El gobierno avanza en la elaboración de un nuevo marco regulatorio para que el país esté preparado ante un eventual hallazgo de petróleo offshore, con el foco puesto en la transparencia y la protección ambiental, y generar cierta certidumbre en la sociedad.
El gobierno prepara un marco regulatorio ante un eventual hallazgo de petróleo offshore
Desde los ministerios de Industria y Ambiente destacan la necesidad de adelantarse y elaborar reglas claras, con el foco puesto en la transparencia y control.
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El gobierno prepara un marco regulatorio ante un eventual hallazgo de petróleo offshore.
La ministra de Industria, Energía y Minería, Fernanda Cardona, y el ministro de Ambiente, Edgardo Ortuño, se refirieron a los trabajos de exploración en curso y a las condiciones en que se desarrollan. Cardona sostuvo que el país debe "anticiparse a un posible descubrimiento" y dotarse de reglas claras que den seguridad a la ciudadanía. También remarcó que la exploración se está realizando sin que hasta el momento "se hayan registrado perjuicios" y bajo un enfoque de equilibrio ambiental, en diálogo con organizaciones sociales y con la obligación del Estado de respaldar sus decisiones en informes técnicos sólidos.
"Tenemos la obligación de dar los informes técnicos que le dan robustez a determinadas decisiones. Uruguay tiene que estar preparado, además, en un marco regulatorio ante un posible hallazgo como le pasó a Noruega que es pionero en energías verdes y también explota petróleo. Ellos han tenido un trabajo intenso y beneficioso en un marco regulatorio que lo hizo con antelación a los hallazgos", sostuvo la jerarca.
Cambios para habilitar la prospección
Por su parte, Ortuño explicó los alcances de la habilitación ambiental para la prospección sísmica y subrayó que esta actividad "no es nueva" en el país. En este sentido, recordó que los contratos fueron firmados por Ancap con empresas petroleras entre 2022 y 2024, y que entre 2012 y 2017 ya se habían realizado tareas similares, "incluso en áreas mayores, con el aval de todos los partidos". El ministro aclaró que la novedad radica en el nivel de exigencias y garantías ambientales que resolvió el actual gobierno.
Ortuño detalló que el área de desarrollo fue limitada y acotada, "ubicándose entre 150 y 300 kilómetros de la costa", y que se duplicaron las medidas de protección de la fauna marina. Entre ellas, destacó la prohibición de realizar actividades si se detectan animales a menos de un kilómetro, la obligación de detener las tareas para permitir que se alejen, la incorporación de observadores marinos especializados y una mayor vigilancia por parte del Ministerio de Ambiente.
Según el jerarca, el análisis de la normativa internacional permitió establecer estándares que colocan al país "entre los más garantistas en este tipo de desarrollos".
El reclamo de ambientalistas
Las respuestas de Cardona y Ortuño llegan luego del planteo de organizaciones ambientalistas que anunciaron movilizaciones y acciones legales para frenar la exploración de petróleo en el mar. Las empresas Searcher Geodata, CGG Services, APA Corporation y Petroleum Geo-Services (PGS) recibieron la autorización ambiental del Ministerio de Ambiente (MA) para realizar prospección sísmica 3D, lo que desató el rechazo inmediato.
La autorización permite a las empresas obtener datos geológicos para evaluar la eventual existencia de reservas de hidrocarburos y luego ofrecer esa información a petroleras como Shell, Chevron, YPF y Challenger Energy, que tienen contratos vigentes con Ancap. La actividad podrá desarrollarse hasta abril, a una distancia de entre 150 y 300 kilómetros de la costa, dentro de los bloques offshore 1 y 4. El gobierno autorizó un área a explorar que representa un tercio de lo solicitado inicialmente, en un intento por mitigar el impacto ambiental de las operaciones.
Las organizaciones expresaron su preocupación al indicar que la técnica de prospección sísmica utiliza cañones de aire que generan pulsos sonoros de extrema intensidad, por encima de los 250 decibelios. Para mamíferos marinos como ballenas y delfines, que dependen del sonido para sobrevivir, el ruido sísmico causa alteraciones en comportamientos, lesiones fisiológicas e incluso la muerte.

