El Banco Central del Uruguay (BCU) proyectó un escenario de riesgos inflacionarios al alza, pero aseguró que los mismos se encuentran "globalmente equilibrados", lo que ofrece una trayectoria consistente con las previsiones del Horizonte de Política Monetaria (HPM) trazado por las autoridades económicas.
Riesgos de inflación al alza, pero equilibrados, el escenario que proyecta el Banco Central del Uruguay
El Informe de Política Monetaria hizo énfasis en el contexto de incertidumbre pero llevó tranquilidad en cuanto al cumplimiento de la meta de inflación.
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El Banco Central del Uruguay celebra la inflación bajo control, pero admite que el 60% de los servicios sigue fuera de la meta
Riesgos de inflación al alza, pero equilibrados, el escenario que proyecta el Banco Central del Uruguay.
La guerra en Medio Oriente generó un escenario global de alta volatilidad que afectó las economías de todo el mundo y, también, la uruguaya, como se pudo observar en los últimos tres registros mensuales de inflación al alza, y el aumento del Índice de Precios al Consumidor (IPC) del 2,94% al 4,25%. En ese contexto, el último Informe de Política Monetaria (IPoM) del organismo reconoció que las proyecciones parten de un contexto de "elevada incertidumbre" y todavía se mantienen condicionadas por "factores externos que operan en direcciones opuestas e inciertas".
"En esta ocasión, el balance de riesgos para la inflación presenta una lectura diferenciada según el horizonte considerado", señaló el BCU.
Los riesgos para una inflación al alza
En ese sentido, el informe de la autoridad monetaria sostuvo que, en el corto plazo, los riesgos inflacionarios se encuentran sesgados al alza.
Entre los factores más determinantes —y que el BCU ya monitorea de cerca— están la rigidez observada en algunos componentes de la inflación no transable y la aceleración reciente de determinadas medidas de inflación subyacente, por una parte. Pero, también, apuntó al riesgo climático asociado al fenómeno El Niño como un elemento de preocupación.
Al respecto, cabe recordar que las alarmas climáticas han ido creciendo en cuanto la intensidad del evento; y que, en Uruguay, se espera la llegada de un "Super Niño", que traerá episodios de sequía en algunas partes del país, y de lluvias intensas en otros sectores. Ambas situaciones podrían perjudicar al agro, el principal motor económico local.
Finalmente, el Banco Central también señaló la posibilidad de episodios de volatilidad financiera vinculados al entorno geopolítico y regional, principalmente determinado en al actualidad por la guerra entre Estados Unidos e Irán, y las conversaciones por un acuerdo de paz que continúan sin llegar a buen puerto.
Factores que operan a la baja y equilibran las proyecciones de inflación
En contrapartida, el IPoM también dio cuenta de otros factores que operan a la baja y que compensan los riesgos alcistas para la inflación.
"En particular, las expectativas de inflación permanecen alineadas con la meta del BCU, la brecha de actividad continúa levemente negativa, los acuerdos salariales vigentes mantienen una referencia nominal consistente con la convergencia inflacionaria y las presiones asociadas al shock energético se proyectan como transitorias", enumeró el informe.
Asimismo, señaló, la posibilidad de un debilitamiento global del dólar y de una moderación adicional de los precios internacionales de la energía y otras materias primas se mantiene vigente.
"De esta forma, la evaluación global es que el balance de riesgos para la inflación resulta equilibrado en el horizonte de política", concluyó el Banco Central. "Esta valoración es consistente con un escenario en el que la inflación se desvía transitoriamente de la meta en los próximos trimestres, pero mantiene su convergencia hacia la meta de 4,5% en el HPM, apoyada en expectativas ancladas, fundamentos macroeconómicos sólidos y una política monetaria orientada a preservar la estabilidad de precios" agregó.
En síntesis, la inflación enfrenta presiones alcistas transitorias en el corto plazo, pero los riesgos se mantienen globalmente equilibrados en el horizonte de política monetaria, preservando la convergencia hacia la meta de 4,5%.

