11 de enero 2026 - 19:37

El país se encareció un 15% en dólares en 2025 ante la baja inflación y la apreciación del peso

La combinación de factores elevó los costos internos medidos en la divisa estadounidense, lo que preocupó a exportadores y agropecuarios.

El país cerró 2025 con inflación controlada y un fuerte encarecimiento en dólares.

El país cerró 2025 con inflación controlada y un fuerte encarecimiento en dólares.

Foto: Vecteezy

El país se encareció 15% en dólares durante el año pasado como resultado de una inflación anual de 3,65% combinada con una depreciación del tipo de cambio del 11,4% punta a punta, un comportamiento que marcó un giro respecto a 2024 y volvió a instalar la preocupación por la competitividad de la economía.

El aumento de los precios medidos en dólares quedó en evidencia tras conocerse los datos oficiales del cierre de 2025, que confirmaron un escenario de inflación históricamente baja pero acompañado por una apreciación de la moneda local. Esto implicó que, pese a la estabilidad en los valores en el mercado local, producir resultara más caro para quienes venden al exterior o compiten con bienes importados.

El registro del año pasado tiene grandes diferencias con lo ocurrido en comparación a 2024. Según detalla Tardaguila, ese año, el dólar había avanzado 12,9% punta a punta, mientras que la inflación alcanzaba el 5,5%, lo que derivó en un abaratamiento en dólares cercano al 7%. En diciembre de 2024, la cotización interbancaria había cerrado en 44,06 pesos, un nivel que servía de referencia para un contexto cambiario más favorable desde el punto de vista de la competitividad externa.

Inquietudes por la competitividad

Durante 2025, en cambio, aún descontando la inflación de Estados Unidos que se ubicó en 2,7% anual a noviembre, el país registró una pérdida de competitividad considerada significativa por analistas y actores productivos. Esta situación genera ciertas dudas en sectores agropecuarios e industrias exportadoras que atraviesan ciclos adversos de precios internacionales, como los lácteos, el arroz, los granos, la celulosa y la madera. Las excepciones han sido la carne vacuna y ovina, que lograron sostener mejores condiciones relativas.

Si bien la apreciación de la moneda local frente al dólar no fue un fenómeno exclusivo de Uruguay, la magnitud del encarecimiento fue mayor que en varios países competidores o socios comerciales. En economías como Nueva Zelanda o Australia, la apreciación fue menor, con variaciones negativas en dólares de 2,5% y 7%, respectivamente, lo que amplía la brecha de costos relativos.

El trasfondo de este escenario es una inflación baja. Con un registro anual de 3,65%, cerró 2025 por debajo de la meta oficial de 4,5% y alcanzó el menor nivel desde 2001, acumulando además 31 meses consecutivos dentro del rango de tolerancia de entre 3% y 6%. En diciembre, el Índice de Precios del Consumo mostró incluso una variación negativa de -0,1%, por debajo de lo esperado por los analistas.

La inflación subyacente también confirmó presiones acotadas, con un aumento mensual de 0,04% y un nivel interanual de 3,89%. En este contexto, el Banco Central del Uruguay (BCU) resolvió recortar la tasa de interés de referencia de 8% a 7,5%, en un intento por acompañar un escenario de inflación controlada, expectativas a la baja y un crecimiento económico más débil de lo previsto, aunque con el desafío latente del encarecimiento en dólares.

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