Washington (EFE, AFP, Reuters) - El número de crímenes violentos en Estados Unidos se incrementó 2,5% el año pasado, la cifra más alta registrada desde inicios de la década del 90.
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La Oficina Federal de Investigaciones (FBI) indicó que el número de asesinatos se elevó en 4,8%, el porcentaje más alto en 15 años. Los robos aumentaron 4,5%, mientras que la cifra de asaltos con agravantes cayó 1,9%
Las estadísticas señalaron que las regiones más afectadas por el aumento de la violencia son el centro del país, el Medio Oeste y, en general, las ciudades con entre 500.000 y un millón de habitantes. Alfred Blumstein, criminólogo de la Universidad Carnegie Mellon, destacó que estas cifras representan «el mayor cambio desde 2000», en contraste con la fuerte reducción de la criminalidad registrada durante los 90 y la meseta alcanzada en los años siguientes.
«Un piso»
El Departamento de Justicia, en cambio, minimizó el alza y subrayó que la tasa de criminalidad seguía siendo históricamente baja. «Puede ser que se haya alcanzado un piso», declaró a periodistas Jeffrey Sedgwick, director de la oficina de estadísticas.
Además, dijo otro funcionario, los números revelan una reducción del número de crímenes violentos en las grandes ciudades de más de un millón de habitantes. «
Parecería que nuestras grandes ciudades hacen algo que funciona. Es necesario determinar qué pasa en las ciudades más pequeñas, cómo se puede ayudarlas», declaró Regina Schofield.
Consultado por la prensa, el criminólogo James Fox convino en que el aumento es bajo, pero confió en que tenga un fuerte impacto en Washington como para que la lucha contra la delincuencia reciba la misma atención que la lucha contra el terrorismo.
«Esto nos recuerda que los años 90, cuando se registró una reducción de la criminalidad durante siete años ininterrumpidos, quedaron bien en el pasado», añadió Fox, profesor en la Universidad Northeastern.
En esa época, destacó el especialista, «la criminalidad callejera era una prioridad. Ahora, la inquietud que genera el terrorismo se llevó gran parte del interés y los recursos que se dedicaban a los crímenes ordinarios». Una tendencia peligrosa, afirmó Fox, ya que el impacto en número de muertes del terrorismo no es comparable con el de la criminalidad cotidiana.
Mientras que los atentados del 11 de setiembre de 2001 causaron unas 3.000 muertes, 16.137 personas fueron víctimas de asesinatos en 2004. El alza anunciada el lunes podría representar cerca de 800 víctimas adicionales.
«Al parecer, dejamos caer todo lo que habíamos logrado para hacer bajar la criminalidad en los años 1990: ahora se recortan los presupuestos de la policía, se recortan los programas de prevención de la criminalidad orientados a los jóvenes, y parecería que no ya se tiene más una política racional con respecto a las armas de fuego», se lamentó Fox.
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