En México, los refrescos forman parte de la vida cotidiana: acompañan comidas, reuniones familiares y hasta celebraciones. Sin embargo, detrás de su sabor dulce y refrescante se esconden ingredientes que pueden ser altamente dañinos para la salud. La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) emitió una advertencia sobre las marcas que podrían representar un mayor riesgo por su contenido de azúcar, cafeína o por no cumplir con un etiquetado confiable.
Se dicen refrescos pero son veneno: las marcas que se venden en México y dañan la salud, según la Profeco
Conoce cuáles son las marcas que se están comercializando en México y que, según la Profeco, representan veneno.
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Profeco y una advertencia sobre los refrescos.
El estudio, publicado en la Revista del Consumidor, analizó 46 productos disponibles en el mercado mexicano y encontró que al menos 22 refrescos contienen azúcares añadidos y edulcorantes no calóricos. Otros, aunque no los incluyen, presentan altos niveles de cafeína, lo que los vuelve peligrosos si se consumen todos los días. Estas observaciones forman parte de la campaña que busca promover una alimentación más saludable y reducir el consumo de bebidas ultraprocesadas en el país.
México sigue siendo uno de los mayores consumidores de refrescos en el mundo, con un promedio de 163 litros por persona al año, y estados como Chiapas lideran el consumo con cifras que superan los 800 litros anuales por habitante. Frente a esta realidad, la Profeco hace un llamado urgente a revisar las etiquetas y limitar su consumo, especialmente en niños.
Profeco: los refrescos más dañinos de México en 2025
De acuerdo con el análisis de la Profeco, algunas de las marcas más dañinas que se venden en México son Barrilitos, Coca-Cola sabor original, Sangría Señorial, Sidral Aga, Fanta, Pepsi, Jarritos, Red Cola, Manzanita Sol, Mirinda y Delaware Punch. Estos productos destacan por su alto contenido de azúcar, calorías o cafeína, y por presentar etiquetados confusos o incompletos.
Los refrescos con mayor cantidad de azúcar son Sidral Aga, Jarritos y Barrilitos, mientras que otros como Sangría Señorial y Coca-Cola obtuvieron calificaciones negativas por su nivel calórico. Aunque algunos, como Ameyal o Chaparritas, se consideran aptos para niños, la Profeco advierte que su consumo debe ser limitado.
El organismo subraya que la cafeína presente en muchos de estos productos puede provocar en los menores hiperactividad, ansiedad, insomnio y alteraciones del sueño, además de contribuir al desarrollo de obesidad y enfermedades cardiovasculares. Por ello, recomienda evitar su consumo diario y prestar atención al Nuevo Etiquetado Frontal, donde se indican las advertencias sobre exceso de azúcares o calorías.
Por qué no debes beber refresco a diario
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha reiterado que el consumo frecuente de refrescos aumenta el riesgo de diabetes tipo 2, obesidad y caries dentales, debido a su alto contenido de azúcares libres como la glucosa, fructosa y sacarosa. Estos azúcares se agregan de manera artificial a los alimentos y bebidas, y su ingesta excesiva impacta directamente en la salud metabólica.
En 2025, las cifras de la OMS indican que más de 42 millones de niños menores de cinco años presentan sobrepeso u obesidad en todo el mundo, una tendencia que también afecta a México. La Profeco insiste en que reducir el consumo de refrescos es una medida urgente para mejorar la nutrición y evitar enfermedades crónicas a largo plazo.
En conclusión, aunque los refrescos siguen siendo populares, su consumo debe ser moderado. La recomendación de las autoridades es clara: priorizar el agua y las bebidas naturales, revisar siempre las etiquetas y evitar caer en la falsa percepción de que todos los refrescos son inofensivos. Porque, como advierte la Profeco, “no todos los refrescos son refrescantes; algunos, literalmente, son veneno para el cuerpo”.
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