1 de diciembre 2014 - 00:00

“De qué te sirve saberlo”: la tensa “aldea” misionera

Silvina Warenycia, Salvador Giménez, Carina Noemberg y Claudia Luque, protagonistas del sólido drama de Nan Giménez “De qué te sirve saberlo”.
Silvina Warenycia, Salvador Giménez, Carina Noemberg y Claudia Luque, protagonistas del sólido drama de Nan Giménez “De qué te sirve saberlo”.
"De qué te sirve saberlo" de N. Giménez. Dir.: I. Moschner. Int.: C.Luque, S. Giménez, S.Warenycia y C. Noemberg. Mús.Orig.: M.Ferreira. (Teatro Estudio La Mamma, 28 de noviembre)

El director Iván Moschner presentó, en el Teatro Estudio La Mamma, una de las piezas ganadoras de la 25ª Fiesta Provincial del Teatro 2013 que organizó la delegación Misiones del Instituto Nacional de Teatro. El texto pertenece a la periodista y dramaturga Nan Giménez que es oriunda de Misiones -al igual que el director y los actores-, pero desarrolló su carrera profesional en Buenos Aires. Entre sus obras teatrales figuran "Recuerdo de San Deseado", "Espíritu de cuerpo" y "Querida Margarita" (estrenadas en distintas salas porteñas con dirección de Mónica Cabrera).

En este nuevo trabajo, la autora retornó al oscuro universo familiar de "Recuerdo...", con su hervidero de secretos y sentimientos ambivalentes, sumando nuevas facetas (tal vez menos fatalistas) en las que dio paso al humor y a una mirada más amorosa sobre el pasado. Giménez reelaboró aquellas figuras emblemáticas como quien sueña su propia historia.

La pieza fue un éxito en Posadas, donde el público reconoció costumbres, supersticiones y modismos de la zona (recreados por la autora con expresiones propias de su círculo familiar). No obstante, los personajes protagónicos (un matrimonio de ancianos mal avenido y a cargo de su nieta adolescente) trascienden todo color local (nada lo resume mejor que la famosa frase atribuida a Tolstoi: "Pinta tu aldea y pintarás el mundo").

La jovencita en cuestión intenta rebelarse contra los prejuicios y mandatos de una sociedad marcada por el machismo, el sincretismo religioso, la violencia intrafamiliar y las desmesuras de una naturaleza exuberante. Y por otro lado, escucha con gran deleite los relatos y las anécdotas fantásticas de sus abuelos, apropiándose de ese legado.

Moschner integró las distintas escenas de la obra con fluidez, sugiriendo que los sucesos narrados están en la mente de la protagonista y pertenecen a un espacio atemporal y poético en el que tres generaciones siguen ajustando sus diferencias entre fabulaciones, enigmas y antiguos rencores. La frescura y naturalidad que aportó el elenco (en dos funciones a sala llena) hizo que los personajes resultasen aún más cercanos y entrañables.

Encantadora la nieta adolescente (papel a cargo de Silvina Warenycia). También la labor de Claudia Luque, como Agueda, con su fascinante mezcla de autoritarismo, dureza y simpatía. El personaje tiene un vibrante contrapunto con su esposo Gregorio, un tirano venido a menos, payasesco y senil, que en la interpretación de Salvador Giménez exhibe una fragilidad que atenúa sus "pecados" de antaño. Por último, la fugaz aparición de Carina Noemberg (la madre de la chica) brindó una de las escenas más intensas de la puesta.  

"De qué te sirve saberlo" es una muestra más de que en el Interior del país se gestan obras que, por su calidad y riqueza de contenidos, deberían presentarse en el circuito porteño con mayor asiduidad.

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