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¿No podemos ser amigos?

Los científicos creen que en un futuro se podrá desmitificar a los tiburones y acabar con su imagen de devoradores que acechan en las playas, como en Tiburón , la novela de Peter Benchley y que en su adaptación cinematográfica pasó a ser un clásico de Steven Spielberg. Benchley actualmente se considera defensor a tiempo completo de la fauna marina , y la se-mana pasada declaró a TIME que ahora no podría escribir Tiburón . Agrega que tras 25 años de haberlos estudiado la imagen monstruosa que tienen no es real. Antes se pensaba que los tiburones blancos iban a cazar humanos. Pero ahora sabemos que, salvo en muy raras circunstancias, estos ataques son casi en su totalidad por error . El Dr. Robert Lea, biólogo marino del estado de California, va aún más lejos: Antes los llamaba ataques, pero ahora los considero incidentes. No se trata de tiburones que cazan humanos, sino simplemente de personas que se encuentran en el mar cerca de un tiburón en el momento equivocado .
El tiburón es uno de los diseños más perfeccionados de la naturaleza, desarrollado durante 400 millones de años. Son audaces, sutiles y letales. Los estudios demuestran que algunos pueden detectar cambios en las corrientes eléctricas de apenas
5.000 millonésimas de voltio, una sensibilidad que utilizan para cazar presas ocultas en la arena y para navegar guiándose por el campo magnético de la Tierra. Son como esos aviones [de vigilancia] AWACS, con toda su tecnología y sensores , explica Sean Van Sommeran, director ejecutivo de la Fundación para la Investigación del Tiburón Pelágico de Santa Cruz, en California. Las pruebas existentes hasta ahora sugieren que en los raros casos en que atacan humanos, es porque los confundieron con focas u otras presas. Casi siempre escupen la carne humana tras la primera dentellada. El problema es que se trata del mor-disco de unas quijadas que pueden llegar a medir hasta 1 metro de ancho, armadas además con cientos de cuchillos afilados.
EL GRAN TIBURON BLANCO
Scott Yerby nunca vio al tiburón que le atacó mientras hacía surf en Clam Beach, cerca de Eureka, en el norte de California. Esta cosa se me echó encima. Tenía la fuerza suficiente para levantarme del agua , narra Yerby, quien sufrió el ataque en agosto de 1997 cuando tenía 29 años. Me mordió una pierna, podía ver mi fémur. El agua se puso roja de la sangre. Supe que era algo grave . Golpeó al tiburón en la nariz (se recomienda como defensa de último recurso, junto con rasgarles las branquias).Volvió a su tabla de surf como pudo y con su compañero que aparentemente se libró del ataque consiguió llegar a la playa. Para uando la ambulancia lo llevó al hospital, los médicos dictaminaron que había perdido casi la mitad de su sangre y que estaba a punto de morir. Mientras se recuperaba de sus heridas en el hospital, muchas de sus visitas le preguntaron si tenía pensado salir a cazar al tiburón que lo había atacado. No vi razón para hacerlo. Después de todo, el tiburón estaba en su elemento , dice Yerby.
El tiburón blanco está perfectamente adaptado a su elemento. Puede llegar a medir más de 6 metros de largo y pesar 1.800 kilos. Reciclando el calor de sus músculos natatorios mantiene una temperatura corporal más alta que la de las aguas circundantes. De este modo pueden cazar en aguas muy frías lo que, según Van Sommeran, parece hacerlos más vigorosos . Se alimentan vorazmente de focas cuando patrullan el Triángulo Rojo , una franja costera en California de 160 kilómetros que se extiende entre Bodega Bay y Santa Cruz. Tienen hígados enormes lo que les permite almacenar grandes cantidades de energía, y pueden pasar meses sin comer.
Nadie ha visto tiburones blancos apareándose, pero algunos biólogos piensan que luego de engordar en las costas se dirigen a las profundidades marinas para procrear.
