Hay cientos de evacuados y medio millas de viviendad bajo el agua.
Praga (AFP) Cinco muertos y más de mil evacuados era el balance de ayer de las torrenciales lluvias que están cayendo en la República Checa, Eslovaquia, Hungría y Alemania.
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La República Checa es el país más afectado. Anoche, la región de Usti-nad-Labem (noroeste), cerca de la frontera con Alemania, declaró el estado de emergencia, después de una nueva crecida del río Elba, a causa de las copiosas aguas que llegan del Ohre.
Amenazada por la crecida del río Morava, el viernes se decretó el estado de emergencia en la región Olomuc (sureste). Las autoridades aconsejaron a 1.800 habitantes del casco viejo que lo abandonasen, aunque la mayoría prefirió quedarse.
Moravia del sur y Bohemia del sur se encuentran en estado de alerta máxima desde hace varios días. Un millar de personas fueron evacuadas en Veseli-nad-Luznici (Bohemia del sur), donde la gran carretera que une Ceske Budejovice (160 km al sur de Praga) y la capital checa está cortada.
En Praga, se mantuvo ayer la alerta de nivel 2, pues las aguas del Vltava seguían creciendo e inundaron los muelles del centro de la ciudad.
Ayer se anunció la muerte de un vagabundo de 55 años, ahogado en Moravska Sazava, en Zabreh (noreste). El martes, un niño de cinco años fue arrastrado por las aguas de un riachuelo en Bonov (sureste), y el jueves, un hombre de 48 años murió de un infarto al intentar retirar el agua de su casa inundada en Veseli-nad-Luznici (suroeste).
Un hombre de 57 años seguía desaparecido ayer después de que su lancha volcara en el río Sazava (centro).
Algunos atribuyen también a las crecidas la muerte de dos hombres ahogados el miércoles en el río Ohre en Terezin (noroeste), después de salirse de la carretera, pero la policía considera que se trata más bien de un accidente.
En Eslovaquia, donde las inundaciones causaron dos muertos esta semana, la situación parecía estabilizarse ayer, pero las autoridades siguen movilizadas.
En Hungría, cerca de 350 personas que viven a orillas del Danubio y de los ríos del norte fueron evacuadas el sábado, entre ellas los habitantes de Szedliget, a 30 km al norte de Budapest.
En Budapest, centenares de voluntarios trataban de frenar el avance del agua con sacos de arena sobre la isla de Margitsziget, parcialmente inundada.
En Alemania, unos 300 habitantes de Dresde (este) fueron evacuados en la madrugada y la mañana de ayer a causa de la crecida del Elba, que alcanzó los 7,29 metros, frente a los 2 metros que suele medir su caudal habitualmente.
Durante la crecida histórica del verano de 2002, que anegó las joyas barrocas del centro de la ciudad, el río llegó a medir 9,40 m.
Tras la crecida de las aguas, a mediados de semana, más de 600 personas tuvieron que abandonar sus casas en Bad-Schandau y en Pirna, río abajo de Dresde. En Pirna, soldados y socorristas erigieron en la madrugada del sábado un muro de sacos de arena de 9 m de alto.
En las cuencas del Main y del Danubio en Babiera, otra de las regiones alemanas afectadas por la inundaciones, el sábado por la mañana empezó a estabilizarse la situación.
En Passau, en la frontera germano austriaca, varias calles seguían anegadas por el agua.
Los servicios meteorológicos temían que cayesen nuevas lluvias durante el fin de semana.
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