1 de agosto 2026 - 11:30

Restaurantes de Buenos Aires para disfrutar los mejores platos invernales

Un recorrido por restaurantes que ofrecen guisos, estofados y otros platos de olla ideales para descubrir los sabores más tradicionales de la gastronomía local.

El invierno es una oportunidad para disfrutar los mejores platos en Buenos Aires.

El invierno es una oportunidad para disfrutar los mejores platos en Buenos Aires.

El invierno es un momento ideal para recorrer restaurantes y descubrir los sabores más tradicionales de la gastronomía local, incluyendo opciones como guisos, estofados y otros platos de olla ideales.

A continuación, un listado de lugares para no perder de vista:

RIOBA BODEGÓN

En Palermo, Rioba Bodegón —ubicado frente a Plaza Armenia y pensado como un espacio que retoma el espíritu del bodegón porteño con una ambientación de manteles a cuadros, piso damero y servicio tradicional— incorpora a su carta platos de temporada que recuperan recetas de olla y cocciones prolongadas. Entre ellos se destacan el locro, elaborado con maíz blanco, porotos y zapallo, al que se suman panceta, chorizo colorado y carne de cocción lenta, servido bien caliente y acompañado por su salsa picante; el puchero, con falda, roast beef y chorizo cocidos junto a papas, batatas, zapallo, zanahorias, choclo y repollo, presentado con caldo casero y salsa criolla, y el guiso de lentejas, que completa la propuesta con una alternativa de perfil clásico pensada para los meses más fríos. Estas preparaciones se pueden acompañar con bebidas tiradas como vermut, sidra o tinto de verano, en línea con una carta que prioriza la cocina porteña de impronta casera, las porciones abundantes y una dinámica centrada en el consumo compartido.

Dirección: Costa Rica 4588, Palermo.

CHIZZA

En Chizza, el invierno encuentra su expresión en una carta donde predominan las cocciones largas y los platos de temporada. Entre las propuestas se destacan el osobuco braseado al Oporto o Malbec con risotto carnaroli al parmesano, la polenta mantecada con jabalí al Malbec, hongos de pino y parmesano, el roll de cordero al horno de barro con papas al romero y caponata siciliana y el vacío de jabalí con salsa hoisin, puré de papas trufado y cebolla frita. La propuesta se completa con entradas para compartir, pescados frescos, pastas artesanales y una cava con más de 150 etiquetas, dentro de una casona de 1890 restaurada en Los Cardales, donde los distintos salones, los manteles blancos y el patio con horno de barro y fogón acompañan una experiencia pensada para disfrutar con tiempo.

Dirección: Alsina 120, Los Cardales.

TOMATE

Con la llegada del invierno, Tomate incorpora preparaciones de estación que priorizan ingredientes y cocciones acordes a la temporada. Entre las opciones se destacan el pastel de carne desmechada, elaborado con carne braseada, aceitunas, cebolla, morrón y hierbas frescas, gratinado con puré de papa y queso; la sopa crema de brócoli y espinacas, servida con ralladura de limón, almendras y un tostón de queso raclette; el pastrón braseado, acompañado por papas fritas y ensalada coleslaw, y el steak de coliflor, con repollitos de Bruselas, portobellos salteados, castañas de cajú y crema de espinacas. La propuesta se completa con cocina de estación, coctelería de autor y una carta disponible durante todo el día en sus locales de Palermo Soho, Rosedal y Pilar, donde la vegetación, la madera, los patios y las barras centrales crean espacios pensados para disfrutar desde el desayuno hasta la cena.

Direcciones: Av. Infanta Isabel 555, Palermo, Rosedal; El Salvador 4676, Palermo Soho; Los Crisantemos 392, Pilar.

GRAU CEBICHERÍA

La cocina peruana tiene un costado bien reconfortante que encuentra su mejor expresión en las clásicas sopas de la costa. En Grau Cebichería, el chef Raúl Zorrilla Porta respeta el sabor intenso de estos caldos. Ofrece chupe, con pescado o langostinos, una sopa cremosa con base de ají amarillo, queso fresco andino, huevo poché y se sirve con tostada de pan de masa madre aromatizada con huacatay; la parihuela combina pesca y mariscos en un caldo de ají amarillo, ají panka y cerveza, ligeramente picante y con el toque fresco del cilantro, y el sudado lleva pescado entero cocido lentamente en sus propios jugos, acompañado de arroz al ajo y yuca hervida. En este espacio recientemente remodelado, de estética moderna y ambiente cálido, la experiencia se completa con una coctelería de autor de perfil frutal y refrescante.

