El papa León XIV advirtió por “el avance de la secularización y de una indiferencia religiosa cada vez más extendida”, al pronunciar un discurso durante la vigilia en el Estadio Centenario, la cita final de la segunda jornada en Uruguay, ante decenas de miles de fieles.
León XIV advirtió en Uruguay por "el avance de la secularización y de una indiferencia religiosa cada vez más extendida"
El Pontífice encabeza la vigilia en el Estadio Centenario ante una multitud. En clave futbolera, Daniel Sturla aseguró que su llegada "es un golazo".
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León XIV habla en el Estadio Centenario ante una multitud.
Con una multitud que colmó el recinto mítico de Montevideo y coreó “Papa León, te queremos un montón" y "Olé, olé, olé, olé, Papa, Papa", el Pontífice continúa así con su intensa agenda de actividades en el país.
En el lugar, hubo tres testimonios de personas que se acercaron a la Iglesia Católica por diferentes razones y, visiblemente emocionados, le contaron su experiencia al Papa. Tras una oración, León XIV les deseó a los uruguayos que "la paz esté con ustedes".
“Querido Uruguay, buenas noches. Doy gracias a Dios por la oportunidad que me da de encontrarme aquí con ustedes”, comenzó y agradeció tanto al cardenal Daniel Sturla como “a Federica, Giovanni y la familia Gutiérrez Hernández, por la sinceridad con la que han compartido sus testimonios”.
“Sé que detrás de lo que puede verse en una visita breve hay años enteros de fidelidad”, admitió y sostuvo que “la Iglesia está profundamente agradecida” con aquellos que siguen predicando la palabra de Dios.
Secularización y acercamiento a la Iglesia
Al referirse al avance de la secularización y la indiferencia a la religión, sostuvo que “en muchos lugares la fe ha dejado de transmitirse con la naturalidad de generaciones anteriores y crece el número de quienes atraviesan una parte de su vida sin una relación habitual con la Iglesia ni con la práctica religiosa”.
“La vida se llena de ocupaciones, afectos, proyectos y distracciones y hace que la ausencia de Dios deje de sentirse como ausencia”, admitió y puso como ejemplo a Jesús: “Hay algo de Belén que sigue repitiéndose, Dios puede ser considerado innecesario y la fe confinada al ámbito privado como si nada tuviera que aportar a la vida en común”.
“Cuando se pretende construir un mundo sin Dios se corre el riesgo de dejar al hombre sin lugar, pero nada cambia la realidad. Ese niño es Dios y viene a salvarnos”, apuntó y añadió: “Si queremos que otros encuentren a Cristo, necesitamos conocer personalmente el camino hacia Belén”.
“Vale la pena jugarse la vida”, expresó ante los fieles
“Tal vez haya personas que nunca abran una Biblia por iniciativa propia, que lleve años sin pisar una iglesia o que ni siquiera sepa decir si cree en Dios, pero viéndolos a ustedes puede despertarse en ellos el deseo y la búsqueda de Dios. Pueden descubrir que vale la pena jugarse la vida”, expresó León XIV.
Por otra parte, se refirió a la juventud. “Amigos jóvenes, ustedes también atrévanse a dar el paso casándose y formando una familia. No le teman al ‘para siempre’. Matrimonios, abran su casa a la vida, incluso cuando el mundo les diga que un hijo es una carga”, señaló, tal vez en un mensaje en contra del aborto.
Y llamó a vincularse con la institución. “Si alguno siente que Cristo lo llama a dejarlo todo para seguirlo en el sacerdocio o la vida consagrada, no ignore esa voz por miedo a perder otras posibilidades. Cuando ser justo y honrado tenga un precio, páguenlo. Cuando perdonar parezca una derrota, perdonen. Cuando todos les digan que piensen primero en ustedes mismos, no tengan miedo de hacerse los últimos”, expresó ante los aplausos de la gente.
“Les anuncio una gran alegría”, expresó
“No teman porque les anuncio que será una alegría que será para todo el pueblo”, señaló, al citar el lema de su gira por Sudamérica, y completó: “Dichas palabras deberían ocupar un lugar en la vida central de la Iglesia. Las buenas noticias necesitan testigos y nosotros hemos recibido una que merece ser gritada al mundo: Jesucristo, el hijo de Dios, se ha hecho hombre”.
“Por él, podemos acompañar a quien está muriendo y decirle que su vida no terminará en la nada. Decirle a quien ha caído que puede levantarse. Jesucristo es nuestra esperanza”, apuntó.
"La sociedad puede encontrar en otras instituciones muchas cosas muy valiosas, pero nada puede sustituir el anuncio de que el amor de Dios es más fuerte que la muerte, el odio, la violencia, la guerra y el pecado. Esa es la alegría que llevamos y que el Papa viene a recordarles”, apuntó.
“Tener al Papa entre nosotros es un golazo”
El arzobispo Daniel Sturla fue uno de los primeros oradores y resaltó que "para los uruguayos este es el Estadio Centenario, construido para el Mundial de fútbol en 1930 y para celebrar el centenario de la jura de la Constitución, es un lugar de identidad, donde el país se reconoce como pueblo".
En clave futbolera, expresó: "Tener al Papa entre nosotros es un golazo". Y fue más lejos al señalar: "No vinimos a alentar desde la tribuna, no queremos quedarnos en el banco de suplentes. Cristo nos invita a entrar a la cancha de la vida y sabemos que el partido se juega en el barrio, la familia y el trabajo".
"Así como la Celeste se lleva con orgullo, queremos llevar con alegría la camiseta de cristianos", sentenció Sturla y añadió: “Gracias Santo padre por estar entre nosotros”.
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