Tokio (ANSA)-. Estados Unidos y Japón advirtieron ayer a Corea del Norte que debe cesar los preparativos para el lanzamiento de un misil balístico de largo alcance, operación que consideran será realizada "en días" y constituye un acto "grave y provocativo".
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"Corea del Norte está evaluando un acto grave y provocativo y esperamos que renuncie a lanzar un misil", dijo el embajador de Estados Unidos en Japón, Thomas Schieffer, al término de una reunión con el canciller japonés, Taro Aso.
"Si lo hiciera, sería un gesto muy provocativo. Sobre esto Estados Unidos y Japón están de acuerdo", sostuvo el diplomático norteamericano.
Un funcionario estadounidense dijo el viernes, en declaraciones difundidas por la agencia Kyodo, que Corea del Norte prepara una prueba con misiles, de la cual el gobierno de Washington recibió informes.
El misil balístico, manifestó el funcionario, es de mayor poder que el que sobrevoló Japón en 1998 y tiene al parecer una capacidad de alcance que inquieta a Washington.
"Estamos siempre en alerta y no hay necesidad de hablar", dijo el viernes el primer ministro japonés, Junichiro Koizumi, tras las declaraciones del funcionario estadounidense, quien pidió reserva de identidad.
La agencia de noticias de Jiji reportó ayer, en base a fuentes oficiales de Tokio, que Pyongyang concluyó el ensamblado del misil Taepondong-2, con alcance de 6.000 kilómetros, en cercanías de una rampa de lanzamiento en el noreste del país.
Fuentes del gobierno en Corea del Sur confirmaron que Pyongyang proyecta una prueba con misiles, que consideró también "controvertida".
Un funcionario citado por el diario Chosun Ilbo dijo que instrumentos para la realización de esas pruebas fueron trasladados a cercanías de una rampa de lanzamiento norcoreana.
El vocero sostuvo que Corea del Norte realiza operaciones experimentales, pero dijo que es difícil establecer si Pyongyang decidirá la prueba de lanzamiento, lo cual infringe acuerdos con Tokio y Washington.
El diputado del partido de gobierno surcoreano, Choi Sung, dijo que funcionarios de Pyongyang consideraron "sin fundamento" esas inquietudes.
Los gobiernos de Japón y Corea del Sur advirtieron días atrás a Pyongyang que un experimento similar al que generó gran inquietud en 1998, cuando un misil sobrevoló territorio japonés, provocará retrocesos severos en los diálogos por programas nucleares norcoreanos.
Los senadores demócratas Carl Levin y Hillary Clinton enviaron una carta al presidente de Estados Unidos, George W.Bush, en la cual pidieron que Washington lleve adelante nuevas iniciativas para afrontar lo que llamaron la "amenaza norcoreana".
Estados Unidos aumentó su preocupación por las pruebas de misiles, cuyo alcance puede llegar en forma directa a territorio norteamericano.
"No tenemos intención de comentar ni especular sobre cuestiones de inteligencia. Nuestras preocupaciones relativas al programa misilístico norcoreano son bien conocidas", dijo el viernes el vocero del Consejero para la Seguridad Nacional de la Casa Blanca Stephen Hadley, Fred Jones.
Pyongyang mantiene suspendidas las negociaciones con seis países, de la que participan Corea del Sur, Estados Unidos, Rusia, China y Japón, llevadas adelante con el objetivo de que norcorea renuncie a sus programas nucleares.
Washington rechazó la posibilidad de iniciar negociaciones bilaterales con Corea del Norte, tras una invitación realizada en este sentido el 1ro de junio por Pyongyang, en base a los acuerdos de septiembre de 2005.
El preacuerdo en las negociaciones de a seis países considera un plan de asistencia a Corea el Norte, que incluye garantías de seguridad y mejores condiciones en las relaciones diplomáticas, bajo condición de la renuncia de Pyongyang al desarrollo de su programas nuclear.
Corea del Norte reclama entre las ayudas la provisión de un reactor de agua liviana, posibilidad rechazada por Washington.
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