El embajador uruguayo en Brasil, Rodolfo Nin Novoa, envió desde Brasilia un mensaje de mayor optimismo sobre el caso de dumping lácteo que tiene en vilo a Conaprole y al sector exportador de lácteos uruguayo.
El conflicto por la exportación de leche a Brasil entra en zona de definición tras las señales de Lula da Silva
Desde el gobierno nacional señalan que la denuncia fue presentada por quien no corresponde y que los números no sustentan el caso.
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La posibilidad de que Brasil imponga impuestos extraordinarios a la leche importada pone en alerta a las autoridades locales.
En declaraciones a Info Capital, el diplomático dijo que mejoró sus expectativas sobre la posibilidad de que el caso quede sin efecto y que el presidente de Brasil, Lula da Silva, ya emitió señales de apertura para encontrar un acuerdo. La resolución, estimó Nin Novoa, llegaría "en el entorno del 18 de mayo".
El ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), Alfredo Fratti, se reunió en Brasilia con autoridades de los ministerios de Agricultura y de Industria y Comercio de Brasil, y horas después Lula abordó el tema en un discurso público. "Fue una señal muy, muy alentadora que recibimos porque lo vimos a Lula en ese acto y nos levantó un poco el ánimo porque la verdad es que este proceso había tenido una primera disminución, se había dicho que efectivamente no había lugar para el proceso de dumping, y después lo cambiaron", dijo Nin Novoa.
En el acto, Lula reconoció que existe "un pequeño problema con la entrada de leche importada de Uruguay y Argentina, que perjudica al pequeño productor", y señaló que "es correcto tomar medidas para protegerlos, pero que hay que tener "sentido de la realidad". El presidente brasileño también defendió que la salida no debe ser el castigo comercial, sino la construcción de mecanismos de compensación interna que fortalezcan al pequeño productor sin romper la lógica de integración regional.
Los argumentos jurídicos: quién denunció y qué tendría que haber denunciado
Más allá de la diplomacia, Nin Novoa señaló un argumento técnico-jurídico que Uruguay viene sosteniendo desde el inicio del proceso y sostuvo que la denuncia fue presentada por quien no tiene legitimidad para hacerlo.
"Hay una serie de pasos que hay que dar para presentar una acusación de antidumping. No es solo la legitimidad de quién la presenta. Los que nos tienen que presentar un recurso de dumping son los directamente perjudicados, los presuntamente perjudicados. En este caso sería la Cámara de Industrias Lácteas de Brasil. Esto no pasa. La Cámara de Industrias Lácteas no presentó nada. Quien presentó fue la CNA, que es la Confederación de Agricultura, diciendo que la leche natural, es lo mismo que la leche en polvo. La verdad que no son dos cosas iguales, cualquiera lo comprende", afirmó el embajador.
El argumento es el mismo que el Departamento de Defensa Comercial (Decom) sostuvo en dos oportunidades durante 2025: en agosto dictaminó que la leche cruda y la leche en polvo son productos distintos y que no correspondía el proceso. Los productores brasileños apelaron. El Decom volvió a resolverlo igual. Fue recién en noviembre, con la intervención del vicepresidente de Brasil, Geraldo Alckmin, quien ordenó que la investigación retomara su curso, que el caso cobró nueva vida en lo que Conaprole calificó como un giro "político".
Los números que desmienten el daño
"Brasil produce 35 billones de litros de leche por año y Uruguay produce 2 billones. La leche en polvo que Uruguay exporta a Brasil solo representa el 2,8% de ese mercado", sostuvo Novoa. Brasil es el cuarto productor mundial de leche y alegar que Uruguay le hace daño a esa industria colosal tiene para el embajador poca sustentación técnica.
Las dificultades del sector lechero brasileño responden a problemas estructurales internos, particularmente en el segmento de pequeños productores, donde la falta de competitividad está más vinculada a limitaciones propias del sistema productivo que a la incidencia de las compras externas.
En abril de 2026, el Decom emitió una nota técnica preliminar con indicios de dumping, con márgenes que van del 3,7% al 61,4%. Las empresas involucradas, Conaprole, Claldy, Estancias del Lago y Alimentos Fray Bentos, presentaron sus observaciones finales ante el organismo.
El 5 de mayo era la fecha límite original para el dictamen final, pero tanto el presidente de la República, Yamandú Orsi, como Nin Novoa hablan ahora del 18 de mayo como horizonte de resolución, lo que sugiere que el proceso político está sobreimprimiéndose nuevamente sobre el calendario técnico. La embajadora uruguaya en el Mercosur, Paola Repetto, advirtió que, tras agotar instancias bilaterales, Uruguay podría escalar el diferendo ante la Organización Mundial del Comercio (OMC), específicamente en el Comité de Prácticas Antidumping.
El peso de lo que está en juego
El número que concentra toda la tensión es uno solo: Brasil representa alrededor del 20% de las exportaciones de Conaprole, que exporta en torno a 70 millones de dólares mensuales en promedio. Si el fallo es adverso y Brasil aplica aranceles compensatorios, la ventaja del Arancel Externo Común del Mercosur (del 28%) quedaría anulada.
Los lácteos neozelandeses o europeos podrían terminar siendo más competitivos que los uruguayos en el mercado brasileño. La ironía es que todo esto ocurre en el mismo momento en que el acuerdo Mercosur-UE entró en vigor, una negociación que también requiere que Uruguay y Brasil se sienten en la misma mesa a repartir cuotas de exportación hacia Europa.
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