Dirección: Guardia Vieja 3372, Abasto

L'ADESSO

Cuando bajan las temperaturas, L'adesso se convierte en una parada obligada para quienes buscan platos reconfortantes inspirados en la tradición italiana. El restaurante del chef Leonardo Fumarola ofrece preparaciones de larga cocción y sabores intensos que evocan la cocina casera de distintas regiones del país. Entre las opciones más destacadas para el invierno sobresale el ossobuco braseado al vino tinto con polenta cremosa, un clásico donde la carne se cocina lentamente hasta lograr una textura tierna y jugosa, acompañada por una polenta suave que absorbe todos los jugos de la cocción. También se lucen las sagne ricce con ragú de jabalí y hongos, una pasta fresca con un estofado profundo y aromático, y los scialatielli con ragú napolitano, elaborados con pechito de cerdo cocinado durante cuatro horas en salsa de tomate, una receta tradicional del sur de Italia que destaca por su intensidad y untuosidad. Para acompañar estos platos invernales, la recomendación es optar por un vino tinto de cuerpo medio o alto, como un malbec o un sangiovese, cuyos taninos y estructura equilibran las preparaciones de cocción lenta y realzan sus sabores.

Dirección: Fray Justo Santa María de Oro 2047, Palermo.

ALO’S

En Alo's, el chef Alejandro Féraud interpreta los sabores del invierno desde una mirada contemporánea, recuperando preparaciones de larga cocción y recetas tradicionales dentro de su sección "Grandes clásicos". Entre los platos más representativos de la temporada sobresale el locro de mar, una versión del clásico argentino elaborada con productos del mar que conserva la cremosidad y profundidad de sabores características de esta preparación. También se destaca la sopa de la abuela, una propuesta reconfortante inspirada en las recetas caseras, ideal para los días más fríos; la lengua braseada con ñoquis de perejil y espuma de leche, donde la cocción lenta logra una carne extremadamente tierna, y la polenta blanca con bolognesa de langostinos y sobrasada, que combina la textura cremosa de la polenta con un ragú de mar de gran intensidad y un delicado toque especiado aportado por la sobrasada. Para acompañar estas preparaciones invernales, la sugerencia es elegir un vino tinto de buena estructura, como un cabernet franc o un malbec para las carnes braseadas y la polenta, mientras que el locro de mar encuentra un gran aliado en un blanco con buena acidez y volumen, como un chardonnay con paso por madera, capaz de equilibrar la intensidad del plato.

Dirección: Av. Blanco Encalada 2120, San Isidro.

A CORUÑA

Con el invierno como aliado, la cantina española A Coruña sumó nuevas recetas del recetario tradicional con foco en platos de olla y preparaciones reconfortantes. Sobresale el guiso de lentejas a la española, elaborado con lentejas cocidas junto a roast beef, panceta, chorizo colorado, salchicha parrillera, papas, zanahoria y un sofrito de vegetales que concentra todo el sabor, y el pastel de pescado y mariscos, de impronta casera. Para acompañar, la casa sugiere una copa de Jerez Federico López, un Tinto de Verano Gallego o sidra, opciones que armonizan con el carácter de estos platos. Todo transcurre en un amplio salón de ambiente familiar con detalles inspirados en Galicia.

Dirección: Irigoyen 1801, Versalles.

GONTRAN CHERRIER

La carta de invierno de la boulangerie francesa Gontran Cherrier ofrece una selección de platos ideales para los días fríos. Entre las opciones se encuentran la sopa de cebolla, con cebollas caramelizadas, vino blanco, baguette y parmesano gratinado, y la de cabutia, con queso azul, croutons y semillas de calabaza. Para quienes buscan preparaciones más contundentes, el boeuf bourguignon se elabora mediante una cocción lenta de ternera, panceta, champiñones y vino tinto, mientras que los rigatoni con ragú de hongos suma una alternativa de pasta reconfortante. Para acompañar, es ideal una copa de vino.

Direcciones: Malabia 1805, Palermo; Zabala 1901, Belgrano.

