Este domingo 1° de enero, Lula Da Silva asumirá como presidente de Brasil, donde asistirán una gran cantidad de mandatarios y representantes de distintos países del mundo. Entre ellos, irá Luis Lacalle Pou. El presidente del Uruguay tenía pensado viajar junto a su par paraguayo, Mario Abdo Benitez –que se encuentra en el país–, pero finalmente arribará acompañado de los exjefes de Estado, José “Pepe” Mujica y Julio María Sanguinetti.
Cómo será el viaje de Lacalle Pou a la asunción de Lula
Viajará acompañado de dos expresidentes uruguayos, en el avión de un empresario brasileño amigo. ¿Cómo es el cronograma del evento?
-
Mujica afirmó que trabajará por un acercamiento entre Uruguay y Brasil
-
La OCDE recorta las proyecciones de crecimiento en la región y tensa aún más el panorama a nivel local
Luis Lacalle Pou, presidente del Uruguay, viajará junto a José "Pepe" Mujica y Julio María Sanguinetti a la asunción de Lula en Brasil. (Foto: Luis Lacalle Pou)
En las últimas horas, Mujica reveló que “tenía otro plan, ir con Lucía (Topolansky, su esposa)”, pero que Lacalle Pou lo invitó y le pareció que "tenía que ir con él, porque la imagen favorece al país”. Además, sostuvo: “Cualquiera sabe que yo soy amigo de Lula, aprovechémoslo".
Después, el líder del Frente Amplio agregó: “Lacalle no precisa que yo le haga contactos, es mayorcito y es presidente de la República. Pero la buena relación con Brasil le conviene al país".
Los tres –Lacalle Pou, Mujica y Sanguinetti– viajarán en el avión Dassault Falcon 7x, del empresario brasileño Alexander Grendene, amigo de Lacalle Pou. El hombre de negocios tiene inversiones en el sector inmobiliario de Uruguay.
Cómo será la asunción de Lula en Brasil
Horas después de que el presidente del Uruguay aterrice en el país vecino, se cruzará con los 16 mandatarios restantes confirmados y los más de 65 delegados extranjeros que asistirán al evento. Además se esperan más de 300.000 personas en los festejos.
Quien no estará es Jair Bolsonaro. El presidente saliente quedó disconforme con la derrota y se convertirá en el primer mandatario en la historia de ese país en no realizar el traspaso oficial del poder a su sucesor.
El evento comenzará a las 13.45, con la llegada de Lula y el vicepresidente electo, Gerardo Alckmin, al Congreso Nacional en Brasilia, en medio de un operativo donde alrededor de 12.000 efectivos de seguridad estarán desplegados en esas calles. El gobierno de Brasilia movilizará el 100% de su policía, que involucrará a 8.000 agentes, mientras que la Policía Federal aportará más de 1.000 funcionarios en tareas de inteligencia.
En ese punto, gravita la duda respecto a si Lula usará chaleco antibalas, y también si desfilará por los 2 kilómetros desde la Catedral hasta el Congreso en el auto de la Presidencia o en un vehículo blindado.
A las 15 tendrá inicio la sesión formal en el parlamento carioca. El mandatario electo y su vice firmarán las actas correspondientes y, tras la ceremonia oficial, cerca de las 16.20, se dirigirán al Palacio de Planalto, a escasos metros de distancia. Allí se desarrollará una ceremonia organizada por la primera dama, Rosângela "Janja" Da Silva, donde a partir de las 17 tocarán más de 65 artistas en dos escenarios montados en la Explanada de los ministerios.
Qué está en juego en las relaciones bilaterales entre Brasil y Uruguay
Brasil es el segundo mayor socio comercial del Uruguay, después de China. Por eso, la relación con los consecutivos gobiernos brasileños, más allá de su orientación política, es un factor clave para la economía uruguaya.
Según los últimos datos, del primer semestre de 2022, hubo una suba del 24% interanual de las exportaciones al país vecino, que totalizaron 764 millones de dólares. El mercado carioca representa una enorme porción de las ventas de sectores como el de la leche, malta, arroz y plásticos, que en promedio destinan el 80% de su producción a esa nación. Asimismo, Uruguay importa del país carioca una gran cantidad de vehículos, yerba mate, carne porcina, azúcar y muebles.
Pero además, al regreso de Lula al poder se lo puede leer en clave diplomática. En los últimos meses, Lacalle Pou protagonizó una confrontación con algunos de los miembros del Mercosur –Argentina y Paraguay– por su propuesta de “flexibilizar” y “modernizar” al bloque regional.
El gobierno uruguayo busca concretar un Tratado de Libre Comercio (TLC) con China, de forma bilateral y, en paralelo, su adhesión al Acuerdo Transpacífico (CPTPP). Ambas iniciativas fueron fuertemente criticadas por sus pares latinoamericanos. Pero la postura charrúa era avalada, en silencio, por Bolsonaro.
Ahora, con la asunción de Lula en Brasil, y teniendo en cuenta su cercanía ideológica a las visiones pro-Mercosur y sus declaraciones al respecto, es de esperarse que se sume a la ola de rechazos a la política aperturista del Uruguay.


Dejá tu comentario