10 de diciembre 2000 - 00:00
Camille Claudel no fue recluida por su relación con Rodin
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Camille Claudel
Recientemente han salido a la luz unos documentos que, aunque encontrados en el sótano de un asilo de París en 1995 por Philippe Versapuech, investigador en historia psiquiátrica, no se han hecho públicos hasta resolverse la batalla legal desencadenada por su propiedad. En ellos consta el diagnóstico realizado en su día por los doctores que observaron en la paciente delirios paranoicos.
Auguste y Camille se encontraron por primera vez en 1883 cuando el escultor, entonces con 43 años, visitó el taller donde ella, de 19, trabajaba. Rodin (París, 1840) era un escultor de cierto renombre que ya había parido «El pensador».
Se estableció por su cuenta. «Se me reprocha (¡espantoso crimen!) haber vivido sola», escribiría en 1917. Pasó así unos años de febril dedicación a la escultura en los que apenas salía de su casa, abandonada de sí misma y sufriendo penurias económicas. Finalmente, cayó enferma, tanto que en diciembre de 1905 se organizó en París una última gran exposición con 13 de sus esculturas. Pero la muerte se volvió esquiva. Comenzó a sentir miedo, apenas comía por temor a ser envenenada y destruyó a martillazos sus propias obras. Eran los primeros síntomas de una demencia que tenía como eje de sus iras a Auguste Rodin, al que tanto amara.
El 3 de marzo de 1913 moría su padre, Louis-Prosper Claudel, la única persona de su familia en la que Camille encontró algo de comprensión. Una semana después, el 10 de marzo, fue arrastrada fuera de su departamento e introducida en una ambulancia. Su madre, Louise, había firmado los papeles para su internación en el sanatorio de Ville-Evrard ante la opinión médica de que sufría severos trastornos mentales que la hacían peligrosa para sí misma y para los demás.
Hoy se sabe que, en su primer día de ingreso, el doctor Truelle le diagnosticó «una sistemática manía persecutoria» y «delirios de grandeza» por los que se creía víctima de «los ataques criminales de un famoso escultor», como consta en los documentos recientemente hechos públicos, desmintiendo así la idea romántica de que su encierro fue ordenado por su familia para evitar el escándalo.
Rodin continuó con su labor creativa y cedió gran parte de su obra al Estado, donación con la que se creó el Museo Rodin que abriría sus puertas en 1919 y que en la actualidad conserva la mayor colección de las obras de Camille Claudel, 15 esculturas. El 29 de enero de 1917, Rose y Rodin se casaban después de compartir 53 años de sus vidas. Ella murió 16 días después de la boda y él, en noviembre de ese mismo año. Reposan juntos en Meudon (Francia), coronada su tumba por «El pensador».


