Cambio: multinacionales deberán pagar impuestos por sus rentas pasivas

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El Parlamento votó de forma exprés el proyecto del gobierno para que las empresas sean gravadas con el IRAE. Evita así el ingreso de Uruguay en la "lista gris" europea.

El gobierno de Luis Lacalle Pou se anotó un triunfo anoche en el Parlamento luego de que la Cámara de Diputados votara, con carácter de urgencia, los cambios tributarios para multinacionales que presentó el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), tras una advertencia hecha por la Unión Europea (UE) sobre la colocación de Uruguay en la “lista gris” como consecuencia de los beneficios fiscales.

En julio, el MEF presentó cambios en el impuesto a las rentas de las actividades económicas (IRAE) para dar cumplimiento al compromiso asumido con la UE, el cual debe entrar en vigencia a partir del 1 de enero de 2023. Pese a que estuvo varios meses en consideración, el Senado lo votó recién el martes pasado y Diputados lo hizo ayer. La urgencia del trámite despertó críticas en la oposición.

Las modificaciones presentadas apuntan al tratamiento que dan en el exterior las multinacionales con sede fiscal en Uruguay a sus rentas pasivas, como las obtenidas por arrendamiento, cobro de intereses o propiedad intelectual. Para el bloque europeo, hasta ayer el régimen de impuestos uruguayo era “pernicioso”.

Cuáles son los cambios que pidió la Unión Europea

El Ejecutivo presentó modificaciones al Texto Ordenado 1996 que agrupa disposiciones tributarias y dispuso que actividades antes exoneradas ahora paguen el IRAE.

Éstas son “las derivadas de derechos de propiedad intelectual obtenidas por una entidad integrante de un grupo multinacional relativos a patentes y software registrado, enajenados o utilizados económicamente en el exterior, en la parte que no corresponda a ingresos calificados”, y “los rendimientos de capital inmobiliario, dividendos, intereses, regalías y otros rendimientos de capital mobiliario e incrementos patrimoniales derivados de la enajenación de los activos que generan los rendimientos precedentes, obtenidos en el exterior siempre que no se trate de una entidad calificada”.

El otro cambio en el régimen fiscal de las multinacionales con sede en Uruguay es una revisión de qué ingreso se entiende como “calificado”, estableciendo nuevas condiciones que debe cumplir una empresa para ser considerada en esta categoría, incorporando una cláusula específica antiabuso.

El objetivo, explicó el Ministerio de Economía y Finanzas, es controlar las estrategias de planificación fiscal de las multinacionales que muchas veces son agresivas y, por ende, presentan el mayor riesgo de erosión de la base imponible.

Debate parlamentario exprés y polémica

El diputado oficialista Gonzalo Mujica, del Partido Nacional, defendió las modificaciones porque “salvan las dificultades manteniendo el principio de territorialidad que tiene Uruguay desde hace muchos años”, que implica que se pagan impuestos por los hechos que ocurren dentro del territorio, a diferencia de la renta mundial, criterio que aplican la mayoría de los países y permite gravar actividades hechas en otras jurisdicciones por empresas locales.

Desde el izquierdista Frente Amplio, si bien se apoyó el proyecto en las dos cámaras del Parlamento, se criticó el carácter de urgencia con que fue tratado. La diputada Bettiana Díaz dijo que “se discute nada más ni nada menos que una adecuación tributaria sin que estuvieran las autoridades del MEF”. Cuestionó que los asesores técnicos enviados no lograron detallar a cuántas multinacionales afectará y si ello implicará un aumento recaudatorio para el Estado.

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