23 de abril 2002 - 00:00

Ventas en dólares y hay problemas con las tarjetas

Aun con feriado, en "arbolitos", "cuevas", hoteles y adentro de algunas casas de cambio y entidades financieras se pactaron operaciones de dólares a $ 3,15 para la compra y $ 3,30 para la venta. Pocas transacciones, claro, por la escasez de efectivo, pero aun así en las mesas de dinero se hicieron operaciones a liquidar el día de reapertura de los mercados.

El feriado cambiario y bancario comenzó a alterar más la vida cotidiana. Por caso, impidió que suba el dólar. Al no haber efectivo y no poder operarse con cheques, la moneda norteamericana tuvo un precio indicativo de $ 3,30 para la venta. Sólo operaban los «arbolitos» y «cuevas». Con cheques no se podía operar porque tardan 48 horas: el vendedor no entrega los dólares hasta que el cheque no esté acreditado en su cuenta. El feriado bancario hizo imposible este pase.

Los turistas debían vender sus dólares dentro de los hoteles donde funcionan mercados propios.

Solamente este fin de semana vinieron a Buenos Aires casi 20 mil turistas, de los cuales alrededor de 15 mil eran uruguayos que aprovecharon el feriado largo.

Ellos reactivaron los negocios de la zona de Recoleta y el centro. Esos comercios antes prácticamente no tenían ventas porque los argentinos no compraban y para los turistas con el 1 a 1 todo era caro. Ahora sólo los turistas compran, y esto hizo que en esas zonas todos los precios estén exhibidos en las vidrieras en dólares.

Por ejemplo, el Patio Bullrich recuperó su fama de lugar caro y exclusivo. Un saco de cuero para hombre se vende, de acuerdo con la calidad, entre $ 3.500 y $ 7.200. Los trajes no bajan de $ 1.500 y llegan a $ 5.000 si son importados. Una remera de Versace cuesta 200 dólares, o sea más de 600 pesos. Ni hablar de un suéter que llega a $ 1.000.

•Tarjetas afectadas

Pero fuera del área del turismo, el feriado comenzó a afectar al único instrumento de crédito que les queda a los consumidores. En el interior del país y gran parte del Gran Buenos Aires, la mayoría de los comercios no acepta tarjetas de crédito ni de débito, salvo restoranes y alguno que otro negocio. El problema es el plazo al que les pagan a los comerciantes la venta con tarjeta y el precio, ya que no saben si la mercadería que vendieron cuando la reponen viene con aumentos porque ignoran el precio del dólar cuando se levante el feriado. Los más afectados son los comercios de electrónicos que hoy no saben si cuando vendieron un televisor, una heladera o una computadora ganaron o perdieron dinero.

Ayer, el presidente de Fedecámaras,
Rubén Manusovich, dijo que los comercios están dejando de operar con tarjetas de crédito y débito. El dirigente aseguró que se dispuso un feriado comercial a partir de las 18.00 y hasta que haya alguna definición sobre los proyectos de ley que el Poder Ejecutivo envió al Parlamento. «Los negocios van a estar abiertos, pero sólo venderán en efectivo y productos de primera necesidad de la canasta familiar», aclaró Manusovich, quien reveló que «ya escasean algunos productos y el desabastecimiento se va a agudizar».

Los supermercados y estaciones de servicio operados por las petroleras por ahora no tienen inconvenientes en vender con tarjetas. Muchas estaciones de servicio privadas dejaron de aceptar la tarjeta y hay muchas que están por hacerlo.

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