25 de julio 2025 - 10:13

Charlas de quincho: empresarios preocupados, agenda internacional y el equilibrio de Orsi entre Lula y Trump

Las pautas salariales y el régimen especial para la frontera brasileña desvelan a las cámaras, mientras el presidente se tensa entre la afinidad ideológica regional y los intereses comerciales.

El presidente Yamandú Orsi participó de la cumbre progresista en Chile, aunque buscó no criticar directamente a Donald Trump.

El presidente Yamandú Orsi participó de la cumbre progresista en Chile, aunque buscó no criticar directamente a Donald Trump.

El Presidente Yamandú Orsi tuvo una intensa semana de actividad internacional, con la cumbre progresista en Chile y luego la visita oficial del presidente español Pedro Sánchez a nuestro país. En el gobierno es clara la estrategia de coordinar con Brasil los movimientos regionales. “Esto no es, en modo alguno, perder nuestra independencia y autonomía”, aclaró una alta fuente de la gestión.

Sin embargo, el viaje a Chile y la cumbre ya despertó críticas desde la oposición, desde lo estrictamente político, hasta cuestionamientos sobre el vuelo al país trasandino. “Orsi le hace el juego a Brasil en su enfrentamiento con Estados Unidos”, dicen en off referentes de la oposición que siguen los temas internacionales.

Más allá de las críticas públicas, no pasó desapercibido el matiz -o más que eso- que Orsi planteó cuando se lo consultó sobre uno de los temas clave de la cumbre, expresado en el mensaje final: enfrentar la desinformación y los desafíos que plantean las tecnologías digitales y la inteligencia artificial. En rueda de prensa, le preguntaron si era una crítica al presidente de EEUU, Donald Trump. “No”, respondió escueto pero claro.

Es que Uruguay mantiene un vínculo robusto con el país norteamericano y, además, la principal potencia del mundo es un mercado clave para la carne y el software. “Si sumás bienes y servicios, EEUU es uno de nuestros principales mercados”, remarcó la misma fuente gubernamental. Ante la intempestiva guerra comercial de Trump, el gobierno de Orsi intentó mantenerse “debajo del radar” o, dicho de manera más directa, pasar desapercibido. “Lo están logrando, pero las afinidades ideológicas le pueden jugar una mala pasada”, reflexionó un ex embajador, con rodaje extenso en relaciones regionales.

Desde la oposición también hubo un cuestionamiento reciente porque la delegación uruguaya a Chile viajó en un jet privado. "En realidad, lo que hizo el Gobierno fue alquilar un avión para llevar la comitiva a Santiago. Fueron el presidente Orsi y su esposa, Pacha Sánchez, el canciller Mario Lubetkin, los asesores Camilo Cejas y Álvaro Padrón, y el jefe de seguridad de Presidencia.

Orsi llegó con frío a Santiago, de saco y camisa. Y decidió caminar un par de cuadras desde el hotel intercontinental -en el coqueto barrio de Las Condes- hasta un shopping cercano, para comprar un buzo, acompañado por su esposa. Pero uno de los integrantes de la delegación le advirtió que el clima se volvería más templado en las siguientes horas y finalmente no hizo la compra.

Advertida y sorprendida la organización de la Cumbre porque el Presidente uruguayo circulaba libremente por Las Condes, dispuso de unos ocho miembros de seguridad para acompañarlo en su caminata. El canciller Lubetikin se sentía particularmente en casa: el hotel estaba a menos de una cuadra de su domicilio en Santiago de Chile, cuando se desempeñaba como representante regional de la FAO.

Salarios

Esta semana la Cámara de Comercio (CNCS) organizó un seminario para analizar los Lineamientos Salariales divulgados por el Poder Ejecutivo, que han comenzado a discutirse a nivel del Consejo Superior Tripartito, hasta ahora con pocos avances. En el referido seminario predominaron las visiones críticas a la propuesta del gobierno y buena parte de los disertantes planteó que la posición del ministro de Trabajo, Juan Castillo -jerarca históricamente vinculado al PIT-CNT- predominó sobre la visión del ministro de Economía, Gabriel Oddone. Sin embargo, esto no es lo que se percibe en algunos sectores de la central sindical, que ven que los avances salariales reales no están garantizados.

En cualquier caso, sí llamó la atención en dicho evento que no hubo ningún representante del gobierno entre los paneles planteados para la discusión, ni a nivel de empresarios y asesores, y tampoco a nivel de los economistas. Sí estuvo la plana mayor del ministerio de Trabajo… del gobierno anterior: Pablo Mieres (exministro), Mario Arizti (exsubsecretario) y Federico Daverede (exdirector de Trabajo); pero nadie del gobierno actual.

Algunos socios de la Cámara de Comercio manifestaron -en reserva- su preocupación por esta situación, aunque no quedó claro si se debió a la cautela con que el propio Castillo y los jerarcas de gobierno están abordando el tema, que los lleva a no tener muchas polémicas públicas. "Es un asunto delicado y se quieren mantener ciertos equilibrios… Es cierto que hubo avances en la desindexación pero, en particular en la franja más bajas de ingresos, los aumentos que se plantean pueden ser difíciles de sostener para pequeñas empresas, o algunas con grandes plantillas y que estén con problemas”, comentó un dirigente de la Cámara.

Brasil

Si en la Cámara de Comercio hay preocupación por el tema de las pautas salariales, también la hay en la Cámara de Industrias del Uruguay (CIU). Pero los industriales tienen otro tema que les sigue preocupando, incluso más, en ciertos sectores. Es que el gobierno se ha planteado avanzar en el régimen especial para la frontera con Brasil, pero allí hay industrias proveedoras de alimentos que ven un riesgo de pérdida de ventas y plantean la situación como una verdadera injusticia. “Ahora parece que se puede importar todo sin impuestos desde Brasil… pero la industria nacional que quiere vender en esos departamentos de frontera ¡tiene que pagar hasta la última tasa!”, exclamó indignado un importante empresario que está planteando el asunto en la interna. La CIU ya divulgó un comunicado, pero el reclamo persiste y se acentúa.

Otros colegas industriales buscan matizar la situación, reconociendo que las medidas del gobierno apuntan a combatir el contrabando y formalizar más la economía de frontera. “En el peor de los casos, para las empresas uruguayas proveedoras de productos industriales la situación podría ser más bien neutral”, estimó otro empresario. "Lo que el gobierno busca es facilitar a los comercios instalados la importación formal y el registro, accediendo a los beneficios exclusivamente si se hacen las transacciones con medios electrónicos, obviamente -describió-. Es el mismo planteo que se hizo en su momento para la inclusión financiera”. Pero no todos están convencidos y han pedido al equipo económico reuniones para aclarar el asunto. Entre otros factores que juzgan como distorsivos e injustos, aparece el plan de envases. “Las Industrias uruguayas están ahora obligadas a encargarse de toda la gestión de envases, con un millonario costo; los productos que entran por frontera ¿van a tener la misma obligación?”, preguntó otro industrial, en tono de reclamo. El asunto está siendo planteado en estas horas en el gobierno.

Dejá tu comentario

Te puede interesar