El dólar global cerró prácticamente estable este lunes, luego de haber operado con pérdidas durante gran parte de la jornada, en un contexto marcado por la fuerte caída de los precios del petróleo tras la pausa en los ataques entre Estados Unidos e Irán y la expectativa por una semana clave para la política monetaria y los balances corporativos.
El índice dólar, que mide el desempeño del billete verde frente a una canasta de seis monedas de referencia, terminó con una suba del 0,07% hasta los 101,539 puntos, recuperándose de los mínimos intradiarios. En tanto, el euro llegó a avanzar hasta un 0,4%, aunque moderó sus ganancias para cerrar prácticamente sin cambios en 1,1371 dólares, mientras que el dólar retrocedió un 0,1% frente al yen, hasta 163,74 yenes.
La caída del crudo, tras la decisión de Washington de suspender temporalmente su campaña de bombardeos sobre Irán y la disposición de Teherán a detener también los ataques si se mantiene esa pausa, mejoró el apetito por el riesgo y restó impulso inicial al dólar. Sin embargo, la moneda estadounidense recuperó parte del terreno perdido gracias a que los rendimientos de los bonos del Tesoro retrocedieron menos que los de otras economías desarrolladas.
La atención de los inversores se concentra ahora en la reunión de política monetaria de la Reserva Federal, que culminará el miércoles. Según la herramienta FedWatch de CME Group, el mercado asigna una probabilidad cercana al 38% de una suba de 25 puntos básicos, mientras que el escenario de mantener las tasas sin cambios concentra alrededor del 62% de las apuestas.
Bancos centrales y el yen, bajo la lupa
Además de la decisión de la Fed, esta semana también se reunirán el Banco de Inglaterra y el Banco de Japón, que se espera mantengan sin cambios sus tasas de interés, aunque el mercado seguirá atento a cualquier señal sobre futuros movimientos.
En Japón persiste la preocupación por la debilidad del yen, que continúa cerca de sus mínimos de los últimos 40 años frente al dólar. Los operadores mantienen la expectativa de una eventual intervención de las autoridades si la depreciación de la moneda vuelve a intensificarse.
Los inversores también estarán atentos a la publicación del PIB estadounidense del segundo trimestre y del índice de inflación PCE subyacente, la medida de inflación preferida por la Reserva Federal, que podrían modificar las expectativas sobre el rumbo de la política monetaria.
Wall Street cerró con saldo mixto mientras espera los balances tecnológicos
Wall Street terminó la jornada con resultados mixtos, en una sesión dominada por la cautela antes de la publicación de los balances trimestrales de Microsoft, Amazon, Meta y Apple, que pondrán a prueba el entusiasmo del mercado por las inversiones en inteligencia artificial.
El Dow Jones avanzó 0,51%, el S&P 500 cerró prácticamente estable con una leve suba del 0,02%, mientras que el Nasdaq retrocedió 0,18%. La caída cercana al 8% del Brent alivió parte de la presión inflacionaria que había generado la escalada bélica de las últimas semanas, aunque los inversores siguen atentos a la posibilidad de que un eventual repunte del petróleo obligue a la Reserva Federal a mantener una política monetaria más restrictiva.
Entre los movimientos destacados, Walmart subió 2,1%, Microsoft ganó 1,9% y Johnson & Johnson avanzó 1%, ayudando a sostener al S&P 500. En contraste, el índice de semiconductores de Filadelfia (PHLX) cayó 2,2%, profundizando la corrección del sector, mientras que Occidental Petroleum perdió 4,1% y Exxon Mobil retrocedió 1,4% tras el desplome del precio del crudo.