OSTENDE

En Ostende, el restaurante vintage de Colegiales inspirado en los bodegones costeros de los años 70, la cocina se vuelve especialmente reconfortante durante los meses fríos, con platos como el ojo de bife a la pimienta, servido con milhojas de papa y alioli; el pollo asado con verduras asadas, y un guiso de lentejas con roast beef, panceta y chorizo colorado. A la propuesta se suma un risotto con osobuco braseado. Si bien se ofrecen opciones de risotto durante todo el año, en el invierno se encuentra una versión especialmente pensada para disfrutar del clima frío, con arroz cremoso y carne de cocción lenta. Para acompañar, la propuesta puede disfrutarse con una selección especial de vinos tintos y los vermuts clásicos y de autor.

Dirección: Virrey Loreto 3303, Colegiales.

MONDONGO & COLIFLOR

Con la llegada de las bajas temperaturas, Mondongo & Coliflor refuerza su propuesta con platos pensados para disfrutar del invierno alrededor de la mesa. Entre las alternativas sobresalen la polenta cremosa con estofado de salchicha parrillera, una combinación tan clásica como reconfortante; las lentejas "con de todo", coronadas con huevo frito orgánico, que recuperan el espíritu de la cocina casera; el contundente pastel de bife de chorizo cubierto por un suave puré gratinado y el tradicional guiso de mondongo, preparado a fuego lento con vegetales, legumbres y hasta chorizo colorado. Desde la cantina de Parque Chacabuco sugieren acompañar estas recetas hogareñas con una agradable copa de vino malbec.

Dirección: Del Barco Centenera 1698, Parque Chacabuco.

BARRA CHALACA

En Barra Chalaca, la cantina peruana creada por Gastón Acurio e inspirada en el espíritu del Puerto del Callao, los sabores intensos y las preparaciones de cuchara encuentran su mejor momento durante el invierno. La carta incluye el clásico Chilcano de pescado, con caldo, trozos de pescado, papa milla, fideos cabello de ángel, leche de tigre, cilantro y canchita crocante; el Chupe Levanta Muerto, una sopa cremosa con papa milla, ají amarillo, queso fresco, pescado frito, choclo, arvejas y huacatay, y la tradicional Parihuela, un caldo costeño con pescado, mejillones, jubia, navajuelas y calamar, servido con yucas de la casa. Para quienes prefieren platos de mayor intensidad, el arroz con mariscos y el Arroz Cremosito —elaborado con una salsa de langostinos preparada con ají amarillo, ají panca, vino blanco, fondo de berberechos, queso parmesano y una cremosa salsa de mariscos— son alternativas ideales para subir la temperatura. El maridaje puede completarse con un clásico pisco sour.

Direcciones: Arévalo 1392, Palermo; Bulnes 2579, Palermo; Montañeses 2599, Belgrano; Caseros 467, San Telmo.

CANTINA RECOLETA

En Cantina Recoleta, una cantina y trattoria moderna sobre avenida Santa Fe que reúne pastas, pizzas, milanesas, carnes y platos abundantes de impronta porteña e italiana, el pastel de papa se aparta de la versión clásica con carne picada y toma como base un osobuco braseado durante cinco o seis horas en horno a leña. La cocción lenta permite desmechar la carne y concentrar su sabor, reforzado por el tuétano, el vino tinto y un sofrito bien dorado de cebolla, zanahoria, puerro y apio, con tomillo, romero y apenas comino, ají molido y pimentón. El puré también sigue una técnica precisa: las papas se cocinan enteras al horno para evitar que absorban agua, se pisan en caliente con manteca, leche, sal, pimienta y nuez moscada, y luego se pasan por tamiz para lograr una textura lisa y sedosa. El armado se realiza en cazuelas individuales de barro, con el relleno de carne en la base, un centro de mozzarella y una cubierta de papa mezclada con yema de huevo, terminada con un toque de parmesano. Al momento del servicio, vuelve al horno a leña para gratinar y llega a la mesa bien caliente, en una versión de este clásico porteño pensada para los días fríos. Para acompañarlo, una copa de Cantina Malbec by Famiglia Banno funciona especialmente bien con la intensidad del osobuco y el perfil ahumado de la preparación.

Dirección: Av. Santa Fe 1430, Recoleta

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