(28/02/2001) Otra de las firmes candidatas al Oscar de la Academia se verá desde mañana en los cines del país. Se trata de «Traffic», el nuevo film de Steven Soderbergh (que este año compite consigo mismo con «Erin Brokovich»), y cuyo argumento se basa en el combate de los Estados Unidos contra los carteles de la droga, a partir de un caso real ocurrido en México hace cinco años. Michael Douglas, su esposa Catherine Zeta Jones, Benicio del Toro, Tomas Milian, Amy Irving y Dennis Quaid encabezan el elenco.
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«Traffic» relata varias historias simultáneas, aunque unificadas en el tema central de la lucha contra el tráfico de drogas. El policía mexicano Javier Rodríguez (Del Toro) trabaja en la frontera y su zona de influencia junto a su amigo y colega Manolo Sánchez (Jacob Vargas), bajo las órdenes de quien se considera el principal enemigo del crimen organizado en México, el general Salazar ( Milian).
Sometido a las permanentes tentaciones del poder y del dinero, Javier se resiste hasta que se ve inmerso, junto con Manolo, en una red de corrupción que lo conduce a una situación insostenible. En los Estados Unidos, el juez de la suprema corte de Justicia de Ohio, Robert Wakefield (Douglas) es nombrado por el presidente como el nuevo jefe máximo en la lucha contra la droga.
Después de recabar la información necesaria, el conservador que es Wakefield se prepara para supervisar la fuerza de choque organizada por su país con la colaboración mexicana. Y paradójicamente, el juez y su esposa Barbara (Irving) también deben enfrentarse con la realidad de la droga en su propia casa, ante la creciente adicción de su hija Caroline ( Erika Christensen).
En San Diego, los agentes encubiertos de la DEA Montel Gordon (Don Cheadle) y Ray Castro (Luis Guzman) trabajan a destajo para asistir al gobierno norteamericano en la búsqueda de pruebas y evidencia contra el célebre cartel de Obregon. La captura de Eduardo Ruiz (Miguel Ferrer), un traficante de poca monta, les rinde inesperados frutos cuando el nuevo prisionero les ofrece un trato para testificar en contra del poderoso zar de la droga Carlos Ayala ( Steven Bauer), vecino de las zonas residenciales suburbanas.
Carlos es arrestado ante el asombro de su esposa Helena (Zeta Jones), embarazada y totalmente ignorante del verdadero modus vivendi de su marido. Helena y su hijo empiezan de inmediato a sufrir las amenazas de los socios de Ayala, mientras son vigilados día y noche por los agentes de la DEA. «Las drogas son, hoy por hoy, y en nuestra cultura, una de las cuestiones sociales más cruciales: no hay persona que no conozca a alguien que no haya sido siquiera rozado por el problema. Es algo muy candente, y la gente habla de eso constantemente», dijo Soderbergh. Y agregó, refiriéndose específicamente a los cinematográfico: «Pero lo que más me atraía eran las historias cruzadas, el hecho de que nunca haya un solo villano identificable: el villano era el sistema. Quería yo narrar todo esto con un estilo próximo al policial negro».