El grupo de investigación de Van Sommeran está a punto de descubrir dónde van los tiburones blancos en invierno, cuando salen de las costas de California. En 1999 los biólogos comenzaron a adosar una especie de etiquetas electrónicas a los cuerpos de los escualos. Estas chapas de identificación miden continuamente su posición, profundidad, velocidad y dirección, y almacenan esos datos en archivos digitales. Pasados seis meses, la microcomputa-dora insertada en la etiqueta transmite una corriente eléctrica a través de una mecha de magnesio que se disuelve en el agua al quemarse y permite que la etiqueta emerja a la superficie. Desde ahí transmite una señal que es recogida por un satélite. Una vez localizada la etiqueta, el satélite baja toda la información almacenada de los movimientos del tiburón. Las distancias recorreidas son enormes. En Australia, un tiburón recorrió casi 3.000 kilómetros de la costa del país en apenas tres meses.
Los tiburones blancos son los que causan más víctimas mortales. Según el Archivo Internacional de Ataques de Tiburones del Museo de Historia Natural de Florida, desde 1876 se han onfirmado 254 ataques no provocados contra humanos, de los cuales 67 fueron fatales. A-modo de comparación, en el mismo período se registraron 83 ataques de tiburones tigre, de los que 29 fueron fatales, y 69 ataques de tiburones toro, con 17 muertos. Los ataques de tiburones blancos contra los humanos son generalmente de una sola dentellada. Aunque los investigadores no están seguros, al parecer los órganos sensoriales del tiburón distinguen de inmediato entre la carne humana y la de la foca, que prefieren por ser más rica en grasas.
Los investigadores que observan tiburones blancos junto a las Islas Farallon, al oeste de San Francisco, ya reen saber por qué los tiburones a veces confunden a los humanos con focas. Pyle ha notado que la mayoría de los tiburones blancos que atacan a humanos casi siempre miden entre 2,5 y 3,5 metros, y por consiguiente se trata de tiburones jóvenes y bisoños que están pasando de una dieta de pescado a una de focas, más grandes y nutritivas. Como están aprend endo nuevas técnicas de cacería, a veces confunden a los surfistas con las focas , explica Pyle. En cuanto el tiburón crece, aprende a diferenciarlos mejor.
A diferencia de los tiburones tigre y toro, los blancos cazan casi siempre de día. Su método preferido es lanzarse verticalmente desde unos 9 metros de profundidad, expulsando a sus presas del agua con el impacto. Unos nvestigadores de Sudáfrica recientemente tomaron espectaculares películas de tiburones blancos saltando casi cinco metros en el aire con una foca entre los dientes.
TIBURON TIGRE
Jesse Spencer, de 18 años, estaba haciendo surf en Hawai en octubre de 1999. De pronto, un tiburón tigre de 3 metros salió del agua y lo hizo caer de la tabla de surf. La nariz del tiburón golpeó la cabeza de Spencer y sus mandíbulas se cerraron sobre un brazo. Casi podía ver a todo el tiburón. M codo estaba en su garganta . El escualo le desgarró músculos, tendones y venas. Luego dió un mordisco a la tabla de surf y desapareció. Spencer logró llegar a tierra, y su brazo se está recuperando, aunque todavía no puede sujetar cosas con la mano. Su error fue haber hecho surf al atardecer.
El tiburón tigre generalmente caza de noche, y devora indiscriminadamente. Según Rocky Strong, un biólogo de tiburones asociado con el Instituto Jean-Michel Cousteau, está dispuesto a probar cualquier cosa . Pueden ser peces, tortugas o mamíferos marinos, pero también perros, botas, latas de cerveza o conservas. Sus dientes aserrados tienen muescas para prender y cortar ligamentos o caparazones.
Ultimamente se ha observado un aumento de los ataques de tiburones tigre contra humanos en Hawai. Según John Naughton, del Programa de Conservación del Habitat de Hawai, esto podría ser debido al aumento en la población de la tortuga verde desde que esta especie quedó protegida en los años 70. Las tortugas se acercan a las playas, donde los tigre las acechan y cazan, pero así también quedan cerca de bañistas y surfistas . Los tiburones tigre no tienen la velocidad o la efectividad de los ataques sorpresa de los blancos y muchas víctimas humanas los han visto acercarse antes de atacar. Sin embargo, son persistentes. Si te muerde un tiburón tigre es muy probable que termine devorándote, porque vuelven al ataque , explica John McCosker, un científico de la Academia de Ciencias de California.
