El dólar global profundizó su caída este miércoles, después de que el Departamento del Tesoro de Estados Unidos anunciara que duplicará el tamaño de algunas de sus operaciones de recompra de bonos de largo plazo, una medida que presionó a la baja los rendimientos de los títulos estadounidenses y favoreció a las principales monedas.
El dólar global cae tras las recompras de bonos de Estados Unidos y las minutas de la Reserva Federal
El billete verde retrocede mientras el Tesoro estadounidense amplía sus operaciones para sostener la liquidez del mercado de deuda.
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El dólar global se estabilizó y subieron los rendimientos de los bonos de Estados Unidos
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El dólar rebotó tras la caída y acumuló 41 jornadas consecutivas por encima de los $ 40
La decisión del Tesoro alivió la presión sobre la deuda estadounidense, pero las minutas de la Reserva Federal revelaron una creciente preocupación por la inflación.
El índice dólar, que mide el desempeño del billete verde frente a una canasta de seis monedas de referencia, cayó 0,72% hasta los 98,93 puntos, su nivel más bajo desde fines de mayo. En el mercado cambiario, el euro avanzó 0,78% hasta los 1,1664 dólares, su mayor valor en más de dos meses y medio, mientras que la libra esterlina ganó 0,48%, hasta 1,3597 dólares. El franco suizo también se fortaleció con fuerza, mientras que el yen avanzó 0,70%, hasta 158,48 unidades por dólar.
La reacción del mercado estuvo vinculada principalmente al anuncio del Tesoro estadounidense, que decidió ampliar las recompras de títulos de largo plazo para brindar mayor liquidez. Las operaciones, que alcanzarán al tramo de bonos con vencimientos de entre 10 y 30 años, pasarán de unos 2.000 millones de dólares a al menos 4.000 millones por operación y estarán vigentes entre el 9 de septiembre y el 4 de noviembre.
La medida tuvo un efecto inmediato sobre el mercado de deuda. El rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a 30 años cayó casi 10 puntos básicos hasta 5,1942%, después de haber alcanzado el martes un máximo cercano a 5,34%, su nivel más elevado desde 2007. En tanto, la tasa del bono a 10 años bajó unos 4,6 puntos básicos, hasta 4,66%.
Las minutas de la Fed mantienen la presión sobre las tasas
El retroceso del dólar se produjo, además, pese a que las minutas de la reunión de julio de la Reserva Federal mostraron una preocupación creciente de sus autoridades por la inflación.
El documento reveló que varios funcionarios estaban dispuestos a subir las tasas de interés y que muchos consideraban necesario un mayor endurecimiento monetario si la inflación no consigue acercarse al objetivo del 2% del banco central. En aquella reunión, la Fed mantuvo la tasa de referencia en un rango de 3,50%-3,75%, aunque tres funcionarios votaron a favor de aumentarla.
La publicación también mostró que el debate dentro de la Fed se alejó de la posibilidad de recortes que dominaba las expectativas del mercado meses atrás. Las actas no registraron respaldo a una reducción de tasas y plantearon que una falta de respuesta ante una inflación persistente podría obligar a aplicar un ajuste más fuerte posteriormente. El escenario deja así una tensión entre dos fuerzas. Por un lado, el anuncio del Tesoro alivió las condiciones financieras, redujo los rendimientos de los bonos y debilitó al dólar. Por otro, la Fed continúa señalando que la inflación podría requerir una política monetaria más restrictiva.
Los mercados siguen atentos a la evolución de los precios y del empleo estadounidense, pero también al impacto que pueda tener la guerra en Medio Oriente sobre la inflación. El petróleo Brent, de hecho, avanzó 0,66%, hasta 91,62 dólares por barril, en medio de una nueva escalada de las tensiones regionales.
Wall Street rebota tras la caída de los rendimientos
La baja de las tasas de los bonos también permitió un rebote de Wall Street, después del fuerte retroceso registrado por las acciones tecnológicas en la rueda anterior. El Dow Jones avanzó 0,22%, hasta los 53.463,05 puntos, mientras que el S&P 500 ganó 0,21%, hasta 7.707,98 unidades, y el Nasdaq Composite subió 0,16%, hasta 26.331,09 puntos. La mejora estuvo liderada por el sector sanitario, aunque el comportamiento del mercado fue dispar. Los inversores aprovecharon el descenso de los rendimientos de los Treasuries para recuperar posiciones en activos de riesgo, después de que el aumento de las tasas de largo plazo hubiera golpeado especialmente a las compañías tecnológicas y vinculadas a la inteligencia artificial.
El sector sanitario del S&P 500 avanzó 3,5%, su mayor suba diaria desde abril de 2025, y alcanzó además un máximo histórico. El principal impulso provino de Moderna, cuyas acciones se dispararon cerca de 177% después de anunciar resultados positivos de un ensayo avanzado de una terapia personalizada de ARN mensajero contra el melanoma desarrollada junto con Merck.
El movimiento se extendió a otras compañías del sector: Merck subió 12,6%, Novavax avanzó 10,8% y BioNTech ganó 22%. El índice Nasdaq de biotecnología, por su parte, escaló 6,4%. Entre las tecnológicas, en cambio, persistió cierta presión. El índice de semiconductores de Filadelfia terminó con una caída cercana al 2%, aunque Marvell Technologies ganó 9,9% luego de anunciar que colaborará con Google en el desarrollo de chips personalizados.
También hubo avances entre algunos grandes minoristas. Target subió 4,3%, después de mejorar su previsión de ventas anuales; Lowe's ganó 2%, pese a recortar su proyección de crecimiento, mientras que Estée Lauder avanzó 16,3% tras anticipar ganancias anuales superiores a las previstas por Wall Street.
De esta manera, los mercados internacionales quedaron nuevamente atravesados por una combinación de política monetaria, deuda pública, inflación y tensiones geopolíticas. La caída de los rendimientos estadounidenses dio aire a las acciones y debilitó al dólar, aunque las señales de la Fed muestran que el riesgo de una política monetaria más restrictiva todavía no desapareció.

