El gobierno apuesta fuerte a la segunda transición energética en Uruguay, y uno de los proyectos clave dentro de esta estrategia será el aprovechamiento de los residuos para la generación de energía eléctrica, fortaleciendo el rol de la biomasa en la matriz local.
El gobierno apuesta a la biomasa dentro de la segunda transición energética
El Ministerio de Ambiente anunció la creación de un ámbito interinstitucional para la generación de energías renovables con biomasa residual.
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La Intendencia de Montevideo busca transformar un residuo diario de las cocinas en biocombustibles
El gobierno apuesta a la biomasa dentro de la segunda transición energética.
El ministro de Ambiente, Edgardo Ortuño, anunció la creación de un ámbito interinstitucional cuyo objetivo será el de promover proyectos de cogestión de generación de energía con biomasa residual. Será un espacio "de coordinación y estímulo de políticas de aprovechamiento energético de los residuos", y una forma de "seguir sumando esfuerzos" para "mejorar la calidad de vida de las uruguayas y de los uruguayos".
La medida será promovida a través de un decreto recientemente suscripto entre los ministerios de Ambiente, Industria, Energía y Minería (MIEM), y Economía y Finanzas (MEF); y que será firmado por el presidente Yamandú Orsi en las próximas horas.
La apuesta a la biomasa para generación de energías renovables
El ámbito anunciado por el gobierno estará enfocado, principalmente, en proyectos de generación de energía a través de la biomasa, como una forma de seguir profundizando las fuentes renovables dentro de la matriz energética de Uruguay. En ese sentido, el lunes pasado se volvió a cubrir el 100% de la generación eléctrica del territorio nacional con energías renovables, según los datos de ADME difundidos por SEG Ingeniería. De este total, el 63% fue hidráulica, el 21% eólica, el 13% biomasa y el 3% solar.
Según explicó Ortuño durante el anuncio, el Ministerio de Ambiente “transita por un nuevo modelo de gestión de residuos que permitirá, entre otras cosas, transformar el pasivo ambiental, que es la basura, en un activo energético”. Esto no solo tiene una ventaja en términos de generación de energía limpia —factor clave dentro de lo que se proyecto como la segunda transición energética del país—, sino que también contribuye al reciclaje y a un tratamiento más ecológico de determinados residuos.
Asimismo, se espera que, además de promover proyectos de cogeneración energética, la iniciativa contribuya a "incentivar la investigación e innovación en el desarrollo de energía a través del procesamiento de otros tipos de residuos, que son tecnologías que Uruguay debe explorar", señaló el jerarca.
En esa línea, se buscará impulsar la generación de energía a partir de biomasa proveniente de procesos agroindustriales, como la cáscara de arroz y la madera, así como fomentar la investigación y la innovación para incorporar otras corrientes de residuos al desarrollo energético.
Un proyecto paralelo de biocombustibles en Montevideo
En paralelo a los anuncios a nivel nacional, la Intendencia de Montevideo (IMM) y ALUR firmaron un convenio para incorporar la recolección de aceite usado de fritura al programa Hogares Sustentables, con el objetivo de promover su correcta gestión, prevenir la contaminación ambiental y valorizar ese residuo mediante la producción de biocombustibles.
El acuerdo, que entró en vigencia el 23 de julio, forma parte de una estrategia de economía circular impulsada conjuntamente por ambas instituciones; y prevé la implementación de un sistema integrado para la recolección, gestión y valorización del aceite usado de origen tanto doméstico como comercial.
La lógica del acuerdo es transformar un residuo que hoy suele terminar mal descartado, muchas veces directamente por el desagüe —con el consiguiente daño ambiental— en una materia prima para un proceso industrial certificado.

