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¿Cantará el pájaro?

De hecho, Montesinos tiene todavía en su poder una auténtica bomba: la capacidad de implicar a otros en el entramado de sobornos, intimidaciones y corrupción que derrumbó al Gobierno de su jefe, el antiguo presidente Alberto Fujimori. Como responsable máximo del servicio de inteligencia peruano durante una década, a Monte-sinos le tocó hacer el trabajo sucio del régimen, como sobornar a congresistas. Precisamente fue el descubrimiento de una de estas operaciones de soborno lo que motivó su destitución el pasado septiembre. Montesinos huyó del país Fujimori escapó a Japón, desde donde anunció su renuncia a la presidencia.
Como bien sabe todo miembro de la jerarquía gubernamental peruana, Montesinos dejó atrás montañas de cintas de video grabadas en secreto de él entregando dine-ro en efectivo y negociando favores. Hasta ahora se han encontrado unas 2.400, pero durante su segundo día en Perú, Montesinos reveló el porqué de su sonrisa. Desde su celda del Ministerio de Justicia manifestó a través de su abogada que podía conducir a los investigadores a otras 30.000 cintas de video más. Es posible que no fueran más que una bravata, pero el mensaje sí quedó claro: Montesinos está dispuesto a cantar, pero a cambio de algo.
La información que salga de su boca puede provocar un auténtico colapso de la clase política y empresarial peruana. José Ugaz, un fiscal especial que investiga el caso, ya ha confeccionado una lista con los nombres de más de 500 implicados que podrían haber delinquido en sus tratos con Montesinos, y ha descubierto diversas cuentas bancarias con 250 millones de dó-lares presuntamente provenientes de operaciones fraudulentas. Las cintas de video ya han hecho que 46 políticos, generales y empresarios de los medios de comunicación den con sus huesos en la cárcel, mien-tras que otros 16 se encuentran detenidos bajo arresto domiciliario. Tenemos que proteger su vida , dice el congresista Luis Ibérico, que contribuyó al derrocamiento de Fujimori al difundir un video en el que se veía a Montesinos sobornando a un político. Hay mucha gente que lo querría ver muerto antes de que empiece a hablar .
En total, los cargos presentados contra él ascienden a 52. Montesinos comenzó ya a advertir sobre las consecuencias de su arresto en septiembre, cuando el Gobierno fujimorista comenzaba a tambalearse. Si él caía, todos caerían con él , recuerda F --derico Salas, quien presidió l último gabinete de Fujimori.
En tal caso, l nombre que primero viene a la cabeza de todos es el del propio Fujimori. Una de las conjeturas que circulan por Lima apunta a que Montesinos podría vincular a Fujimori con las actividades del Grupo Colina, un escuadrón de la muerte. Diversos oficiales r lacionados con dicho grupo han comenzado a mover los hilos para que se reduzcan sus penas a cambio de testificar. Al parecer han aportado a la fiscalía información que implicaría a Fujimoriya Montesinoscon, entr otrasacciones, la liminación en 1992 de nueve estudiantes y un catedrático de la Universidad La Cantuta de Lima.
Hasta l presidente electo Alejandro Toledo, que tomará posesión de su cargo el 28 de julio tras seis años de pugna con el gobierno de Fujimori, ha r conocido que quizás él mismo podría aparecer en uno de los videos. Toledo ha acusado a los agentes de Montesinos de drogarlo para hacerle retozar con unas prostitutas durante su campaña contra Fujimori, un episodio que la mayoría de los peruanos considera un mero paréntesis humorístico en medio de todo este caso. Lo único que podría hacer daño a Toledo actualmente sería la aparición de pruebas fehacientes de negocios fraudulentos con Montesinos, y nadie ha dicho tenerlas.
P ro sí han ido surgiendo otros nombres importantes. Dionisio Romero, propietario del Banco de Crédito, y uno de los hombres más ricos de P rú, apareció en uno de los videos de Montesinos pidiéndole que asignara a unos supervisores de quiebra flexibles para una compañía pesquera que le debía dinero a su banco (los propietarios de la empresa fueron encarcelados por pr sunto tráfico de drogas). Romero fue quien suministró a Montesinos l avión con el que huyó a Panamá l pasado septiembre. Eugenio Bertini, otro banquero y presidente del Banco W ise Sudameris todavía no ha explicado cómo logró Montesinos transferir al extranjero varios millones de dólares por medio de su cuenta en dicho banco. Algunos peruanos piensan que los banqueros nunca tendrán que enfr ntarse a la Justicia por esto.
La lista de gente vinculada a Monte-sinos s espeluznante. Víctor Joy Way, congr sista y antiguo ministro de Economía de Fujimori no ha explicado de dónde salieron los 10 millones de dólares que se encontraron en unas cuentas a su nombre en un banco suizo. El antiguo fiscal general del Estado Miguel Aljovín está bajo sospecha por cancelar una investigación de las cuentas de Montesinos poco antes del colapso del régimen el pasado año. Martín Naranjo, antiguo superintendente nacional de entidades bancarias y aseguradoras, tiene que explicar todavía cómo es que el Pacific Industrial Bank (en cuya sucursal limeña ingr saron casi 20 millones de dólares Montesinos y sus compinches) funcionaba sin la debida licencia.
Precisamente su relación con dicho banco fue lo que llevó al arresto de Montesinos en Caracas. Desde su paradero secreto, Montesinos nvió a un emisario a la sucursal en Miami del Pacific Industrial Bank con el propósito de r tirar 38 millones de dólares transferidos desde diversas cuentas de Montesinos. El Gobierno estadounidense había congelado la cuenta de Miami y l FBI capturó al emisario, José Guevara quien, al par --cer, accedió a revelar el paradero de Montesinos a cambio de una recompensa de 5 millones de dólares. Según el ministro de Justicia Antonio K tín, el FBI y varios agentes peruanos orquestaron un plan para lograr que Montesinos saliera de su scondrijo engañado por Guevara y otros guardaespaldas. Una vez capturado, pr tendían trasladarlo a la residencia del embajador de P rú, r tenerlo allí y entr gárselo a las autoridades venezolanas. P ro la policía venezolana descubrió la trama y decidió ser la primera en actuar. El presidente Hugo Chávez denunció que semejante plan vulneraba la soberanía de su país y llamó a consultas a su embajador en Lima.
Seis jueces anticorrupción interrogarán por turnos a Montesinos en los próximos meses. Si ratifican los cargos presentados contra él, será llevado a juicio. La misma suerte correrán también tantos otros peces gordos. Informes de Lucien O. Chauvin/Lima, Christina Hoag/Caracas y Patrick Oppmann/Miami

