La visita del presidente de la República, Yamandú Orsi, al portaaviones nuclear USS Nimitz el sábado pasado desató una tormenta política que cruzó todas las fronteras ideológicas, lo cuestionó la oposición y su propio aliado el PIT-CNT, y ahora el Frente Amplio (FA) sale a justificarlo con el argumento de la conveniencia económica de mantener buena relación con el presidente estadounidense, Donald Trump, para evitar nuevos aranceles.
"Si el presidente tiene que sopesar entre visitar un portaviones o que sobre el país recargue el aumento de aranceles a determinados productos de un 50%, ¿Qué va a hacer? Seguramente es mucho más beneficioso visitar un portaviones que tener allí un peso extra de aumento arancelario. Son razonamientos lógicos", dijo este lunes el senador frenteamplista, Nicolás Viera, en rueda de prensa.
La frase expone la tensión que recorre al gobierno de Orsi: gobernar con el PIT-CNT como aliado histórico, pero en un mundo donde Estados Unidos bajo Trump puede aplicar aranceles que destruyan exportaciones uruguayas con un solo decreto.
Orsi portaaviones Estados Unidos
Cómo fue la visita que desató el debate político
El sábado 2 de mayo, Orsi partió desde el Aeropuerto Internacional de Carrasco a bordo de un avión militar estadounidense Grumman C-2 Greyhound hacia la cubierta del USS Nimitz, el portaaviones de propulsión nuclear más antiguo en servicio activo de la flota estadounidense, que navega frente a la costa uruguaya. Lo acompañaron el embajador de Estados Unidos en Uruguay, Lou Rinaldi, el comandante del Grupo de Ataque de Portaaviones 11, Cassidy Norman, y el canciller Mario Lubetkin.
El Nimitz forma parte del despliegue "Southern Seas 2026" o "Mares del Sur 2026" del Comando Sur de las Fuerzas Navales de EEUU, encuadrado dentro de los ejercicios militares que desarrolla junto con nueve países de América Latina. El buque zarpó el 7 de marzo desde su base en Bremerton, Washington, y culminará su circunnavegación de América del Sur el 20 de junio, cuando arribe a la costa atlántica estadounidense para iniciar los trámites de su desactivación definitiva tras 51 años de servicio.
Orsi siguió así los pasos de sus pares regionales: en las dos semanas previas, el presidente de Chile, José Antonio Kast, y el de Argentina, Javier Milei, también habían subido al Nimitz. La diferencia es que ninguno de ellos gobierna desde la izquierda ni tiene al PIT-CNT como aliado político.
El problema constitucional: el avión que nadie autorizó
El epicentro del cuestionamiento no es la visita en sí sino el transporte. El artículo 85, numeral 11 de la Constitución establece que corresponde al Poder Legislativo "permitir o prohibir que entren tropas extranjeras en el territorio de la República". El avión militar estadounidense Grumman C-2 Greyhound aterrizó en Carrasco sin que el gobierno solicitara esa autorización al Parlamento.
El diputado del Partido Nacional (PN), Federico Casaretto, fue tajante en redes: "El gobierno omitió enviar al Parlamento la solicitud de venia para que ingresara esta aeronave militar extranjera a territorio nacional. Tuvimos sesión de Diputados el martes y del Senado el jueves, donde perfectamente lo podríamos haber tratado y aprobado. El gobierno del Frente Amplio optó por violar la Constitución de la República".
El senador blanco, Sebastián Da Silva, fue aún más duro: "Es una telenovela típica de este gobierno. La Constitución es clara en su artículo 85. La Asamblea General es la que tiene que autorizar por ley el ingreso de tropas. Advertidos fueron. El 6 de abril, que venía el portaaviones era sabido, conocido por todos. Se hicieron los chanchos rengos y ahora entendemos por qué. Porque es muy difícil explicar cómo un 1 de mayo vas a cantar la Internacional en un Día de los Trabajadores antiimperialista y después vas tranquilamente a uno de los emblemas más imperialistas que tienen los gobiernos americanos".
La respuesta del oficialismo vino de la senadora frenteamplista Bettiana Díaz, presidenta de la Comisión de Defensa Nacional, quien explicó que no se trató de un "ingreso de tropas", sino de un "apoyo logístico" y que el portaaviones se mantuvo en aguas internacionales.
El PIT-CNT dispara contra su propio gobierno
El PIT-CNT emitió un comunicado acusando al presidente de "violentar la propia Constitución, aceptando la entrada en territorio nacional de una aeronave extranjera sin permiso del Parlamento".
La central sindical apeló a una declaración de la Celac firmada por Uruguay en 2014 que establece a América Latina como zona de paz y libre de armas nucleares, y lamentó que la visita coincidiera con nuevas restricciones de Trump contra Cuba. El comunicado llegó apenas 48 horas después del acto del 1° de mayo, en el que Orsi había compartido el asado en el Quincho de Varela con referentes sindicales incluyendo al secretario general del PIT-CNT, José Lorenzo López.
La lógica del senador Viera: Trump y los aranceles como argumento
En ese contexto, la defensa del senador Viera fue tan directa como reveladora: "Estamos muy tranquilos y confiados en el accionar del presidente. Creemos que hizo lo que tenía que hacer. Es muy correcto que ante una invitación donde se pone en juego el relacionamiento de nuestro país con otro, el presidente acuda en representación del Estado". Además, dijo que califica como "un poco rara" la trascendencia que se le da al episodio, señalando que "no hubo desembarco de ningún militar extranjero".
El embajador estadounidense Rinaldi, por su parte, quitó dramatismo al episodio: "No hay ninguna situación preocupante para Estados Unidos. Yo estoy para fortalecer los vínculos entre los países".
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