14 de octubre 2026 - 12:05

El dólar cayó menos en Uruguay que en Latinoamérica, ¿qué factores hay detrás de este comportamiento?

El Centro de Investigaciones Económicas apuntó que el peso uruguayo fue la moneda que menos se apreció y la segunda que menos volatilidad presentó.

El dólar cayó menos en Uruguay que en Latinoamérica.

El dólar cayó menos en Uruguay que en Latinoamérica.

El peso uruguayo fue la moneda que menos se apreció entre un conjunto de divisas latinoamericanas y la segunda que menos volatilidad presentó desde enero de 2025, incluso durante los períodos más conflictivos: ¿qué factores influyeron a esta estabilidad del tipo de cambio en el país?

El dólar viene atravesado por una tendencia de debilidad a nivel global que se dio, principalmente, entre enero de 2025 y agosto pasado, aunque con algunos períodos de mayor fortaleza dada la convulsión del escenario geopolítico. Con este escenario de fondo, muchas monedas de países emergentes se fortalecieron, entre ellas, el peso uruguayo. Sin embargo, la divisa nacional fue la que menos ganó en relación con sus pares regionales —o, en la misma línea, el tipo de cambio cayó menos en el mercado local—, según un análisis llevado a cabo por el Centro de Investigaciones Económicas (Cinve).

Un movimiento del dólar alineado con el escenario internacional

Al respecto, el Cinve señaló que, según el Nominal Broad U.S. Dollar Index —que mide el desempeño del billete verde en relación con una canasta de otras seis divisas—, el dólar cayó un 7,6% en el período considerado; mientras que, si se considera la evolución promedio en la región, las monedas contempladas se apreciaron un 15,5% en su conjunto frente al dólar.

Sin embargo, la caída del tipo de cambio en Uruguay fue menor, un 7,9% que lo acerca más al movimiento de la divisa global que al promedio latinoamericano. De cerca lo siguieron Chile (8,4%) y Perú (10,1%), dos países que se comportaron de forma similar al mercado local; mientras que, en el extremo opuesto, estuvieron las monedas de Colombia (27,1%) y Paraguay (24,25%). "En la medida en que el resto de las monedas de la región se apreció más que la media global, parece razonable conjeturar que en la explicación de lo ocurrido operaron con mayor intensidad factores específicos de cada país", señaló el centro de estudios, al respecto.

El peso uruguayo fue la moneda que menos se apreció frente al dólar dentro de un conjunto de divisas latinoamericanas.

El peso uruguayo fue la moneda que menos se apreció frente al dólar dentro de un conjunto de divisas latinoamericanas.

Uruguay, menos volátil que sus vecinos

Asimismo, los niveles de volatilidad fueron diferentes: Uruguay, con un 0,33, se ubicó apenas por detrás de Perú (0,32) y tuvo un indicador significativamente menor al del resto de los países, cuyo promedio se situó en 0,57. De hecho, a nivel local, la volatilidad también fue inferior a la media regional durante dos episodios que aumentaron la incertidumbre en los mercados mundiales: el "Día de la Liberación" de Donald Trump, que consistió en el anuncio de aranceles generalizados, el 2 de abril de 2025; y el inicio de la guerra en Medio Oriente con los ataques de Estados Unidos e Israel a Irán, el 28 de febrero pasado. En el primer caso, la volatilidad uruguaya fue de 0,62 contra el 0,82 latinoamericano; mientras que, en el segundo, fue de 0,59 contra el 0,79 regional.

"Ambos shocks externos provocaron una suba de la cotización del dólar en todos los países considerados, pero la respuesta uruguaya fue distinta a la observada en otros países. Ante el anuncio arancelario de la Administración Trump, el dólar subió en Uruguay 1,0%, menos que en el promedio regional (2,05%), mientras que ante el conflicto bélico con Irán ocurrió lo contrario: subió 3,4%, casi el doble del promedio regional (1,9%)", agregó el Cinve.

La volatilidad cambiaria en Uruguay fue menor a la de otros países de Latinoamérica.

La volatilidad cambiaria en Uruguay fue menor a la de otros países de Latinoamérica.

En el caso local, el centro de estudios señaló que el Banco Central del Uruguay (BCU) encadenó recortes consecutivos que llevaron la Tasa de Política Monetaria (TPM) al 5,75% en marzo de 2026, en un contexto de inflación por debajo de la meta y de un peso altamente fortalecido. De hecho, el recorte más amplio fue de 100 puntos básicos, el 26 de enero, cuando el dólar interbancario cotizaba en su menor valor desde julio de 2023. "A ello se suma que Uruguay no produce petróleo y depende por completo de importaciones, lo que es coherente con la suba de 3,4% del dólar ante el shock de la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán", añadió el informe.

Los factores clave en el escenario uruguayo

"En el periodo analizado, una cantidad relevante de monedas de la región se enfrentaron al mismo contexto global, marcado por la debilidad del dólar, aunque las repercusiones tuvieron intensidades muy distintas. La comparación regional sugiere que las condiciones de inserción internacional y las respuestas de las políticas monetarias nacionales son los principales argumentos para explicar las diferencias en el comportamiento de los mercados cambiarios", consideraron Felipe Palermo y Federico Riella, del equipo de seguimiento macroeconómico del Cinve.

En ese sentido, durante 2025, con el debilitamiento global del dólar y una TPM del 9,25%, los activos en pesos resultaban atractivos para los inversores en Uruguay; sin embargo, y a medida que la tasa de inflación se fue situando en niveles compatibles con las metas de la autoridad monetaria, el BCU llevó las tasas hasta el 5,75% —actualmente en 6%, tras la última reunión del Comité de Política Monetaria (Copom), el jueves 8—: "Esta corrección fue posible gracias a que las expectativas de inflación se mantuvieron ancladas en niveles compatibles con las metas a medio plazo del BCU, y todo indica que esto contribuyó a proteger el mercado de cambios de Uruguay de acontecimientos externos de gran magnitud que afectaron al entorno financiero internacional", señaló el informe.

En cambio, tras el shock externo asociado a la guerra en Medio Oriente, la búsqueda de refugio por parte de los inversores llevó a la reducción de las posiciones en monedas emergentes y a un incremento de la demanda de activos denominados en dólares. En los países donde el diferencial ya era bajo o se había reducido, como en el caso uruguayo, la salida de capitales fue mayor y la cotización del dólar subió por encima de la media regional, alineándose con la tendencia internacional.

"La evidencia referida a Uruguay muestra que la credibilidad de los objetivos de inflación del BCU permitió que el tipo de cambio absorbiera los shocks externos sin que se produjera una transferencia mecánica a las expectativas de inflación", destacó el Cinve, que agregó además que "la subida del dólar en Uruguay ante la irrupción del conflicto bélico en Irán no debe interpretarse como una señal de fragilidad, sino como la otra cara de una política monetaria que, gracias a su credibilidad, logró que el comportamiento del tipo de cambio se alineara con la evolución internacional del dólar".

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