Lo que parecía un dato temporal se convirtió en una tendencia preocupante para el Gobierno. El precio de la soja continuó ayer bajando (1,99%) y ya está en el mínimo de los últimos tres meses y medio. Cotizó ayer en los 548,41 dólares la tonelada en Chicago y por ahora crece un 24% en el año. Se habla en el mercado de liquidaciones de fondos de inversión, de mejores condiciones climáticas en Estados Unidos y, fundamentalmente, de la supercosecha que se espera para la próxima campaña en la Argentina y Brasil. Para el Gobierno, un problema serio. (Ver pág. 3.)
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