La aparición de una copia de 35 mm en buen estado permitirá a los cinéfilos ver «Invasión» como se debe, este fin de semana. Hace años que la obra de Hugo Santiago, con libreto de Jorge Luis Borges y Adolfo Bioy Casares, sólo podía verse en pésimos videos y algunas malas copias de 16 mm. Por suerte, acaba de aparecer una copia comercial prácticamente nueva, que un coleccionista había conseguido en el momento de su estreno, 1969, y conservaba desde entonces. Ahora, pasó a la Filmoteca Buenos Aires que, en principio, la mostrará sólo este sábado 3 y el domingo 4 en el cine Atlas de Recoleta (Guido 1952).
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Ambientada a fines de los '50, «Invasión» cuenta la resistencia de un grupo de habitantes de Aquilea (ciudad con los contornos de Buenos Aires) contra un enemigo desconocido. El asunto les permitió a Borges y Bioy exponer sus criterios de ética porteña y pudorosa nostalgia por un mundo que se iba, y le posibilitó a Santiago y al director de fotografía, Ricardo Aronovich, saludar de un modo notable a su ciudad, antes de radicarse definitivamente en París.
El compositor dodecafonista Juan Carlos Paz, en su única actuación para el cine, Lautaro Murúa y Olga Zubarry encabezan el elenco, en el que, entre otros, puede reconocerse a Hedy Crilla, Roberto Villanueva, Claudia Sánchez y unos jovencísimos Lito Cruz y Martín Adjemian. Como fondo, una milonga de Borges y Aníbal Troilo, y unos tiros de revólver que, a fuer de auténticos, parecen hechos con balas de cebita (es que Hollywood ya nos malacostumbró a dar como auténticos disparos sólo los estrépitos artificialmente logrados en los laboratorios de sonido).
Dato curioso: la productora de esta suerte de épica metafísica creada por dos de nuestros mayores escritores fue la desaparecida empresa televisiva Proartel, un dato que vale la pena recordar cada vez que se hable de la relación entre cine y TV.