En tanto, según la publicación satírica Le Canard Enchaine, el lunes Sarkozy, hablando en privado con algunos consejeros, dijo: "Dejamos una zona de turbulencia para entrar en una zona de posible crack".
"Si Grecia no es salvable o no quiere salvarse, entonces los Estados europeos sufrirán las consecuencias", dijo.
"En ese punto, será necesario evitar a toda costa un efecto dominó que se extendería a Portugal, España e Italia, y que podría conducir a la implosión de la eurozona", apuntó Sarkozy, siempre según la publicación.
Además, el presidente agregó: "Los españoles y los portugueses no son griegos; no mienten sobre sus cifras y hacen lo que dicen".
Por otro lado, Sarkozy diferenció la situación de Grecia de la de la Argentina de 2001, luego de un encuentro con la presidente Cristina de Kircher.
Durante el encuentro que mantuvieron por espacio de 45 minutos, Cristina "recordó la experiencia de Argentina tras la crisis financiera de 2001 y evocó las soluciones a las que recurrió su país para salir adelante", indicaron fuentes de la presidencia francesa.
Sarkozy le dijo que "la situación de Grecia y de la zona euro es diferente y que la solución del problema reside en la solidaridad necesaria de todos los países de la zona euro con Grecia", según esas fuentes.
"No habrá quiebra en Grecia. Los planes de ayuda adoptados por Europa deben rápidamente ser aprobados y Grecia debe respetar sus compromisos", afirmó el mandatario francés que recibió a la mandataria argentina en la escalinata del patio del Elíseo, sede de la presidencia.
Hoy habrá una conferencia telefónica entre Sarkozy, la canciller alemana, Angela Merkel; y el primer ministro griego, Yorgos Papandréu. Será la antesala de la salvación o la partida de defunción del caso griego.
Además, arribará a Atenas la misión de los expertos del FMI, la UE y el Banco Central Europeo para evaluar el cumplimiento del programa de rescate. Del visto bueno de esta misión depende que se destrabe el desembolso de 8.000 millones de euros para el Tesoro griego. Le serviría como oxígeno hasta fin de año.
De lo contrario, el sábado funcionarios europeos deberán conocer, por lo menos, cómo será la reestructuración ordenada de su deuda (una manera elegante de default).
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