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31 de julio 2026 - 14:38

Charlas de quincho: una curiosa mirada desde afuera, la doble lectura financiera y un conflicto que cala hondo

La visita de Kristalina Georgieva exhibió cómo el exterior percibe a Uruguay, mientras el regreso al mercado internacional de deuda dividió opiniones. Sigue la tensión en el Puerto de Montevideo.

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Yamandú Orsi recibió a Kristalina Georgieva en Torre Ejecutiva y la líder del FMI reflejó la visión del exterior acerca de Uruguay.

“¿En serio?”. La amiga del economista no daba crédito a lo que escuchaba. Su amigo, que estuvo desde el lunes asistiendo a las Jornadas de Economía del Banco Central del Uruguay (BCU), le contaba una divertida anécdota de la visita de Kristalina Georgieva, número 1 del FMI, al Uruguay. “Se vino manejando desde el aeropuerto hasta el hotel, recorriendo Montevideo, así como lo escuchas. Y en su conferencia comentó lo linda que había encontrado la ciudad. Y ahí fue el punto culminante...“, contó el economista, poniéndole un poco de suspenso a su relato.

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“¿Por qué?”, inquirió su amiga, ansiosa. “Dijo que había encontrado las calles de la ciudad… ¡muy limpias! Se hizo un silencio en el salón y allí la directora del FMI percibió que seguramente había pisado en falso y buscó enseguida remediar la situación y agregó: ‘bueno, algunas’, y estalló la carcajada general”, recordó riendo.

“Pero hablando en serio, la anécdota es una muestra de cómo a veces la percepción sobre el Uruguay cambia según se mira al país desde dentro o desde afuera. Esto también vale para la economía ,estimada”, planteó el economista, en tono de reflexión, a propósito de la visita de Georgieva al país. “Claro, después de haber estado en Argentina, la visita a Uruguay fue todo optimismo, poniendo a nuestro país como ejemplo de estabilidad económica e institucional. Pero Georgieva conoce a fondo a cada país y planteó en las reuniones con el presidente Yamandú Orsi y el ministro Gabriel Oddone que Uruguay debería ser más audaz”, comentó.

“¿Y qué quiso decir?”, inquirió su amiga. “Bueno, esa es la gran incógnita; porque la audacia puede tener giros bastante distintos, ¿no? Creo que lo que quiso plantear es que Uruguay tome algunas decisiones que todavía están pendientes, particularmente de la agenda para mejorar el crecimiento de nuestra economía, que está bastante bajo, y ella lo sabe bien”, recordó.

“Además, vi más gente escuchando a Guillermo Tolosa (presidente de BCU) en su conferencia respecto a las decisiones financieras de los uruguayos, que cuando estuvo Georgieva en diálogo con el propio Tolosa en el cierre de la jornadas. Lo de ella tiene mucho de protocolar, lo de Guillermo fue clave porque enfatizó en cuál es la estrategia del Banco Central en cuanto a seguir expandiendo el uso de la moneda nacional, objetivo que lo obsesiona", remató el economista, antes de despedir a su amiga y emprender camino a una reunión con inversores.

Deuda

“Fue una muy buena emisión, no le busques la quinta pata al gato". La discusión entre dos agentes financieros amigos, con experiencia de varios años en inversiones y bolsa, se había puesto intensa. Ambos evaluaban la colocación de esta semana de los Bonos Globales uruguayos, en pesos y en dólares, a través de la cual el gobierno obtuvo financiamiento neto por unos 1.250 millones de dólares.

“Con la volatilidad externa que hay —y justo en la semana en que la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) tenía reunión para decidir sobre la tasa— la verdad es que el timing de Herman Kamil y su equipo fue casi perfecto: no es fácil estructurar una emisión con este ambiente, estimado. Y encima siguen los tiroteos en el Golfo Pérsico", enfatizó el financista que se mostraba más positivo respecto a la operación. “Sé que tenemos Grado Inversor y bajo riesgo país, pero somos un país pequeño”, agregó.

El otro lo escuchaba atentamente, hasta que retrucó. “Estimado: emitimos por arriba del riesgo país y el monto colocado fue menor al que se esperaba. Tendrán que seguir trabajando sobre el mercado local en este segundo semestre, pero la plaza ya está media saturada. ¡Colocaron casi 2.000 millones de dólares en el primer semestre! Y sabés bien que buena parte de los globales de esta semana los compraron locales. No es cómoda la situación y —eventualmente— habrá que emitir nuevamente en el mercado global en los próximos meses”, recorrió el segundo, con argumentos continuados.

