lado, se verificó una caída en las exportaciones de energía eléctrica de un 91%.
El retorno a la presidencia de Lula en Brasil podría suponer un impacto en las aspiraciones de Lacalle Pou para avanzar en un Tratado de Libre Comercio (TLC) con China y su pedido formal de ingreso al Tratado Integral y Progresista de Asociación Transpacífico (CPTPP).
Uruguay continúa avanzando en su política aperturista pese a las advertencias de sus socios del Mercosur, quienes ya anticiparon que tomarían las "medidas que juzguen necesarias para defender sus intereses en los ámbitos jurídico y comercial". Ahora, con la llegada de Lula al poder, es de esperarse un rechazo de su parte a las posturas de “flexibilización” y “modernización”, propuestas por Lacalle Pou.
Luego del triunfo electoral a fines de octubre pasado, Lula da Silva y el presidente argentino, Alberto Fernández, iniciaron acelerados intercambios sobre cómo relanzar el Mercosur bajo los estándares de mayor cooperación intrarregional, un proyecto que se extenderá a otros organismos latinoamericanos y que, previsiblemente, comience a concretarse en la cumbre de la Celac de fin de mes en Buenos Aires.
Además, de la buena relación entre Brasil y Uruguay depende una balanza comercial millonaria: el país carioca es el segundo socio comercial —detrás de China—. El primer semestre de 2022 mostró una suba del 24% interanual de las exportaciones, que totalizaron los 764 millones de dólares.
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