El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se refirió a su intención de anexar Groenlandia durante su discurso en el Foro Económico de Davos y, si bien moderó el tono que comenzaba a virar hacia un escenario bélico, exigió "negociaciones inmediatas" con la OTAN para comprar el territorio autónomo danés.
Donald Trump baja el tono en su reclamo por Groenlandia, pero sigue con las amenazas
El presidente de Estados Unidos aseguró que no usará "la fuerza" para hacerse de la isla, que calificó como un "gigantesco pedazo de hielo".
-
Donald Trump amenaza con un nueva guerra arancelaria, esta vez por Groenlandia
-
El dólar global sube mientras inversores esperan definiciones de Donald Trump sobre posibles aranceles a Europa
Donald Trump baja el tono en su reclamo por Groenlandia, pero sigue con las amenazas.
La política exterior estadounidense no deja de ser la gran protagonista del escenario internacional desde la asunción de Trump para su segunda mandato en la Casa Blanca y, si la guerra arancelaria fue el eje del 2025, este 2026 es testigo de un avance más agresivo por parte del republicano, tal y como lo demostró el 3 de enero, con la intervención militar en Venezuela.
Ahora, con el líder chavista Nicolás Maduro detenido en Nueva York, su objetivo está puesto sobre Groenlandia, alegando "razones de seguridad nacional" para hacerse de la isla, que es territorio autónomo de Dinamarca. Al respecto volvió a referirse en Davos, donde aseguró que "solo Estados Unidos puede proteger esta gigantesca tierra, este gigantes pedazo de hielo, desarrollarlo, mejorarlo".
"Por eso quiero negociaciones inmediatas para volver a discutir la adquisición de Groenlandia", aseguró ante la élite económica y política mundial, y pese a que Dinamarca ha reiterado que no está en venta.
Una amenaza velada
Si bien Trump bajó el tono de su reclamo y prometió "no usar la fuerza" para cumplir sus objetivos en el Ártico, no abandonó la amenaza latente en su discurso, y hasta envió un mensaje de advertencia directa a la OTAN: “Queremos este pedazo de hielo para nuestra protección. La OTAN puede decir que sí y lo agradecemos o puede decir no y lo recordaremos”.
“Somos una gran potencia, mucho más grande de lo que la gente cree. Creo que lo descubrieron hace dos semanas en Venezuela”, agregó, en referencia al operativo del 3 de enero. “Probablemente no conseguiremos nada a menos que decida utilizar una fuerza excesiva, con la que, francamente, seríamos imparables, pero no lo haré", afirmó, aunque sin abandonar la amenaza: “No tengo necesidad de utilizar la fuerza. No quiero usar la fuerza. No usaré la fuerza”.
“Es muy poco lo que pedimos teniendo en cuenta todo lo que dimos durante décadas. Sé que muchos no nos van a ayudar pero algunos sí. Estados Unidos ha dado trillones y trillones de dólares a la OTAN y dónde ha quedado la gratitud”, apuntó el presidente estadounidense.
Desde Europa, en tanto, los mandatarios han cerrado filas contra la agresiva postura del republicano. Al respecto, el presidente francés, Emmanuel Macron, prometió el martes plantar cara a los "matones" y la Unión Europea (UE) anunció una respuesta "firme" ante un mundo dominado por "la fuerza bruta".
En un tono más conciliador, el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, que no escatima elogios a Trump, recomendó una "diplomacia ponderada" como "la única forma de lidiar" con "las tensiones" en torno al futuro de Groenlandia.


Dejá tu comentario