8 de octubre 2026 - 17:11

El Banco Central del Uruguay subió la tasa de política monetaria a 6%, su primer ajuste al alza desde abril de 2025

El Comité de Política Monetaria resolvió por unanimidad un incremento de 25 puntos básicos, en un contexto de inflación de 4,7% interanual.

ver más

El Banco Central del Uruguay consideró que la senda de la inflación es convergente, pero entendió que la proliferación y la persistencia de los shocks geopolíticos y climáticos constituyen un riesgo relevante para los precios y las expectativas.

Foto: Presidencia

El Banco Central del Uruguay (BCU) incrementó este jueves la Tasa de Política Monetaria (TPM) en 25 puntos básicos, hasta 6% bajo el objetivo de preservar el anclaje de las expectativas de inflación y contribuir a la convergencia hacia la meta de 4,5% en el Horizonte de Política Monetaria (HPM) a dos años.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

La decisión del Directorio fue unánime y, de acuerdo con el organismo, la política monetaria mantiene su instancia expansiva. Se trata del primer aumento desde abril de 2025, cuando el BCU elevó la tasa hasta 9,25%.

Tras ese ajuste, el Comité mantuvo la tasa en mayo de 2025 y luego inició un ciclo de recortes que la llevó a 7,5% en diciembre del año pasado. En enero de 2026 la redujo en 100 puntos básicos, hasta 6,5%, en una reunión adicional, luego de que la inflación cerrara 2025 en 3,65%, por debajo de lo esperado. Después la bajó 75 puntos básicos hasta 5,75%, nivel en el que se mantuvo en las reuniones posteriores, incluida la de agosto. La suba de este jueves llegó con el mercado descontándola. Antes de la reunión, medios locales señalaban que el mercado y las consultoras daban por descontado un ajuste al alza por parte del Directorio que encabeza Guillermo Tolosa.

Inflación de 4,7% por bienes importados, frutas, verduras y combustibles

El Índice de Precios del Consumo (IPC) aumentó a 4,7% interanual en setiembre, asociado al incremento de los bienes importados, las frutas, las verduras y los combustibles. El BCU indicó que no se observan presiones inflacionarias generalizadas y que la inflación de no transables se mantiene estable en los últimos meses. El IPC subyacente, que excluye los componentes más volátiles, se ubicó en 4,51% interanual.

Las expectativas permanecen ancladas en torno al objetivo para el HPM. Los analistas se ubican en 4,55%, los operadores financieros en 4,58% y las empresas en 5%. El promedio de las encuestas alcanza 4,71%, lo que, según el Comité, ratifica la confianza en el régimen de metas de inflación.

En el escenario internacional, las tensiones geopolíticas continúan impulsando los precios de la energía y, de forma indirecta, los de otros bienes comercializables, lo que contribuyó a una revisión al alza de las expectativas de inflación. En ese marco, las tasas de los principales bancos centrales y las de los mercados financieros internacionales se vienen ajustando al alza. En la región, el Banco de la República de Colombia aumentó su tasa en 25 puntos básicos, hasta 12,25%. A nivel doméstico, la economía muestra señales de resiliencia luego de enfrentar shocks sectoriales y climáticos que afectaron transitoriamente la actividad.

La advertencia sobre la persistencia de los shocks

Las proyecciones del BCU indican que la inflación permanecerá transitoriamente por encima de la meta, aunque dentro del rango de tolerancia, mientras se procesan los shocks de oferta. Luego convergerá hacia el 4,5%, y se espera que la actividad crezca en torno a su tendencia.

El Comité consideró que la senda de la inflación es convergente, pero entendió que la proliferación y la persistencia de los shocks geopolíticos y climáticos constituyen un riesgo relevante para los precios y las expectativas. La medida, precisó, no busca revertir el efecto directo de los aumentos temporales de energía y alimentos, sino actuar de forma proactiva para limitar su persistencia y evitar que se trasladen al resto de los precios.

Las más leídas

Últimas noticias

Te puede interesar