El Ejército adelantó que tendrá un rol activo en la campaña electoral que se avecina en Uruguay, siempre y cuando “se mienta o se ofenda a la fuerza”, y únicamente a través de mecanismos judiciales y respuestas públicas a las difamaciones que, según prevén, tendrán origen en el Frente Amplio (FA).
El Ejército prevé un escenario de tensión con el FA durante la campaña electoral
Advirtió que tendrá un rol activo si es criticado. Los votos de la familiar militar, en juego.
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La campaña electoral en Uruguay tocará temas que tengan que ver con el Ejército.
Cuando el exdiputado y actual dirigente del Partido para la Victoria del Pueblo (PVP), Luis Puig, cuestionó prácticas que ocurrirían al interior del Liceo Militar —que incurrirían, incluso, en la violación de derechos humanos y torturas—, abrió un nuevo frente de batalla política para la oposición en un año que no tendrá pocos temas de debate sobre la mesa, tal y como informó el semanario Búsqueda.
El dirigente de izquierda dijo en Teledoce que “ha habido una cantidad importante de denuncias”, razón por la cual el PVP iba a proponer la eliminación del Liceo Militar en el Congreso del Frente Amplio.
La respuesta inmediata fue una denuncia penal por difamación e injurias presentada por el ministro Javier García, en representación del Ministerio de Defensa. Pero también el comandante en jefe del Ejército, Mario Stevenazzi, ingresó en la discusión pública y señaló que “los conceptos evidencian desconocimiento de la realidad que existe en el mencionado instituto de educación”.
El Ejército, un tema que se perfila para la campaña
La respuesta de Stevenazzi, a través de un comunicado, no fue una postura aislada sino el resumen de la posición mayoritaria en la institución. Y parece adelantar lo que será un año intenso en discusiones que tengan que ver con las fuerzas.
No es causal: además de los comentarios de Puig sobre el Liceo Militar —tema que, finalmente, no forma parte de las bases programáticas para un gobierno de 2025 a 2029—, algunos sectores del Frente Amplio rechazan las misiones de paz de las Naciones Unidas, consideradas elementales por el Ejército pero como “ocupaciones extranjeras que habilitan abusos de diverso tipo”, por el espacio Izquierda y Libertad —que agrupa al PVP, Casa Grande, el Partido Socialista y la Lista 5005.
Por su parte, el proyecto de reforma de la Ley Orgánica de las Fuerzas Armadas y el costo económico de la adquisición de nuevo equipamiento para la Armada y la Fuerza Aérea también son punto que generan discordia, actualmente.
Para la interna frenteamplista y los cuatro precandidatos, que el tema se pusiera sobre la mesa es, en principio, incómodo. Desde la oposición entienden que la relación con las Fuerzas Armadas es delicada de cara a las elecciones, no solo por el vínculo en caso de lograr acceder al gobierno nuevamente, sino por el caudal de votos que representa la familia militar —sobre todo, con un partido como Cabildo Abierto que disputa directamente este porcentaje del electorado.
Por su parte, Stevenazzi adelantó que está dispuesto a responder públicamente las difamaciones que lleguen desde la coalición de izquierda, por lo que el tema de debate parece haber sido instalado fuertemente. “El país estará inmerso en una campaña electoral, una más”, apuntó en el comunicado, y aseguró que “cuando se mienta o se ofenda a la fuerza deberemos buscar mecanismos que nos permitan reparar ese daño hacia el público interno, pero también hacia el público externo”.
“Así lo haremos, de la forma que elijamos dentro de lo que la ley nos permita, en la oportunidad que definamos, pero con la firmeza de siempre”, añadió el comandante en jefe del Ejército.


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