23 de junio 2006 - 00:00

EE.UU. refuta a Evo y niega llegada de tropas

La Paz (AFP, EFE) - La Embajada de los Estados Unidos en La Paz aseguró ayer que carece de fundamento la afirmación del presidente Evo Morales de que militares norteamericanos habrían ingresado a Bolivia fingiendo ser turistas y estudiantes.

«Son acusaciones sin ningún fundamento», dijo un portavoz de la legación diplomática estadounidense respecto de la denuncia del mandatario. El vocero señaló que la embajada no haría mayores comentarios sobre el tema.

Cada vez más volcado a un eje con Hugo Chávez y Fidel Castro, Morales sostuvo el martes que militares de los Estados Unidos están ingresando a su país «camuflados de turistas y estudiantes», durante una concentración pública en Cochabamba, centro de Bolivia. El mandatario izquierdista, que no dio detalles sobre el número de soldados estadounidenses que habrían entrado bajo esa condición, acotó que en los próximos días se reuniría con el embajador estadounidense en La Paz, David Grenlee, quien el lunes le solicitó una entrevista, la que por motivos de agenda no se ha realizado hasta ahora.

El pedido de reunión por parte del embajador puede deberse a que «tal vez está enojado porque yo he gritado 'kausachun coca' ('viva la coca' en quechua), 'wañuchun yanquis' (' mueran los yanquis'); tal vez vaya a reclamar eso.

Si ése es el reclamo «quisiera que también me diga por qué militares norteamericanos camuflados de turistas y estudiantes van entrando a Bolivia», dijo Morales.

El vicepresidente Alvaro García Linera sostuvo que el mandatario «comunicó sólo una verdad al país» al referirse a la supuesta presencia de militares norteamericanos.

Por su parte, el ministro de Defensa, Walker San Miguel, dijo que 20 ciudadanos estadounidenses, algunos de ellos militares, llegaron en los últimos días a la ciudad oriental de Santa Cruz para intervenir en un seminario internacional sobre resolución de conflictos sociales, organizado por una universidad privada.

La acusación de Morales se produce luego de que la oposición boliviana denunciara que Chávez está enviando tropas «en vuelos a escondidas durante la madrugada» a Bolivia para ayudar al gobierno en su campaña para las elecciones de la Asamblea Constituyente del 2 de julio. El gobierno rechazó de plano esta versión.

La campaña para esa cita electoral, que coincidirá con un referendo sobre autonomías regionales, se calentó en los últimos días con duros intercambios verbales. Morales pretende quedarse con el control de 70% de la Constituyente, amparado en una popularidad que, según un sondeo difundido ayer por el diario «El Deber», alcanza a 81%.

Más allá de las polémicas sobre Chávez y EE.UU., a diez días de la elección, los bolivianos reaccionaron estupefactos al ver el miércoles un video sobre un presunto saqueo de dinero del Banco Central, realizado a finales del gobierno del derrocado presidente Gonzalo Sánchez de Lozada en 2003, asunto en el que el oficialismo involucró a la oposición derechista.

Diputados del gobernante Movimiento al Socialismo (MAS) que mostraron el video dijeron que quienes se beneficiaron con ese retiro de dinero -que calificaron de «asalto»- ahora están « reciclados» en el Poder Democrático y Social ( Podemos), del ex presidente Jorge Quiroga, quien lanzó las acusaciones de penetración del chavismo. Según Quiroga, el gobierno de Morales es « sumiso» ante la «intromisión» de Chávez. Mientras, el mandatario, que cumplió ayer cinco meses en el poder, ha calificado al opositor de «vendepatria», «sarnoso» y de representar el modelo neoliberal que -asegura- sumió a Bolivia en la miseria.

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