París - Una amarga disputa familiar ha dejado a Albert Uderzo, el creador del Asterix «muy deprimido». Según él mismo declaró al diario francés «Le Figaro», las fuertes críticas de su hija por haber vendido su parte de su casa editorial al grupo Hachette, le provocaron «momentos dolorosos. Pasé noches sin dormir. Ha sido horrible». La disputa se hizo pública el mes pasado cuando la hija de Uderzo, Sylvie, publicó una carta en «Le Monde» atacando la decisión de su padre de 81 años. «Es como si las puertas de la Galia se abrieran para el Imperio Romano», escribió la mujer. En respuesta, Uderzo dijo que su hija había sido «cegada» por su marido Bernard Boyer de Choisy, ex relacionista público de Albert Rene, la casa editorial de la muy exitosa serie de Asterix, que fue despedido en 1997. «Creo que Sylvie ya no está al mando de sus propias decisiones. Ya no hablamos y estoy extremadamente triste por eso», comentó Uderzo. Sylvie Uderzo, quien mantiene el 40 por ciento de Albert Rene, dijo que su carta fue motivada por su preocupación por la calidad de la serie. Sin embargo, detrás de la disputa están los derechos lucrativos de una de las series más exitosas de comic con 33 álbumes que han vendido 325 millones de copias en el mundo en 107 idiomas y dialectos. Existe también la comercialización de la franquicia, un parque temático en las afueras de París y ocho películas. «En un momento hasta surgió el tema de ponerme bajo la supervisión judicial como una persona incapaz de manejar sus propios asuntos», dijo Uderzo. «Respondí que por el momento seguía allí y que deberían tener la decencia de esperar mi muerte», agregó.
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