El Banco Central (BCRA) volvió a comprar dólares este lunes 24 de agosto, pero lo hizo con uno de los montos más bajos desde el inicio del programa de acumulación de reservas. En concreto, la autoridad monetaria adquirió apenas u$s11 millones en el mercado oficial, en una rueda con u$s539 millones operados, por lo que absorbió solo el 2% del volumen negociado.
Con este resultado, el saldo comprador de agosto ascendió a u$s477 millones, mientras que las compras acumuladas en 2026 llegaron a u$s13.804 millones. Sin embargo, el dato volvió a mostrar una pérdida de impulso frente a los meses anteriores, ya que el promedio diario de agosto quedó en u$s32 millones, muy por debajo de los u$s103 millones de julio, los u$s68 millones de junio y los u$s137 millones de mayo.
De esta manera, el BCRA mantuvo saldo positivo, pero con una intervención muy por debajo del ritmo necesario para recomponer reservas a mayor velocidad. La dinámica se dio, además, en una jornada en la que la demanda de cobertura volvió a dominar el mercado y llevó al dólar mayorista a superar una zona que hasta ahora funcionaba como barrera informal.
A pesar de la baja compra oficial, las reservas internacionales brutas subieron u$s121 millones y finalizaron en u$s50.776 millones. Así, el stock se mantuvo por encima de los u$s50.000 millones y consolidó el nivel más alto de los últimos 7 años.
La mejora estuvo apoyada por factores de valuación. En este sentido, el oro avanzó 0,6% y habría aportado cerca de u$s80 millones al valor contable de las tenencias del Central. En cambio, el contexto externo fue menos favorable para algunas monedas de la canasta, ya que el dólar global subió 0,2%, mientras que el euro cayó 0,1% y la libra retrocedió 0,1%. A su vez, el yuan se depreció 0,02% y el yen bajó 0,1%.
El mayorista rompió la barrera de $1.500
En el frente cambiario, el dólar mayorista subió fuerte y cerró en $1.510 para la venta, once pesos por encima del cierre previo. Según Gustavo Quintana, la divisa operó con franca tendencia compradora en una rueda de volumen regular, impulsada por demanda de cobertura y por pagos al exterior.
El analista señaló que los mínimos se anotaron al inicio de la jornada, en $1.499,50, apenas por encima del cierre anterior. Luego, los pedidos de compra dominaron la rueda y llevaron la cotización de manera escalonada hasta máximos de $1.510, nivel que terminó definiendo el cierre.
Quintana remarcó que, con la corrección de este lunes, el tipo de cambio mayorista superó los registros previos y alcanzó nuevos máximos históricos. Además, sostuvo que el incipiente cierre de posiciones que vencen el próximo lunes activó la demanda por cobertura en un escenario de oferta genuina insuficiente, mientras que intervenciones puntuales en el contado apenas pausaron la suba sin cambiar la tendencia.
Entre los dólares alternativos, el MEP cerró en $1.538,43, mientras que el contado con liquidación terminó en $1.589,78. En tanto, el dólar blue avanzó hasta $1.565. Con estos valores, la brecha entre el blue y el mayorista quedó en 3,64%, mientras que el canje se ubicó en 3,34%.
Tasas, liquidez y expectativas
La presión cambiaria se produjo en un contexto de tasas todavía elevadas, aunque con cierta baja respecto de la rueda previa. La TAMAR retrocedió de 26,50% a 25,31%, mientras que la BADLAR bajó de 24,31% a 24,13%. Aun así, el nivel de tasas sigue reflejando un mercado de pesos más exigente que en los meses anteriores.
Según PPI, la aparente aparición del BCRA para inyectar liquidez en el sistema en las últimas ruedas cambió parte del panorama reciente, al dar una señal de tasas más bajas y estables. Sin embargo, la contracara fue una mayor presión sobre el dólar, que reaccionó al nuevo escenario con una ruptura de la barrera virtual de $1.500.
La sociedad de bolsa también advirtió que esta semana tendrá una prueba importante para el mercado de pesos. El Tesoro enfrenta vencimientos por $14 billones en la última licitación de agosto, muy por encima de los $4,48 billones de la subasta anterior, por lo que se espera una oferta más concentrada en instrumentos cortos y un rollover cercano al 100%, en un contexto en el que las autoridades buscan evitar más presión cambiaria.
En futuros, la curva operó con subas generalizadas. Agosto avanzó 0,36%, septiembre subió 0,39%, diciembre ganó 0,37% y los contratos de 2027 también cerraron mayormente en terreno positivo. En promedio, la variación general fue de 0,30%. Con estos movimientos, la tasa implícita de agosto quedó en 1,01% mensual, equivalente a 12,09% anualizado, mientras que septiembre se ubicó en 1,63%, o 19,60% anualizado.
El mercado también seguirá atento al fixing de la D31G6, previsto para el miércoles. Según PPI, vencen u$s2.595 millones, el mayor monto de la era Milei y por encima de los u$s2.247 millones de la letra de julio. En aquel episodio, el BCRA no compró dólares por primera vez desde enero y el Tesoro debió vender divisas para evitar que el spot superara los $1.500.