La agencia calificadora de riesgo Fitch Ratings publicó una advertencia para Uruguay respecto del estado de su deuda pública en relación con el Producto Bruto Interno (PBI); y señaló que si bien la regla fiscal está ayudando a mejorar la credibilidad fiscal del país, éste todavía debe trabajar en la reducción del endeudamiento.
Fitch alertó a Uruguay sobre la necesidad de estabilizar la deuda
La agencia calificadora consideró que la regla fiscal ayuda a la credibilidad fiscal del país, pero que la reducción del déficit será clave para una futura mejora del grado inversor.
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La deuda uruguaya ha sido uno de los puntos de alarma para el desarrollo económico nacional señalados por distintos organismos e instituciones internacionales como, incluso, el Fondo Monetario Internacional (FMI). En ese sentido, Fitch llamó a trabajar con mayor intensidad para la reducción del déficit, incluso a pesar de los recientes buenos resultados a nivel macroeconómico que redundaron en la mejora de la nota crediticia del país por parte de Moody’s.
“La regla fiscal de Uruguay está ayudando a mejorar la credibilidad fiscal, pero aún tiene que anclar la consolidación lo suficiente como para estabilizar completamente la deuda/PIB, expresó la agencia estadounidense en un comunicado publicado en su página web. Solo de esta forma, insiste, respaldaría una mayor mejora a la que recibió por parte de la calificadora en junio del año pasado —cuando le otorgó la calificación BBB con perspectiva estable.
“El gobierno volvió a cumplir su regla fiscal introducida en 2020, incluido el límite de gasto asociado, el límite de endeudamiento neto y el objetivo de equilibrio estructural. Esto se debió en parte a una cláusula de escape en el límite de endeudamiento invocado para la sequía y a una revisión previa del objetivo de equilibrio estructural”, consideró la publicación, destacando la mayor credibilidad consecuente de la regla fiscal y los avances realizados respecto a una mayor rendición de cuentas y de una política contracíclica; aspectos apuntalados, además, por la reforma de la seguridad social.
Sin embargo, advirtió Fitch, “la norma solo ha facilitado una consolidación moderada” del déficit; y señaló que los cálculos del gobierno respecto a una mejora mayor en el saldo estructural mantiene “cierta incertidumbre”. “Por ejemplo, se supone que una brecha de producción negativa está restringiendo los ingresos por debajo de su potencial, pero esto no está garantizado, y el desempeño superior de los ingresos en los últimos años (reflejado en un aumento de 0,9 puntos porcentuales del PBI desde 2019) podría significar que se producirán mayores ventajas cíclicas a medida que se reduzcan los ingresos”, consideró la agencia.
“La recuperación de la economía es limitada”
“La reciente relajación de las metas fiscales, aunque modesta, pone de relieve cómo la consolidación se está volviendo más difícil”, advirtió Fitch respecto de los puntos en los que todavía el gobierno uruguayo debe trabajar. Sobre todo, en un año electoral y marcado por algunos desafíos particulares como puede serlo el plebiscito contra la reforma de la seguridad social impulsado por el PIT-CNT.
“Los beneficios sociales agregarán presión, ya que su indexación hacia atrás revertirá los ahorros de años anteriores. cuando la inflación era alta. Por lo tanto, la consolidación dependerá de una mejora cíclica de los ingresos, que es incierta, y de una restricción del gasto, que puede ser más difícil en un año electoral”, señaló la agencia calificadora.
Respecto del plebiscito, apuntó que revocar la reforma en el sistema previsional “podría tener implicaciones significativas para las finanzas públicas y los fondos de pensiones en el corazón del mercado de capitales local”. De todos modos, consideró que “por ahora, parece poco probable que el referéndum tenga éxito y la decisión de la coalición opositora Frente Amplio de no respaldarlo indica un consenso político básico en torno al modelo económico y la continuidad de las políticas”.
¿Más cerca de la mejora o del retroceso?
“La deuda de las administraciones públicas aumentó 4 puntos porcentuales hasta el 63,3% en 2023, por encima de la mediana 'BBB' del 55%, impulsada por un aumento de 2 puntos porcentuales en los préstamos y bonos comerciales y de 2 puntos porcentuales en los bonos emitidos para recapitalizar el banco central. Esperamos que déficits de alrededor del 3% del PBI mantengan la relación deuda/PBI en una ligera trayectoria ascendente”, proyectó Fitch en su comunicado. Sin embargo, aclaró que “esto es consistente con nuestros supuestos subyacentes a la mejora de junio, y no es un riesgo significativo dado el fuerte acceso al mercado de Uruguay y el creciente uso de financiamiento en el mercado local”.
Pero, si bien no es un riesgo para el estado de situación crediticia actual del país, sí supone un obstáculo para futuras mejoras en la calificación. En ese sentido, la reducción de la deuda en relación con el PBI será clave en el corto y el mediano plazo.
Al respecto Fitch consideró que “los planes fiscales del próximo gobierno después de las elecciones de octubre de 2024 serán importantes para la trayectoria de calificación de Uruguay”. “Las rigideces en el gasto y la presión para abordar las demandas sociales podrían dificultar una mayor consolidación, y el deseo de aumentar los impuestos no está claro. Las calificaciones también podrían beneficiarse de evidencia de un crecimiento más fuerte, después de un desempeño moderado en relación con sus pares en la última década, o de una mejora en la credibilidad de la política monetaria después de algunos avances recientes”, concluyó.
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