Las exportaciones uruguayas de corvina alcanzaron entre enero y julio de 2026 el mayor registro para ese período de la última década, con ventas superiores a 30 millones de dólares y un volumen de más de 16,7 millones de kilogramos, aunque desde la Cámara de Industrias Pesqueras del Uruguay (CIPU) advirtieron que el desempeño de una especie no resuelve los problemas que aún enfrenta el sector.
Las exportaciones de corvina marcaron un récord en la última década, aunque el sector mantiene desafíos operativos
Las ventas al exterior crecieron casi 80% en valor y 63% en volumen frente al promedio de los últimos diez años.
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Las exportaciones de corvina alcanzaron niveles récord de la última década.
Las cifras representan un incremento de casi 80% en valor y de 63% en volumen respecto al promedio de los últimos diez años, de acuerdo con datos de la Dirección Nacional de Aduanas (DNA) y registros de la propia cámara. Para la CIPU, estos resultados ponen de manifiesto el potencial de crecimiento de la actividad cuando la flota puede operar con mayor continuidad y sin las restricciones que históricamente han limitado su desempeño.
"Estos resultados muestran cuánto puede aportar la pesca cuando tiene condiciones para trabajar. Uruguay cuenta con recursos, empresas, trabajadores y mercados para generar más empleo, producción y exportaciones. El desafío es construir la continuidad necesaria para sostener ese crecimiento", afirmó Juan Riva Zucchelli, presidente de la CIPU.
El aumento de la actividad impactó en toda la cadena
Según la cámara, el crecimiento respecto al promedio histórico equivale a aproximadamente 6.500 toneladas adicionales de producto.
Ese volumen representa, para una planta con capacidad de procesamiento de 50 toneladas diarias y unos 100 trabajadores, alrededor de 130 días adicionales de actividad y cerca de 13.000 jornales de trabajo.
La entidad señaló además que el incremento de la producción también genera una mayor demanda de personal embarcado, tareas de descarga y logística, transporte terrestre, envases, combustible, energía y otros servicios vinculados a la actividad pesquera.
La pesca de altura continúa con dificultades
La CIPU advirtió que el desempeño no fue homogéneo entre las distintas especies y flotas. En la pesca de altura se registró una fuerte caída del calamar, que fue compensada parcialmente en volumen por mayores capturas de merluza, aunque esta última tiene un valor comercial considerablemente menor.
La cámara sostuvo que todavía no existen elementos suficientes para atribuir esa disminución a una única causa. Sin embargo, por las características del fenómeno y los antecedentes existentes, consideró que debe analizarse como una posible señal vinculada a la actividad de prospección sísmica y reclamó un seguimiento técnico independiente que permita determinar sus efectos sobre los recursos pesqueros y la actividad.
Persisten problemas para completar las tripulaciones
La CIPU también remarcó que el récord alcanzado por la corvina no significa que hayan desaparecido las dificultades operativas del sector.
Según indicó, la falta de patrones, maquinistas y marineros continúa provocando la paralización de embarcaciones. Las empresas estiman que esa situación ya ocasionó más de 300 días/barco de operación perdidos, con un impacto económico superior a 2 millones de dólares, además de la pérdida de empleo e ingresos en toda la cadena.
Como ejemplo, la cámara mencionó que el 3 de agosto el buque congelador Río Solís II no pudo zarpar debido a la exigencia normativa aplicada por la Prefectura Nacional Naval de contar con un patrón de pesca de ciudadanía uruguaya, pese a que, según las empresas, actualmente no existen profesionales disponibles que reúnan esas condiciones para completar la tripulación.
Ante ese escenario, las cámaras empresariales informaron que presentaron propuestas al Ministerio de Defensa Nacional y a la Prefectura Nacional Naval para ampliar la disponibilidad de personal calificado sin modificar las exigencias de formación ni las condiciones de seguridad.
"El crecimiento de la corvina no es casual: cuando la actividad puede trabajar sin interrupciones, responde rápidamente. Pero el récord de una especie no debe ocultar las dificultades de otras flotas ni los barcos que todavía permanecen amarrados por falta de tripulantes. Tenemos capacidad para crecer mucho más y existen soluciones concretas para hacerlo posible", sostuvo Carlos Abel Olivera, integrante de la CIPU y director de Novabarca.
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