El hallazgo de nuevos restos óseos en el Batallón 14 esta semana volvió a poner sobre la mesa el reclamo de los familiares a las Fuerzas Armadas para brinden la información necesaria para agilizar la búsqueda de los detenidos desaparecidos durante la dictadura cívico-militar en el Uruguay, como así también el cuestionamiento al arco político por su inacción frente al secreto militar.
El nuevo hallazgo en el Batallón 14 apunta otra vez al silencio de las Fuerzas Armadas
La organización de Familiares de Detenidos Desaparecidos pide por un acuerdo político para presionar a las FF.AA. a brindar información.
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Los restos óseos hallados en Batallón 14 pertenecen a Amelia Sanjurjo
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La búsqueda de desaparecidos seguirá en el batallón 14 y se extenderá a predios privados
Familiares de desaparecidos cuestionan el silencion militar y la inacción del poder político.
Hallar nuevos restos óseos genera a los familiares emociones dispares que, Ignacio Errandonea, integrante del organización de Familiares de Detenidos Desaparecidos, calificó como de "mucha ansiedad y sentimientos encontrados". "Por un lado tenés la ansiedad porque querés tener todas las respuestas ya y, por otro lado, el sentimiento de dolor de la constatación y la bronca", explicó, en diálogo con Ámbito.
Errandonea detalló que hoy terminarían de sacar los restos hallados en el pabellón, para luego llevarlos al laboratorio del equipo de antropología para comenzar a determinar las primeras conclusiones. A partir de allí, cuenta, se realizan rayos X para determinar las lesiones, también se evaluará el sexo y la contextura física. En tanto, se realizará la extracción de ADN la cual se enviará a la ciudad de Córdoba para poder identificar el cuerpo, un proceso que tardaría, aproximadamente, un mes y medio.
Este proceso, sin dudas doloroso, se agrava frente al silencio por parte de los responsables de las desapariciones. "¿Por qué diablos se mantiene este silencio cobarde de las Fuerzas Armadas? ¿Por qué no dan la información de una vez por todas? Son un montón de cosas que se revuelven adentro de uno", lamentó Errandonea.
La inacción política
En ese sentido, cuestionó la poca presión por parte del arco político a las Fuerzas a que expongan la información que ocultan. "Para presionar a las Fuerzas Armadas tenés que tener la capacidad de sanción y para eso tenés que generar políticas de Estado", explicó Errandonea.
Errandonea recordó el año 2019 cuando el entonces presidente Tabaré Vázquez quiso sancionar a seis generales. "Se prefirió la campaña electoral y se desautorizó a la presidencia", lamentó. "Hace falta un gran acuerdo político porque una cosa es de la boca para afuera decir que quieren que aparezcan los detenidos desaparecidos y otra es implementar políticas serias en búsqueda de la verdad sin buscar réditos electorales", agregó.
"Esa visión dispar permite que las Fuerzas Armadas mantenga una autonomía que no es sana para la democracia", criticó.
Una situación inabarcable
El silencio de los militares perjudica la búsqueda de los detenidos desaparecidos ya que, aunque el Instituto tenga la autoridad por ley de acceder a cualquier territorio, según Errandonea, esa autoridad se vacía en la medida que las Fuerzas Armadas no brindan información para facilitar la proceso.
"El problema esta en que si no tenés la información voluntaria, u obligada, de las Fuerzas Armadas, estamos en el horno. Vamos a seguir avanzando muy a tientas", lamentó y recordó que el Batallón 14 tiene 400 hectáreas, un territorio casi imposible de excavar de forma apresurada.
"Lo que falta es la decisión política para exigirle a las Fuerzas Armadas porque, al fin y al cabo, no pueden manejarse de forma autónoma. Son dependientes del poder político y son dependientes del sistema político que, teóricamente, es democrático y vienen a acatar órdenes. Somos nosotros, la ciudadanía, los que le pagamos el sueldo" recalcó.
Buenas intenciones pero fuera del objetivo
Este jueves el intendente de Canelones, Marcelo Metediera, visitó el Batallón 14 y, en diálogo con la prensa, esbozó la idea de que el territorio pase de las manos de las Fuerzas Armadas a la Institución Nacional de Derechos Humanos. Sin embargo, para Errandonea, como también para la organización en la que pertenece, lo importante es la búsqueda. "Primero prioricemos la búsqueda y después discutamos. El instituto no tiene los recursos económicos para mantener ese espacio, son 400 hectáreas", explicó.
Errandonea comentó que para eso, hay que tener un proyecto y un presupuesto muy grande. "Si no podemos mantener ese parque, lo empiezan a ocupar y dificultamos la búsqueda", remarcó y recordó que el Batallón de La Tablada, también conocido como Base Roberto, fue declarado sitio de memoria y actualmente tiene problemas con la ocupación del territorio. "Yo entiendo la buena voluntad de muchos planteos, pero para nosotros lo principal es la búsqueda", resaltó
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