El joven que vende empanadas y rechazó una oferta de Carlos Slim

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Un joven de apenas 15 años que vende empanadas en al menos cinco idiomas en el centro veraniego de Acapulco es la nueva sensación en las redes sociales por su habilidad de prestidigitador para la mercadotecnia.

Un video sobre el joven fue difundido por Youtube y pronto apareció en la televisión y en los principales portales de los medios informativos mexicanos.

Francisco Orihuela, mejor conocido como "Paco", ya recibió varias ofertas de trabajo, entre ellas de Arturo Elías, yerno del multimillonario mexicano Carlos Slim, para trabajar en el imperio que encabeza el magnate.

"Muchas gracias al señor Elías a quien, por cierto, le vendí cinco empanadas. Imagínese que tan buenas están", expone el joven.

Elías, director de Alianza Estratégica y Contenidos del gigante de las telecomunicaciones América Móvil, dijo que buscó contactar luego a la familia y que ésta rechazó una beca que le ofreció y su oferta de empleo.

De todos modos, se mostró sorprendido por su gran capacidad para las ventas y su inteligencia.

Paco además recibió el llamado de Jurgen Klaric, un conferencista especializado en neuromarketing y neuroinnovación y de la empresa japonesa Sony.

Sobre estas ofertas, el joven dijo que "me interesaría mucho conocerlos, y sería buena idea" escucharlas, pero insistió en que preferiría recibir ayuda financiera para que despunte su pequeño negocios y dijo que "aceptamos inversionistas".

"Les diría que muchas gracias por valorar lo que hago y las palabras que decía y la demás gente que me está buscando. Muchas gracias por reconocer el esfuerzo que hace esta familia", expone.

El video sobre su gran capacidad para las ventas fue visto decenas de miles de veces en Facebook y YouTube, hasta convertirse en viral.

Delgado, de ojos grandes y muy negros y piel morena, Paco es aficionado a la música -toca la guitarra- y es un voraz lector de todo tipo de literatura.

Asediado por los periodistas, Paco afirma que no estaba preparado para la fama pero se muestra contento de ésta demostraciones de cómo ofrece a las personas en las calles del malecón de Acapulco, costas del Pacífico, sus empanadas en inglés, francés, italiano, holandés y alemán.

Además, estudia y se sabe algunas frases también en ruso, portugués, árabe y hebreo.

El joven -quinto de ocho hermanos- a diario camina sobre la franja de arena en la bahía de Santa Lucía y se toma un día de descanso para pasarla con su numerosa familia, de las que ya no abundan en México, excepto en las zonas más pobres.

Comienza su recorrido cotidiano por la costanera de Acapulco frente a Gran Hotel, camino hasta el hotel Calinda.

"Voy dando vueltas hasta que termino, y cuando finalizó la jornada me regreso a casa. Empleo varía horas, dependiendo de cuantas ganas le eche en el trabajo", expone.

"Es muy padre (bonito) vivir aquí, estoy viendo todo el mar. Es una vida muy tranquila, ves el mar, ves lo que te gusta, me gusta leer", señala.

Paco, quien ahora está leyendo un libro de Napoleón Gil que se llama "Piense y hágase rico", nació en la ciudad de México, pero emigró con su familia a Acapulco dos años atrás.

Su madre Aura dice que tiene un cociente intelectual superior a muchos niños de su edad y ha sido un alumno sobresaliente que ha estado siempre becado.

A los tres años, cuando estaba en el jardín de niños, ganó la Olimpiada del Conocimiento en el Distrito Federal, y ha ofrecido conferencias sobre danza y música prehispánica.

"Desde niño siempre me ha gustado vender. Me acuerdo que cuando iba a la primaria me llevaba muchos dulces y los vendía en la escuela y ahora es lo que hago", afirma al sitio en línea Milenio Diario.

Sobre las ofertas de trabajo que ha recibido señala que se siente "muy orgulloso de mí mismo y muy satisfecho con la atención que me ponen mis padres".

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