El Grupo del Banco Mundial (BM) prevé que el precio medio de las materias primas en todo el mundo caiga este año un 7 %, lo que supone la mayor caída en seis años debido a la incertidumbre política global, a la ralentización del crecimiento económico o a la creciente sobreoferta petrolera; una situación que afecta específicamente a las exportaciones agrícolas del Uruguay, uno de los motores principales de la economía.
El Banco Mundial prevé una baja en las materias primas, ¿cómo afecta al Uruguay?
La entidad estima que caigan un 7% las materias primas en todo el mundo y la economía uruguaya sufriría sus consencuencias.
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El Banco Mundial prevé una baja del 7% en los valores de materias primas.
Según su informe de perspectivas para los mercados de materias primas publicado este miércoles, la subida de los precios se prevé que será también de un 7 % para 2026. El informe advierte que los precios podrían caer aún más de lo previsto de aquí a final de 2026 si la ralentizacion global se mantiene persistente merced a las "tensiones comerciales" o a la incertidumbre política o si el exceso de oferta petrolera se incrementa aún más.
Sin embargo, esta caída de precios ayudará a suavizar el impacto de la inflación pospandemia y abaratará cereales básicos, haciendo más accesible la comida en países en desarrollo. Mientras, los precios medios de las materias primas en los próximos dos años seguirán siendo un 23 % y un 14 % más altos que en 2019, respectivamente.
En todo caso, el economista jefe del BM, Indermit Gill, aseguró en un comunicado que esta tregua inflacionaria a nivel global "no durará" y que "los gobiernos deberían aprovecharla para sanear sus balances fiscales, acomodar sus economías para la actividad empresarial y acelerar el comercio y la inversión".
¿Cómo afecta al Uruguay?
El informe subraya, por un lado, la implicancia de los efectos del cambio climático en el agro, especialmente en América del Sur donde los eventos extremos, como las sequías, afectan altamente la productividad de los suelos. Por otro lado, establece que las economías dependientes del agro, como el Uruguay, afrontan dos grandes desafíos: costos altos en sus economías, debido a tarifas energéticas, inflación y presiones tributarias, y precios internacionales más bajos.
En conjunto, la entidad proyecta que el precio medio de los alimentos caerá un 6,1 % este año y un 0,3 % el siguiente. La soja, uno de los principales commodities del país, se depreciará un 12,3 % este año, debido a los niveles de producción récord, aunque subirá un 1,2 % en 2026 y tenderá a estabilizarse.
Además, el BM calcula que los precios de los fertilizantes aumentarán un 21% en 2025, lo que promete seguir recortando los márgenes de beneficio para los agricultores, antes de abaratarse un 5% en 2026.
La entidad prevé a su vez que, debido a la sobreoferta de crudo motivada por el estancamiento del consumo chino o el continuado crecimiento del parque móvil híbrido y eléctrico, los precios de la energía caigan un 12% para todo 2025 y un 10% adicional en 2026.


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