23 de agosto 2026 - 15:48

Pymes advierten por el endeudamiento para llegar a fin de mes: "El sueldo no alcanza"

Desde CAME vincularon el aumento del endeudamiento con la pérdida de poder adquisitivo y rechazaron que el crédito se esté destinando principalmente a consumos suntuarios.

CAME también habló de la situación que viven las pymes por el aumento de costos.

CAME también habló de la situación que viven las pymes por el aumento de costos.

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Salvador Femenía, vocero de CAME, rechazó que el aumento de las deudas de los hogares pueda explicarse principalmente por consumos suntuarios y puso el foco sobre la restricción de ingresos que enfrenta la clase media.

“Tengamos en cuenta que hubo un rebote de la economía entre fines del 2024 y los primeros meses del 2025 y mucha gente utilizó la tarjeta. El crédito es una gran herramienta para impulsar el consumo, pero después de ahí se vino un proceso que tuvo que ver con suba de tasas y con límite a las paritarias”, explicó Femenía en declaraciones a Radio Rivadavia.

Según el dirigente, ese proceso terminó afectando directamente la capacidad de compra de los salarios. “Eso produjo un atraso de los sueldos. Creo que el origen está ahí. Cuesta mucho llegar a fin de mes, el sueldo evidentemente no alcanza. Hay una restricción de ingresos en la clase media trabajadora y esto se nota porque no hay consumo”, sostuvo.

Alimentos y medicamentos, entre los consumos que resisten

Para CAME, la propia evolución de las ventas muestra que las familias están concentrando una mayor proporción de sus recursos en consumos esenciales. “Vemos que apenas se mantienen los que tienen que ver con lo básico, pongamos para nombrar dos, alimentos y bebidas y farmacia, y al resto realmente le cuesta mucho mantenerse, con lo cual la causa no va por ahí, va por lo básico”, afirmó Femenía.

El fenómeno, además, no comenzó este año. El representante de la entidad señaló que el uso del financiamiento para cubrir consumos cotidianos ya podía observarse durante la administración anterior.

“Lo habíamos verificado ya en los últimos meses o el último año del gobierno anterior, ya se estaba comprando insumos básicos, alimentos y bebidas en cuotas. O sea, que veníamos de un proceso mucho más largo que este ajuste actual”, señaló.

La advertencia aparece en momentos en que la morosidad de las familias se encuentra en niveles elevados y las dificultades para afrontar los gastos mensuales ganan protagonismo. En ese escenario, la utilización de tarjetas y otras herramientas crediticias para financiar consumos básicos puede aumentar la presión financiera sobre los hogares.

En las últimas semanas, CAME fue cuestionado por Marcos Galperín y otros referentes del oficialismo

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CAME advierte por el impacto sobre las pymes

Las dificultades no se limitan a las familias. Desde CAME también alertaron por las consecuencias de la debilidad del consumo sobre las pequeñas y medianas empresas orientadas principalmente al mercado doméstico.

“Muchas de las industrias pymes trabajan para el mercado interno. El mercado interno no tracciona al minorista y el minorista no tracciona a la demanda. Se estiran los plazos de cobro y eso va originando realmente dificultades en el manejo financiero, no solamente con deudas que pueden ser bancarias o con proveedores, sino también deudas tributarias. Nosotros fuimos uno de los que pedimos que se generara un plan de pagos para aliviar la situación de las pymes, porque aparte de todas estas dificultades, se están sufriendo embargos por parte de ARCA”, explicó Femenía.

En ese sentido, la entidad plantea una doble presión sobre el entramado pyme: por un lado, menores ventas derivadas de la debilidad del mercado interno y, por otro, mayores dificultades financieras ante la extensión de los plazos de cobro y la acumulación de obligaciones bancarias, comerciales e impositivas.

“Cierran empresas”

Femenía también cuestionó que la recuperación de algunos indicadores de actividad se esté trasladando de manera homogénea hacia las pequeñas empresas y el comercio.

“Nosotros lo que es el sector que representamos no lo estamos viendo de esta manera, de ninguna manera por las causas que sean. Cierran empresas, las que se abren no suplantan ni en calidad ni en cantidad. Uno puede recorrer cualquier localidad de la provincia de Buenos Aires o del AMBA, donde hay una mayor concentración económica, y ves locales en centros comerciales que hay locales vacíos”.

El representante de CAME también relativizó la posibilidad de que el crecimiento de las ventas digitales compense la debilidad de los canales tradicionales. “El comercio electrónico es de todo el país, de todo el comercio global de Argentina es el 18%. Entonces, una cosa no puede compensar a otra”, afirmó.

Según su diagnóstico, las dificultades tampoco se concentran exclusivamente en Buenos Aires y el AMBA, sino que alcanzan a las distintas regiones del país y también a las economías regionales.

“Creo que es una situación que nos abarca en todo el territorio de Argentina. El muestreo que hacemos nosotros es representativo de las 23 provincias más Capital Federal y obviamente no lo vemos. Es más, nosotros también representamos economías regionales, que es el sector primario de pymes, y también están en dificultades. La economía del país la dicta el gobierno central y no hay ninguna provincia que pueda tener una política propia para cambiar esa realidad”, aseguró.

En este escenario, Femenía señaló que los costos laborales, tributarios y logísticos se combinan con la debilidad de las ventas, aumentando la presión sobre las empresas de menor tamaño.

“Todos son un problema. El costo de las cargas sociales, los impuestos, el costo logístico que tiene que ver con la estructura del país, todo es un combo. Y en momentos de escasez, todos los factores duelen”, concluyó.

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