Uruguay dio un nuevo paso hacia la diversificación de su mercado financiero con la habilitación de la primera Empresa Administradora de Plataformas de Préstamos entre Personas (EAPPP) autorizada por el Banco Central del Uruguay (BCU). La medida incorpora al sistema regulado un modelo de financiamiento que permite canalizar préstamos peer to peer (entre personas), bajo supervisión del organismo.
Uruguay amplía las opciones de crédito y habilita la opción de préstamos entre personas
El Banco Central del Uruguay dio luz verde al nuevo sistema para mejorar las opciones dentro del sistema financiero regulado.
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El Banco Central del Uruguay amplía habilitó la opción de préstamos entre personas.
La autorización de Prestapagos constituye una de las primeras expresiones concretas de una agenda que el Banco Central viene impulsando para ampliar el acceso al crédito y promover nuevos instrumentos de financiamiento.
El presidente del BCU, Guillermo Tolosa, señaló que el crédito constituye una herramienta central para ampliar las oportunidades económicas. En ese sentido, el organismo identifica un margen significativo para el crecimiento del financiamiento formal en Uruguay.
Actualmente, el crédito al sector privado representa alrededor del 29% del Producto Interno Bruto (PIB), un nivel que se encuentra por debajo del promedio registrado en otras economías emergentes. Para el BCU, esta diferencia muestra que existe espacio para incrementar el financiamiento destinado tanto a personas como a empresas.
La demanda de pequeños créditos
Para Indro Montanelli, fundador de Prestapagos, uno de los principales espacios de desarrollo para este tipo de herramientas está en los pequeños créditos que no siempre encuentran respuesta dentro del sistema financiero tradicional.
“Hay una demanda de pequeños créditos que el sistema tradicional no siempre logra atender y que muchas veces termina resolviéndose de manera informal. La regulación del Banco Central abre la posibilidad de canalizar parte de esa demanda hacia un modelo entre personas, con evaluación del solicitante, contratos, trazabilidad y reglas claras para ambas partes”, señaló Montanelli a Ámbito.
La posibilidad de trasladar parte de esa demanda hacia un ámbito regulado aparece así como uno de los objetivos centrales del nuevo modelo. La plataforma busca conectar a quienes necesitan financiamiento con personas dispuestas a prestar, incorporando procedimientos formales para evaluar las operaciones y establecer las condiciones de los préstamos.
Un nuevo modelo bajo regulación
La llegada de las plataformas de préstamos entre personas supone algo más que la incorporación de un nuevo participante al mercado. La regulación uruguaya creó una categoría específica de intermediación financiera destinada a formalizar operaciones que tradicionalmente podían realizarse de manera directa entre particulares.
El modelo incorpora mecanismos de identificación de los participantes, trazabilidad de las operaciones, mayores niveles de transparencia y herramientas de gestión de riesgos, todo ello dentro de un esquema de supervisión regulatoria.
La apuesta se inscribe en un proceso más amplio de actualización del marco regulatorio financiero. El BCU busca acompañar el desarrollo de nuevos modelos de negocio vinculados a la innovación financiera sin descuidar aspectos vinculados a la estabilidad del sistema. Entre los elementos que forman parte de ese enfoque aparecen los estándares de gobierno corporativo, la prevención del lavado de activos, la protección de datos y la gestión de riesgos.
La habilitación de este tipo de plataformas posicionó a Uruguay como uno de los países pioneros de la región en materia de regulación de este modelo y abre una nueva vía para ampliar las alternativas de financiamiento dentro del sistema formal.
El desafío, en adelante, será que la expansión de estas nuevas herramientas logre traducirse en un mayor acceso efectivo al crédito, especialmente en un mercado donde el financiamiento al sector privado todavía presenta niveles relativamente bajos frente a otras economías emergentes.

