George W, Bush junto al Papa en la residencia de veraneo del Sumo Pontífice
Castelgandolfo (AFP, Reuters, EFE) - El papa Juan Pablo II instó ayer a Estados Unidos a asumir sus responsabilidades en la lucha contra la pobreza y por el respeto de la vida humana en las nuevas investigaciones científicas, al recibir al presidente George W. Bush en su residencia de verano.
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Esta audiencia en Castelgandolfo (a 30 km de Roma) era uno de los puntos fuertes de la visita de un día de Bush a Roma, donde también se entrevistó con el presidente italiano, Carlo Azeglio Ciampi, y con el primer ministro, Silvio Berlusconi.
Ante el cambio de timón de la administración Bush respecto de la política exterior de Washington, menos involucrado en resolver conflictos regionales como el de Medio Oriente, el Papa, en un tono severo, urgió al mandatario a «mostrarle al mundo el camino» a un «futuro humano».
«Una política de apertura a los inmigrantes, la anulación o reducción significativa de la deuda de las naciones más pobres, la promoción de la paz a través del diálogo y de la negociación, la primacía del Estado de derecho: ésas son las prioridades que los dirigentes de las naciones desarrolladas no pueden evitar», declaró Juan Pablo II.
• Responsabilidad
«Un mundo global es esencialmente un mundo de solidaridad. Desde ese punto de vista, Estados Unidos, por sus recursos, sus tradiciones culturales y sus valores religiosos, tiene una particular responsabilidad», agregó el Papa, que también invitó a Bush a que rechace la creación de embriones humanos para la investigación y la aplicación de la pena de muerte.
Bush, que viajó a Roma tras haber participado en la Cumbre del G-8 que se desarrolló en Génova durante el fin de semana, moderó ayer las expectativas de nuevas conversaciones sobre el polémico escudo antimisiles, un día después de anunciar que había acordado con el presidente ruso, Vladimir Putin, discutir una nueva relación estratégica.
«El tiempo es esencial. Si no podemos alcanzar un acuerdo, vamos a implementarlo», dijo el mandatario estadounidense en una conferencia de prensa conjunta con Berlusconi, quien apoyó el proyecto y criticó a los países europeos más reticentes.
Por su parte, aunque reconoció que se había logrado algún progreso, Putin dijo a ministros de alto rango: «No se produjo un avance fundamental». Con esto, el presidente quiso responder a las críticas en su país respecto de que «Rusia se ha rendido» ante Washington.