2 de noviembre 2026 - 22:01

Acuerdo Mercosur–EFTA: la carrera del sector privado para conquistar los nichos de alto lujo en el norte de Europa

El canciller Mario Lubetkin destacó que el bloque europeo reúne unos 15 millones de habitantes y un producto interno bruto de u$s1,2 billones.

El canciller Mario Lubetkin destacó las oportunidades comerciales que abre el acuerdo entre el Mercosur y la Asociación Europea de Libre Comercio (EFTA), integrada por Suiza, Noruega, Islandia y Liechtenstein.

El canciller Mario Lubetkin destacó las oportunidades comerciales que abre el acuerdo entre el Mercosur y la Asociación Europea de Libre Comercio (EFTA), integrada por Suiza, Noruega, Islandia y Liechtenstein.

El acuerdo comercial entre el Mercosur y la Asociación Europea de Libre Comercio (EFTA) abre oportunidades para ampliar las exportaciones uruguayas hacia un mercado de alto poder adquisitivo con potencial para los sectores agroindustrial, pesquero y de servicios.

El gobierno busca avanzar en su implementación y coordinar con empresas privadas para identificar oportunidades concretas de negocios. El canciller Mario Lubetkin destacó la dimensión económica de los países que integran el bloque europeo y sostuvo que el acuerdo puede mejorar las condiciones de acceso de los productos uruguayos y, además, señaló que el EFTA reúne a unos 15 millones de habitantes y representa un Producto Interno Bruto (PIB) conjunto de aproximadamente 1,2 billones de dólares.

El ministro subrayó la capacidad adquisitiva de los mercados de la EFTA frente a los países del Mercosur al comparar sus niveles de ingreso y detalló que, mientras el PIB per cápita de Uruguay supera los 23.000 dólares, el de los países del bloque europeo se sitúa entre los 80.000 y los 200.000 dólares per capita.

El acuerdo contempla compromisos en comercio de bienes y servicios, inversiones, propiedad intelectual, compras gubernamentales y medidas sanitarias y fitosanitarias, entre otros aspectos. La apertura comercial, sin embargo, no es uniforme para todos los productos: las condiciones de acceso dependen de los compromisos arancelarios específicos, las reglas de origen y, en determinados casos, los contingentes o cuotas establecidos.

Uruguay exportó 54 millones de dólares al bloque en 2025

Los datos de Uruguay XXI muestran que las exportaciones uruguayas hacia los países del EFTA alcanzaron los 54 millones de dólares en 2025, un crecimiento de 61% frente al año anterior. La carne bovina explicó buena parte del aumento, con una incidencia de 58,2%, mientras que las ventas de lana y tejidos a Noruega y de cannabis a Suiza también registraron avances destacados.

En el primer semestre de 2026, las exportaciones al bloque llegaron a 40 millones de dólares, frente a los 23 millones de dólares registrados en igual período de 2025. Esto representó un incremento interanual de 74%, impulsado por la carne bovina, las margarinas y los aceites, los artículos de relojería y los metales preciosos.

En 2024, Uruguay había colocado más de 54 millones de dólares en productos en esos mercados, según las cifras mencionadas por Lubetkin durante su intervención, mientras que las importaciones desde el bloque rondaron los 60 millones de dólares. La evolución de las exportaciones y el potencial de ampliar la oferta local son parte de los argumentos del gobierno para avanzar en la aplicación del acuerdo.

Agroindustria, pesca y vino entre los sectores con oportunidades

Lubetkin identificó a los bienes agrícolas y agroindustriales entre los rubros que podrían beneficiarse de las nuevas condiciones comerciales y mencionó cítricos, manzanas, vegetales, leguminosas, trigo y nueces, además de la pesca, aunque aclaró que las oportunidades concretas dependerán de las condiciones previstas para cada producto.

El canciller también destacó un compromiso de Suiza para absorber de forma inmediata 50.000 hectolitros de vino, un volumen que puede representar una oportunidad para el sector vitivinícola. El alcance efectivo de las preferencias deberá analizarse en función de los términos del acuerdo y de los procedimientos que cada país debe completar para su entrada en vigor.

El informe de Uruguay XXI sobre el EFTA señala que las condiciones más amplias de acceso suelen concentrarse en los bienes industriales, mientras que los productos agrícolas están sujetos con mayor frecuencia a concesiones parciales, contingentes o exclusiones. De todos modos, algunos productos agropecuarios también pueden acceder a reducciones o eliminaciones arancelarias sin límites de volumen.

El gobierno busca avanzar con empresas privadas

El gobierno prevé profundizar el trabajo de implementación con distintos organismos públicos y representantes del sector privado. Lubetkin adelantó que las reuniones con autoridades nacionales apuntarían a identificar medidas que puedan comenzar a aplicarse en el corto plazo, mientras que los encuentros con empresas abarcarían áreas como energía, fertilizantes, producción agrícola y tecnología.

El objetivo, según expresó el canciller, es traducir los acuerdos comerciales en resultados concretos para la economía uruguaya, en particular mediante un aumento de las exportaciones y la generación de empleo. Lubetkin sostuvo que el acuerdo con el EFTA se inscribe en una estrategia más amplia de apertura comercial y de búsqueda de inversiones. En ese marco, comparó las expectativas con la experiencia de otros acuerdos recientes y planteó que el desafío será convertir las nuevas condiciones de acceso en oportunidades efectivas para las empresas.

La implementación será gradual y Suiza tiene un proceso pendiente

El acuerdo entre el Mercosur y el EFTA fue firmado el 16 de setiembre de 2025 en Río de Janeiro y su entrada en vigor requiere que los países completen los procedimientos internos de aprobación y depositen los instrumentos de ratificación correspondientes. El tratado permite que comience a aplicarse entre los Estados que hayan cumplido esos requisitos, sin necesidad de esperar a que todos los firmantes finalicen el proceso.

Según el informe de Uruguay XXI de 2026, Uruguay ya había completado la aprobación parlamentaria y debía realizar el depósito correspondiente, mientras que otros países continuaban con sus procedimientos internos. En el caso de Suiza, el acuerdo había sido aprobado por ambas cámaras, pero todavía podía someterse a un referéndum ciudadano. Lubetkin estimó que la incorporación plena de los cuatro países del EFTA podría extenderse entre 2026 y 2027, debido a los pasos que aún debe completar Suiza y, además, señaló que el proceso de ratificación es relevante para que las nuevas condiciones comerciales puedan operar de manera integral entre los países involucrados.

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