20 de octubre 2015 - 00:00

Israelíes lincharon a inmigrante que confundieron con terrorista

Habtom Zarhum, un inmigrante eritreo de 29 años, al ser trasladado el domingo mal herido desde la terminal de ónmibus en Beer Sheva (Israel). En medio del ataque de un palestino armado, los pasajeros lo confundieron con un terrorista. Ayer se anunció su muerte.
Habtom Zarhum, un inmigrante eritreo de 29 años, al ser trasladado el domingo mal herido desde la terminal de ónmibus en Beer Sheva (Israel). En medio del ataque de un palestino armado, los pasajeros lo confundieron con un terrorista. Ayer se anunció su muerte.
Jerusalén - Conmocionada por la muerte de un inmigrante eritreo que fue linchado al ser confundido con un terrorista palestino, la sociedad israelí se sumergió ayer en un debate sobre las venganzas perpetradas por civiles en el marco de la actual ola de violencia. En tanto, el primer ministro, Benjamín Netanyahu, pidió a sus conciudadanos "respetar el Estado de derecho" y "no hacer justicia por mano propia".

"Somos un Estado de derecho, nadie se puede tomar la justicia por su mano", afirmó el jefe del Gobierno en declaraciones públicas.

Durante el tiroteo registrado el domingo en una terminal de ómnibus de Beer Sheva (centro), el joven inmigrante fue confundido con uno de los atacantes por un agente de seguridad que le disparó varios tiros, y una vez en el suelo, aún herido, fue brutalmente golpeado por numerosos pasajeros.

El eritreo Habtom Zarhum, de 29 años, ingresó en estado crítico en un hospital, donde falleció pocas horas después.

Imágenes captadas por las cámaras de seguridad de la estación muestran a varios hombres dando patadas, incluso en la cabeza, al hombre que ya estaba herido, mientras que algunas personas intentaban interponerse.

El verdadero autor del atentado, un árabe israelí de 21 años, Muhamad Jaleel Uqbi, residente en los alrededores de Beer Sheba, fue abatido luego de la agresión.

Las impactantes imágenes abrieron un debate social sobre los efectos de la ola de violencia que comenzó el 1 de octubre, protaonizada por palestinos no encuadrados políticamente que salen a apuñalar a soldados, policías o simples transeúntes, y en la que se entremezclan el pánico y la sed de venganza.

"Estamos en una lucha continua que ganaremos. Los civiles que son atacados actúan con lucidez, pero la gente debe acudir a los organismos de seguridad", afirmó el primer ministro.

Dani Adino Abeba, columnista de origen etíope del diario Yediot Aharonot, denunció ayer que los atacantes "ni siquiera vieron lo que tenía en sus manos", aunque de la imágenes se desprende que "está claro que no estaba armado".

Sari Bashi, director local de la organización Human Rights Watch, calificó el hecho como la "consecuencia trágica pero previsible en un ambiente en el que algunos políticos israelíes animan a los ciudadanos a tomarse la justicia por su mano".

La Policía consideró como "extremadamente grave" la agresión y afirmó que la víctima no representaba "ningún peligro". En ese sentido, ordenó que se localice a las personas que participaron en el linchamiento.

Zarhum, presentado por la prensa como uno de los miles de solicitantes de asilo de su país en Israel, es la primera persona abatida en tales circunstancias en Israel desde el inicio de este nuevo ciclo de violencia. Sin embargo, en días anteriores ya se habían producido situaciones en que la gente enfurecida buscaba tomarse venganza.

Además del ciudadano eritreo, hasta ahora murieron 8 israelíes y 43 palestinos -uno de ellos árabe con nacionalidad israelí-, cerca de la mitad de ellos autores o supuestos autores de ataques consumados o frustrados y el resto, en enfrentamientos con el Ejército israelí.

A ese respecto, la veterana política palestina y miembro de la OLP, Hanan Ashrawi, denunció ayer el excesivo uso de la violencia por parte de las autoridades israelíes, que a su juicio siguen una política de "disparar a matar" ante cualquier ataque, y calificó estas muertes de "ejecuciones extrajudiciales".

"Da igual que tuvieran un cuchillo o no, no suponían una amenaza" para ellos las fuerzas israelíes de seguridad, aseguró.

La violencia pareció ceder ayer después de dieciocho días de ataques y enfrentamientos. Durante la jornada se registraron incidentes menores y sólo se informó de un palestino herido. Mohamed Awawda, portavoz del Ministerio de Salud palestino, informó que un joven de 19 años sufrió heridas de bala en un enfrentamiento en Belén con fuerzas militares israelíes.

Por su parte, el Ejército israelí comunicó la detención de un palestino de Jerusalén Este en el paso de Qalandia por tenencia de un cuchillo, y de varios lanzamientos de piedras contra vehículos israelíes en carreteras de territorio ocupado en Cisjordania.

La ola de violencia comenzó a raíz de la disputa por el control de la Explanada de las Mezquitas, que los judíos denominan Monte del Templo. El temor de los analistas israelíes es que todo derive en una sublevación de gran amplitud, una "tercera intifada".

Agencias EFE, AFP y DPA,


y Ámbito Financiero

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