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El resultado de los comicios presidenciales ratificó lo que el mercado preveía desde el pasado 14 de agosto cuando Cristina de Kirchner se adjudicó, en aquella oportunidad, las primarias con el 50,7% de los votos. La amplía diferencia que obtuvo el oficialismo le permitió no sólo quedarse con la presidencia, sino también asegurarse el control en las cámaras legislativas.
El mercado daba por descontado el triunfo del kirchnerismo y eso provocó que el período electoral no estuviera marcado por la incertidumbre del futuro político del país.
Ahora la atención de los inversores estará centrada a nivel local en cómo estará conformado el próximo gabinete y en especial, quién será el ministro de Economía durante los próximos cuatro años.
El tipo de cambio es otro de los interrogantes que más inquieta por estos días. Por otra parte, la crisis financiera internacional agrega volatilidad a las principales plazas del mundo y la bolsa porteña no es la excepción. Por estas horas el foco está puesto en la definición de los líderes de la Eurozona que el miércoles realizarán una cumbre extraordinaria para intentar alcanzar una solución definitiva a la crisis de la región.
En este marco, ámbito.com consultó a analistas del mercado sobre:
1) ¿Pasadas las elecciones presidenciales considera que habrá un reposicionamiento de carteras?
2) ¿En qué recomiendan posicionarse, tanto a inversores más conservadores como a quienes están dispuestos a tomar una cuota mayor de riesgo?
3) ¿Cree que continuará la dolarización de carteras? ¿Qué deberían hacer los que ya están posicionados en la divisa estadounidense o activos nominados en esa moneda?
Las respuestas fueron:
Leonardo Bazzi, responsable de Research de Puente:
1) El resultado de las elecciones estaba descontado por la gran mayoría de los inversores, bancos y empresas, con lo cual no se espera que los inversores reposicionen sus carteras en base a este factor. Sin embargo, a nivel internacional, los líderes de la Eurozona todavía no acordaron medidas concretas con respecto a Grecia, en relación a la recapitalización de los bancos europeos, o sobre qué organismo debería continuar financiando al Fondo Europeo de Estabilización Financiera en caso de ser requerido. Esta incertidumbre a nivel global lleva a muchos inversores, de la Argentina y del mundo, a posicionarse en bonos y otros activos de renta fija, en detrimento de las acciones.
2) En el contexto actual, encontramos valor en las altas rentas en dólares. Por ejemplo, los bonos soberanos de mediano plazo en dólares, como el Boden 2015 y el Bonar 2017 que actualmente presentan rendimientos de 7,7% y 9,8% anual, respectivamente. El amplio triunfo del oficialismo en las elecciones garantizaría cierta estabilidad política y continuidad de la buena voluntad de pago de la deuda. Si bien en 2012 se estima un déficit fiscal de entre 1,3% y 1,5%, y un agotamiento del superávit de cuenta corriente, el Gobierno aún cuenta con recursos extraordinarios para enfrentar con comodidad las necesidades de financiamiento del próximo año. Por otro lado, los bonos provinciales en dólares garantizados por regalías petroleras y gasíferas, ofrecen elevados cupones trimestrales y representan un muy buen refugio en momentos de alta volatilidad. Por ejemplo, el bono de Salta 2012 es una alternativa de corto plazo y en dólares (regida por ley Nueva York) que ofrece un rendimiento de 4,4% anual y el de Chubut 2020 que, si bien tiene un vencimiento más largo, ofrece una rendimiento de 8,2% anual en dólares. Para aquellos inversores que deseen mayor rendimiento, vemos valor en los títulos de la Provincia de Buenos Aires (PBA) con vencimiento en 2015 y de la Ciudad de Buenos Aires con vencimiento en 2015 con rendimientos de 11,6% anual y 10,4% anual en dólares, respectivamente.
3) Recientemente, para evitar la dolarización de carteras, el Banco Central empezó a convalidar un aumento de las tasas de interés en pesos (la tasa Badlar se ubica en 19,7% anual), con lo cual es esperable que caiga el ritmo de crecimiento de la dolarización e incluso se mantenga estable. Un factor que podría complicar el panorama es una mayor depreciación del real brasileño (luego de la apreciación de los últimos días, acumula una caída de solamente 5,6% frente al dólar en lo que va del año), ya que aumentaría las expectativas de depreciación del peso para no perder competitividad frente a Brasil.
Gustavo Ber, titular del Estudio Ber:
1) No deberían observarse reposicionamientos importantes de carteras a corto plazo, ya que no resultó sorpresivo el contundente triunfo del oficialismo en las elecciones y estaba totalmente descontado. La atención se concentrará en adelante en detectar señales que permitan anticipar modificaciones en algunas políticas económicas ante un escenario mundial más desafiante, las cuales seguirían siendo impulsadas de manera dosificada en el tiempo a fin de que los agentes económicos puedan adecuarse ordenadamente.
2) Los inversores conservadores deberían seguir privilegiando los títulos en dólares cortos y medios, tanto públicos como privados, que ofrecen muy competitivos rendimientos. Aquellos inversores más arriesgados deberían inclinarse por incluir también los cupones PBI y las acciones bancarias que presentan atractivas valuaciones.
3) Será relevante que los inversores puedan vislumbrar con claridad a corto plazo un nuevo ritmo en el deslizamiento del dólar, a fin de que dichas expectativas logren restablecer un mayor equilibrio cambiario ayudado también por el importante aumento de las tasas de interés reciente.
Julio Macchi, de la sociedad de bolsa Macchi:
1) No habrá cambios drásticos de cartera. Podría, sin embargo, haber algún posicionamiento en el sector energético si se eliminan subsidios y se ajustan las tarifas como se está hablando.
2) Para los inversores más conservadores se recomienda una cartera con mayor tenencia de bonos tanto en pesos como en dólares y también algunas acciones de sectores vinculados a commodities. Para los más arriesgados le recomendaría papeles vinculados al sector energético, telecomunicaciones y bancos.
3) Teniendo en cuenta que la actual crisis mantiene al mundo dolarizado, continuará la dolarización de las carteras con los bonos domésticos emitidos en esa moneda. No obstante, hay muy buenas oportunidades en bonos emitidos en moneda local.
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