19 de agosto 2026 - 12:54

Moody's advierte por la rigidez del gasto y ubica a Uruguay en el Top 5 regional

Los subsidios y otras transferencias corrientes concentran la mayor parte, aunque sin afectar la consolidación fiscal, según un informe de la calificadora.

La rigidez del gasto de Uruguay es de las más altas de la región, advirtió Moodys.

La rigidez del gasto de Uruguay es de las más altas de la región, advirtió Moody's.

Foto: Reuters

La rigidez del gasto en Uruguay se ubica entre las más altas de la región, de acuerdo a un informe de la agencia Moody’s Ratings sobre los países de América Latina, que pone el foco en cómo impacta en la consolidación fiscal de cada nación.

En total, la proporción de gasto rígido llegó al 83% en Uruguay, superado únicamente por Brasil (97%), Argentina (90%), Costa Rica (89%) y Colombia (87%), pero por encima del promedio regional de 77%.

Del total nacional, la mayor cantidad tiene que ver con subsidios y otras transferencias corrientes, mientras en menor medida afectan los sueldos y salarios, las compras de bienes y servicios, los pagos de intereses y el gasto de capital.

Sin complicaciones fiscales

Si bien Moody’s advirtió que “las altas y rígidas necesidades de gasto están complicando la consolidación fiscal” en la región, este fenómeno no se observa en el país, ya que es el único que no necesita un mayor ajuste fiscal para estabilizar la deuda y tiene un balance neutro, superado únicamente por República Dominicana, que sobrecumplió esa meta.

A la vez, puntualizó que la restricción derivada de la rigidez del gasto “es mayor cuando una elevada proporción de la rigidez coincide con un volumen total elevado” y consideró que la combinación de un gasto de alrededor del 30% o más del PIB con un elevado porcentaje de rigidez, “deja una gran parte del ingreso nacional comprometida con gastos que son difíciles de reducir”.

El balance fiscal le da neutro a Uruguay.

El balance fiscal le da neutro a Uruguay.

La agencia recordó que el origen de una mayor rigidez influye en sus implicaciones crediticias y precisó que “los aumentos en los compromisos de intereses, transferencias o salarios amplían la base de gasto que los gobiernos no pueden revertir fácilmente, lo que limita el margen para una consolidación duradera basada en el gasto”.

En la misma línea, advirtió que las reducciones repetidas de la inversión pública pueden debilitar el crecimiento a mediano plazo.

Qué es el gasto rígido según Moody’s

En su definición de gasto rígido, Moody’s contabiliza aquellos obligatorios y discrecionales y advierte que la rigidez presupuestaria es relevante para la eficacia de la política fiscal y la capacidad de los gobiernos para estabilizar la deuda.

“Si bien algunos gobiernos cuentan con normas fiscales que limitan el crecimiento de determinados tipos de gasto, por lo general, estas reglas tienden a excluir el gasto obligatorio debido a su importancia para el desarrollo social y económico”, expresaron desde la agencia.

Y apuntaron: “Esto significa que el cumplimiento de las normas fiscales puede no traducirse necesariamente en mejoras de la posición fiscal subyacente si el aumento del gasto rígido no se compensa con mayores ingresos estructurales”.

En esa línea, Moody’s recordó que una elevada proporción de gasto rígido “limita el ajuste fiscal y la capacidad de los gobiernos para responder a shocks”, lo que puede “reorientar la consolidación hacia recortes del gasto más flexibles, incluyendo el gasto de capital”.

Te puede interesar