Y siguió: “En el bono en pesos era obvio que la tasa iba a bajar respecto al año pasado, porque la inflación está ahora mucho más abajo, pero tuvieron que pagar una tasa algo superior a la que venía arbitrando el mercado en los días previos", agregó.

“Mínimas diferencias", interrumpió el primero, con tono de saber ya el argumento de su amigo. “Aquí el tema de fondo —y vos lo sabés— es que el equipo económico y la Unidad de Gestión de Deuda del MEF tuvieron que hacer malabarismos para neutralizar el compromiso que se había asumido a nivel del Diálogo Social para restringir el rol de las AFAP”, dijo señalando un imaginario documento en el escritorio.

“Por suerte, eso quedó neutralizado y las AFAP van a seguir gestionando las cuentas individuales de los trabajadores. De lo contrario, hubiera sido un desastre y no sé si se podría haber hecho la emisión. Me da la sensación que a veces los políticos no se dan cuenta que juegan con fuego en el asunto de la seguridad social”, dijo, con cierto tono sombrío, dando a entender que aún hay cuestiones sin resolver.

“Bueno, precisamente, el Citi prendió la luz amarilla por la jubilación anticipada: dicen que sumaría 150 millones de dólares al déficit. Complicado”, dijo el otro, intentando acercar posiciones.

“Como te digo: por suerte la colocación fue muy buena, querido. Ahora hay que achicar el déficit fiscal y mejorar el desempeño de la economía, de lo contrario, ponemos en riesgo todo lo bueno logrado en estabilidad y riesgo país”, retomó su amigo. “Lo que me preocupa es esto de ir tan a fondo con la emisión en pesos. Me parece que estamos pagando caro”, dijo, con tono de duda. Su amigo le apuntó: “Es el costo de reducir el riesgo cambiario, estimado, y no hay otro camino”, remató.

Puerto

Era una ocasión de festejo, pero se percibía cierta tensión en el ambiente. Los 110 años del Centro de Navegación (Cennave) convocaron a toda la comunidad portuaria y a autoridades nacionales, del Poder Ejecutivo y legisladores, en el Ballroom del Radisson. Como es habitual, una gran concurrencia, en un momento difícil para la comunidad marítima.

La presidente del Cennave, Mónica Ageitos, hizo un discurso corto y al grano. “Preocupa el futuro de la actividad portuaria”, comenzó. El aire se cortaba con cuchillo. En primera fila, con todas las mesas desplegadas para el evento, estaba la ministra de Transporte, Lucía Etcheverry, el secretario de Presidencia, Alejandro Sánchez, la plana mayor de la ANP y varios legisladores del oficialismo y la oposición.

“Los conflictos y bloqueos a los puertos están generando serios problemas en la actividad en nuestro sector. Nuestros puertos compiten con otros de la región y la carga no espera”, prosiguió Ageitos.

Entre las mesas se cruzaban las miradas y surgía algún comentario por lo bajo. “Es un discurso duro, pero tiene razón", comentó un agente de carga vinculado a la pesca, mientras la presidente del Cennave seguía adelante. Ageitos culminó su discurso destacando los esfuerzos del gobierno por mejorar la situación y recordando los aportes que hizo la comunidad portuaria en el proyecto de ley de competitividad.

Es que el puerto está enfrentando problemas serios que no se han resuelto. Por un lado, el conflicto en TCP, que en estas horas abrió un espacio a negociaciones que —aparentemente— han avanzado. Sin embargo, durante el evento del Cennave había opiniones contrapuestas: algunos eran optimistas de que se llegaría a un acuerdo esta semana; pero otros planteaban todavía dudas. “Si esto no se arregla, seguiremos perdiendo cargas y la situación se va a agravar”, dijo preocupado un despachante.

Por otra parte, el Puerto de Montevideo sigue con limitaciones en los calados, no sólo a nivel de los canales de acceso —donde algo se ha avanzado— sino en los muelles, caso del nuevo muelle pesquero, que necesita más calado para una aprovechamiento más amplio.

Luego le tocó el turno de su discurso a Etcheverry, que reconoció los problemas pero remarcó los esfuerzos que está haciendo el gobierno, tanto para solucionar los conflictos como para realizar las inversiones que necesita el puerto. “La ministra tiene buen talante, pero la noto muy sola: sabemos que el presidente no está pasando por su mejor momento y eso también complica”, comentó discretamente el representante de una empresa internacional, mientras comenzaba a degustar un exquisito pollo con salsa de champiñones, que sirvieron como plato principal.

Cuándo le preguntaban a alguna de las autoridades presentes si había novedades respecto al conflicto en TCP, no había respuestas muy contundentes; y algunos jerarcas comentaban: “En realidad, es un asunto entre privados”. Ya culminaban de degustar los ricos postres y varios se lavaban las manos.

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