Uruguay logró perforar el piso de la tasa del 25% de informalidad laboral, llegando a un 20,9% y cerrando el 2022 con 32.000 puestos de trabajo creados, 27.000 puestos menos que en el 2021, mostró el último boletín del Centro de Estudios para el Desarrollo (CED).
El trabajo informal perforó el piso del 25%
Según el último boletín del Centro de Estudios para el Desarrollo (CED), la tasa de informalidad de encontró en 20,9%.
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En el 2021 se crearon 59.000 puestos de trabajo en el Uruguay.
De acuerdo al CED, este límite no se superaba desde 2014 y que venía bajando desde 2006 – con una tasa del 35% de informalidad laboral – gracias a las políticas llevadas a cabo por los gobiernos de Tabaré Vázquez y José Mujica.
Lo que tiene que ver con el mercado laboral, en el 2022, se crearon 32.000 puestos de trabajo. Mientras que en el 2021 – a pesar de mostrar una baja al principio del año debido a la pandemia – se superó el promedio ya que se llegó a la creación de 59.000 puestos de trabajo, aunque en el 2022 el trabajo se mostró más estable y se logró mantener.
Otros estudios confirman la tendencia
Según el sitio Our World in Data, Uruguay ha reducido su economía informal hasta la mitad en tan solo una década, alcanzando hasta el 20% de su población. Se trata de algo inusual frente a las altas cifras que presentan varios de los demás países de América Latina, en donde más de la mitad de la población se encuentra en esta condición de trabajo. Con esto, el país se encuentra más cercano al 17% que registró la Unión Europea.
En las últimas décadas, el Uruguay depositó enormes esfuerzos para reducir estos indicadores. Luego de la crisis económica uruguaya entre 1999-2002, el país entró en un ciclo virtuoso que le ha permitido una posición privilegiada, con el aumento de la prosperidad y la reducción de la informalidad como un subproducto.
En 2005, se reactivaron las negociaciones colectivas entre empleadores y empleados, que redefinirían condiciones de trabajo y lograrían una mayor inclusión en la cobertura social. Esta medida también permitió que los sindicatos se fortalecieran y ganaran terreno.
Además, durante estos años, los gobiernos han introducido varios incentivos y reformas fiscales buscando que los empleadores integren a sus trabajadores dentro de la cobertura formal. Además, se lograron implementar otros programas sociales enfocados en el trabajo, como las modificaciones en la atención médica y el seguro de desempleo.
¿Quiénes aportan menos a la seguridad social?
El último dato actualizado de la tasa de no registro del Instituto Nacional de Estadística (INE), arrojó que un 21,8% de los hombres y un 19,3% de las mujeres uruguayas no aportan a la seguridad social. Además, según el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS), el empleo informal cayó un 4% en comparación con los datos prepandemia.
Los tres departamentos que cuentan con mayor trabajo informal son Artigas con el 40,6%, Rivera con 34,7%, y Maldonado que presenta un 34,1%, de acuerdo a la última información del trimestre móvil de septiembre-noviembre de 2022. En el otro extremo se encuentra Montevideo que ostenta el índice más bajo de informalidad con un 12,2%, seguido por San José —19,6%— y Flores —19,6%—.
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