Madrid (Télam-SIN/ANSA) - . El presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, confió ayer en iniciar un diálogo de paz con ETA antes de julio, una vez que su gobierno verifique el abandono definitivo de las armas por parte de la organización separatista vasca.
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"El Gobierno, como es natural, tiene medios suficientes para verificar lo que representa el alto el fuego permanente" de ETA y, también, "para tener certidumbre de que ese alto el fuego permanente es la antesala del final definitivo", dijo Zapatero.
El líder socialista español formuló estos conceptos al término de una cumbre europea en Bruselas, horas después de entrar en vigencia el histórico "alto el fuego permanente" declarado por ETA el 22 de marzo, entre cautelosas esperanzas de que lleguen a su fin cuatro décadas de violencia y temor.
Zapatero expresó su "certidumbre" sobre el final "definitivo" de ETA al ser consultado sobre si entendía la tregua como referida sólo a los atentados o también a los disturbios callejeros y a la extorsión a empresarios vascos atribuida a la organización.
El líder socialista dijo que si su gobierno verifica que ETA cumple con sus condiciones -el abandono definitivo de todas sus actividades ilegales-, el diálogo podría comenzar antes del verano (fines de junio- principios de julio), cuando asistirá al Congreso de Diputados a recabar el apoyo de todos los partidos políticos. "Si se dan las condiciones de verificación que acabo de explicitar, el gobierno comparecerá en el Parlamento antes del verano", afirmó.
En un pronunciamiento sin precedentes desde su creación, en 1959, ETA anunció el miércoles pasado una tregua "permanente" en su lucha armada por crear un Estado vasco independiente en los territorios vascos del País Vasco español, de Navarra y del sur de Francia.
El anuncio fue recibido con cautela en España y con críticas del opositor y conservador Partido Popular (PP), que exige el desarme y la disolución total de ETA y su arrepentimiento por las más de 850 personas que mató en cuatro décadas de atentados.
El diario español El País citó ayer a "fuentes vascas" que dijeron que la tregua se negoció durante seis meses entre intermediarios que representaban a ETA y al Partido Socialista Vasco, quienes se reunieron en Suiza y Noruega.
Otros periódicos dijeron que algunos negociadores que mediaron en el alto el fuego declarado por la guerrilla católica norirlandesa antibritánica del Ejército Republicano Irlandés (IRA) también jugaron un rol crucial, y agregaron que ETA planea emitir otro comunicado en abril próximo.
Pero Zapatero no fue el único dirigente político en poner fechas al proceso de negociaciones, tras entrar en vigor ayer la histórica tregua de ETA, un hecho sin precedentes en sus casi 50 años de vida de la organización separatista.
También el lehendakari (Jefe de gobierno vasco), Juan José Ibarretxe, aseguró que convocará una mesa de diálogo de todos los partidos después del verano (septiembre), para alcanzar un acuerdo de normalización política, el que deberá ser ratificado mediante consulta democrática a la sociedad vasca".
"Sin prisa pero sin pausa", dijo Ibarretxe, quien agregó que "tras un tiempo prudencial" se podrá crear el foro multipartito. Ibarretxe se reunirá con Zapatero, la próxima semana, en La Moncloa, sede del gobierno español, después de que el presidente del Ejecutivo reciba el martes al líder de la oposición Mariano Rajoy.
En tanto, también desde la izquierda abertzale (independentista), la nueva Mesa Nacional de Batasuna -en su primera aparición- hizo un llamamiento al "conjunto de fuerzas políticas, sociales y sindicales de Euskal Herria (País Vasco)" para que acuerden "sin prisas pero sin pausas" las "bases para la puesta en marcha la Mesa de Soluciones".
Además, los representantes de la organización ilegalizada, afirmaron que como prioridad lucharán por la inmediata reagrupación de los procesos políticos vascos.
En refuerzo de las declaraciones de Zapatero, la vicepresidenta primera del gobierno, Maria Teresa Fernández de la Vega, dijo desde Madrid que el Ejecutivo trabaja "para corroborar que se acaba el terror, la extorsión y todo tipo de violencia".
En tanto, una encuesta de la radio Cadena Ser mostró ayer que el 80 por ciento de los españoles cree que Zapatero debe dialogar con ETA tras su alto el fuego, que entró en vigencia a primera hora de ayer.
Además, una proporción aún mayor de ciudadanos, el 85,7 por ciento, exige al PP y al resto de las fuerzas políticas que apoyen al gobierno y le den su voto de confianza para buscar por medio del diálogo el fin definitivo de la violencia.
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