El Frigorífico Tacuarembó, propiedad de la brasileña MBRF (Marfrig), resolvió retirar de forma provisoria los 150 despidos que tenía previsto efectuar en el marco de la reestructura laboral que había presentado ante el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS).
Frigorífico Tacuarembó frena de forma provisoria los 150 despidos y se acerca a un acuerdo laboral
La planta de Tacuarembó cuenta con cerca de 1.300 empleados que estuvieron en seguro de paro durante la negociación.
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La negociación sindical logró dar de baja la tercerización de áreas operativas y desactivó las salidas compulsivas del Frigorífico Tacuarembó.
La información fue confirmada desde la Federación Obrera de la Industria de la Carne y Afines (Foica), que negocia junto a la Asociación de Obreros y Empleados del Frigorífico Tacuarembó (Aoefrit) desde hace dos meses.
"Valoramos que la empresa se movió de la propuesta inicial, retiró los despidos de forma provisoria, y sacó la tercerizada que para nosotros era importante", señaló el dirigente sindical Robert Rivas a Subrayado.
Un conflicto que empezó en agosto con 150 puestos en juego
La empresa había presentado su plan de reestructura ante el MTSS el 21 de agosto, apenas semanas después de que China suspendiera, el 6 de agosto, las exportaciones de carne bovina de la planta por la detección de residuos de un medicamento veterinario por encima del límite permitido. Desde el sindicato remarcaron en su momento que la reestructura era un proceso independiente de esa sanción sanitaria: "La empresa ya venía planificando esta reestructura", había señalado entonces el presidente de Aoefrit, Hugo Gálvez.
El plan original contemplaba 150 despidos, además de una rebaja salarial, cambios en el sistema de productividad y la tercerización de los sectores de carga y descarga. Foica rechazó "unánimemente" esa propuesta inicial, y la negociación escaló semanas después hasta una paralización total de la planta, con cerca de 1.300 trabajadores enviados al seguro de paro sobre un plantel que en total emplea a unos 1.400 empleados.
El acuerdo que se fue perfilando en las últimas semanas
Con el correr de las negociaciones, 65 trabajadores se acogieron al retiro incentivado, lo que redujo a 85 los puestos cuya continuidad quedaba por resolver. El viernes pasado, la empresa dio un paso adicional: retiró los despidos que restaban, dejó sin efecto la tercerización de los sectores de carga y descarga, y alcanzó un acuerdo sobre la rotación de turnos.
Según explicó Rivas, el punto que todavía separa a las partes es el ritmo de producción que tendrá la planta hacia adelante. "Lo que queda es acercar las velocidades en las cuales podamos trabajar sin la pérdida tan grande de salario", indicó el dirigente.
El sindicato planteó una curva de crecimiento más acelerada que la que ofrece la empresa: "Nosotros propusimos trabajar de 112 trimestralmente y llevándolo hasta 120 la velocidad final de animales por hora. La empresa propuso de 100 trimestralmente y creciendo hasta 112. Entonces la diferencia está en esos siete u ocho animales", precisó Rivas. Las partes volverán a reunirse este miércoles 21 de octubre a las 13:00 horas, en una nueva instancia de negociación que buscará cerrar la brecha remanente.
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