Tras una racha de ataques a principios de los años 90, los habitantes de Hawai iniciaron una campaña para matar a estos depredadores. Pero desde entonces los científicos han averiguado que los tiburones tigre no son territoriales por lo que la posibilidad de atraparlos en el lugar del ataque es mínima. La doctora Kim Holland, del Instituto de Biología Marina de la Universidad de Hawai, ha implantado en los vientres de tiburones tigre etiquetas dotadas de pequeños transmisores acústicos para rastrear sus movimientos. Estas etiquetas envían datos a receptores submarinos instalados en bahías poco profundas, los cuales son rescatados cada tres semanas. Sabemos que no delimitan territorios y que más bien van de una isla a otra , afirma Holland.
TIBURON TORO
Cuando un tiburón toro de unos 3 metros de largo atacó a Dawn Schauman en octubre de 1993, éste sintió como si me arrollara un camión. Luego sentí un apretón como si me estuvieran aplastando y un terrible ardor en el brazo y pierna izquierdos . El tiburón la hizo girar, dejándola desorientada mientras se desangraba en el agua. Luego el tiburón desapareció y Dawn, embarazada de 6 meses y medio, pudo llegar a la playa sólo a fuerza de voluntad. Más tarde, su bebé nació prematuramente pero sano y salvo. Dawn pasó meses despertándose a las 3 de la mañana, reviviendo imágenes del ataque.
El tiburón toro pocas veces mide más de 3 metros y su peso ronda los 230 kilos, pero lo que le falta en tamaño le sobra en agresividad. Los expertos lo consideran el más belicoso de los tiburones. Según Robert Hueter, director del Centro de Investigaciones de Escualos del Laboratorio Marino Mote en Sarasota (Florida), los tiburones toro tienen más testosterona que cualquier otro ser viviente, incluyendo los leones y los elefantes. Sus colmillos inferiores están diseñados para sujetar la presa mientras los dientes superiores, triangulares y aserrados, arrancan la carne. El tiburón toro embosca a la presa y le inflige una herida mortal , explica Hueter. Es temerario y ataca presas de su mismo tamaño.
Lo que caracteriza al tiburón toro es que puede vivir en agua salada o dulce. Ha atacado gente en el lago Nicaragua y se le ha visto más arriba de Saint Louis (Missouri) en el río Mississippi. Los tiburones que nacen en el delta del Mississippi viven unos seis meses en las aguas salobres para luego migrar por las costas de Florida y pasar el invierno en los cayos.
Es el único tiburón que merodea en aguas de tan poca profundidad que los humanos pueden vadearlas. Además, podría ser territorial. El bió-logo australiano de tiburones Ian Gordon ha vadeado en playas de Florida para provocarlos deliberadamente y observar sus reacciones. Sus nvestigaciones sugieren que la geografía submarina y su nstinto territorial podrían provocar su ataque. Incluso s uno no nota su presencia, el tiburón reacciona como si se le estuviera acorralando .
Los ataques de tiburones contra humanos son casi siempre debidos a la invasión accidental de su territorio, no como resultado de la búsqueda directa del animal. Los especialistas en tiburones saben lo peligrosos que pueden ser y por ello han expresado su oposición a las visitas guiadas que están proliferando en Florida y las Bahamas, donde los turistas dan de comer a los escualos. Estos ya comenzaron a asociar el sonido de las lanchas con comida. Según George Burgess, director del Archivo Internacional de Ataques de Tiburones, ya se han registrado ataques de tiburones impacientes por comer. En dos ciudades de Florida ya es ilegal alimentar a tiburones; asimismo, hay en marcha una campaña para extender esta prohibición a todo el estado. Si se entrena a animales, se cambia su conducta básica y su respeto hacia los seres humanos ", explica Burgess.
Sería irónico que los temibles cazadores del mar fueran atraídos artificial-mente hacia los humanos y que mordieran las manos que los alimentan. Al fin y al cabo, hasta la naturaleza tiene sus límites.
-Informes de Alice Jackson Baughn/Ocean Springs, Paul Cuadros/ Gainesville, Lisa Clausen/Melbourne, Jeanne DeQuine/ Bahamas y Jeannie McCabe/Honolulu

